domingo, 31 de julio de 2011

experiencia de amor


Seguramente todos tenemos diferentes definiciones de lo que es el amor según nuestras vivencias y miradas, nuestros aprendizajes, y muchísimas cosas más que vamos descubriendo como amor. Este fin de semana que todavía no terminó me está dejando sensaciones gratificantes, experiencias de amor compartido con distintas personas, algunas con su presencia, otras a través del correo y el teléfono, y hacen que desde dentro sienta agradecimiento por la posibilidad de vivirlo y de tener personas con quien compartirlo.

Y me acordé de este texto de Eduardo Casas que ahora nutre un poco más este lugar en el mundo:

El amor ilumina y enceguece. Alumbra y deja a oscuras. Nos esclarece y, a la vez, deja suspendido el sentido y la razón. Da alas de libertad y nos ata con leves cadenas irrompibles de suspiros y deseos. El amor hace vivir, morir y resucitar. Nos quita las oportunidades al elegirlo y –luego- siempre nos vuelve a dar una nueva oportunidad. Nos deja sin aliento y sin respiración. Nos da esperanzas. Nos libera de miedos y nos otorga fuerza. Nos enriquece con todo y nos despoja de todo. Nos hace ricos y pobres. Brinda plenitud y vacío. Nos comunica su audacia y nos regala su locura. Nos animamos a todo con él y, sin él, nos falta todo.

El amor es camino y horizonte. Tierra y cielo. Paraíso y, algunas veces, también Purgatorio e Infierno. Es sublime y cotidiano. Rutinario y extraordinario. Se disfraza. Se muestra y oculta. Calla y grita. Seduce y olvida. Mira y desgarra. Nos hace temblar. Nos quita el hambre. Nos regala un solo y único pensamiento constante. Nos obsesiona. No nos deja descansar. Nos hace pronunciar un solo nombre. Extrañamos y recordamos continuamente. Nos da nostalgia y esperanza. Andamos por caminos nunca transitados. Nos olvidamos de nosotros mismos y de nuestras necesidades. Nos comunica una sed que no se apaga.

El amor escribe una historia en las historias. Un relato en todas las canciones. Guarda los secretos y conoce el fondo de los corazones. No se extingue aunque parezca morir. No deja de cumplir ninguna de sus promesas. Se ocupa de todos los detalles. No olvida nunca ningún nombre, ni rostro. Sabe que de él depende la felicidad de muchos. Es agradecido y delicado. Fuerte -en su debilidad- y vulnerable en su fortaleza. Es sabio porque ha sabido elegir y vivir de lo elegido. Golpea en todas las puertas. Algunas abren. Otras, lo dejan pasar. Conoce todos los relojes. Siempre llega cuando tiene que llegar. Tiene fechas precisas. Busca y se deja encontrar. Se tiene y se pierde y se vuelve a recobrar.

El amor conoce palabras y pronuncia silencios. Transita los días y vive las noches. No tiene tiempo. Es joven y viejo. Niño y anciano. Desconoce la muerte. Ya la ha vencido. Es siempre vida.

El amor es eterno y divino. Es totalmente sagrado. Constituye lo más valioso que nos llevaremos de este mundo. Lo único que presentaremos ante Dios serán manos vacías de todo y plenas de amor.

sábado, 30 de julio de 2011

hoy se casan

Hoy se casan y sé que desde hace tiempo se quieren y que quieren ir juntos en la vida. A ella la conozco poco, a él lo dejé de tratar hace tiempo pero sé que parte del sol de esta mañana es el que sale de dentro de ellos, radiantes, ilusionados, queriendo dejarse la vida en que esto funcione. Él una vez me dijo que se había dado cuenta que por el amor se puede cambiar, porque el amor te cambia, si te dejas, si quieres...

Tuvimos un lugar en el mundo común y aunque ya no lo compartimos, en ocasiones puntuales coincidimos y es bueno eso de volverse a ver, mirarse y a pesar del tiempo, seguirse reconociendo.

Sé por él lo que tiene de bonita esta relación y que un día se dieron cuenta que el miedo más grande que tenían era a que esto funcionara de verdad. Les sobrepasaba un poco todo porque aunque lo deseaban los dos, asustaba también. Y se dieron cuenta que había que apostar y darlo todo. Y comenzaron las opciones y los apoyos para que la cosa funcionara de verdad, muchas largas charlas para conocerse y decirse cada uno quién es, cuál es su historia, cómo ha llegado hasta este momento,a la vez que abrirse a conocer al otro con lo que gusta más y lo que gusta menos, conocer sus palabras y sus silencios, conocer sus maneras, sus tiempos, sus ritmos, para afinar delante de quien se está queriendo vivir la vida, empezaron a pedirse cosas como más llamadas, más verse, conocer a las familias, a los amigos, preparar el futuro... acompañándose en las preguntas y los retos que la vida le trae a cada uno y a los dos, en pareja.

Lo mejor de todo es que no son perfectos, que tienen montones de defectos y dificultades, que siguen teniendo sus dudas y sus miedos, pero se quieren, y se lo dicen, se lo demuestran y están en camino, haciendo su propio camino.

Empezaron a construir desde lo posible ese para siempre, soñado y temido, tan difícil en el día a día y tan apasionante si quieres crecer y dejarte querer y afectar por el otro, si quieres aprender a querer al otro y decirle cómo quererte para que los dos puedan ser felices por el mismo camino. Y hoy a esta hora se están casando, un paso más. ¡Qué sigan siendo felices y luchando por su felicidad!

viernes, 29 de julio de 2011

no me gusta, me encantaaa

La misma que hace unos días ponía eso de "me gusta pero me asusta..." hoy escribe "no me gusta, me encantaaa..." Y al leerlo pensé: ¡qué bien que podamos tener esta variedad de registro ante lo que vivimos! Y es que hay días así, que dan para todo, incluso en la misma semana podemos ir pasando por un abanico de sensaciones y emociones y es parte de nuestra manera de ser y vivir, de entender y hacernos cargo de la vida. Y este no me gusta, me encantaaa me inspiró a escribir sensaciones de esta semana que termina.

Por fin salió el sol en mi ciudad después de tantos días grises. Sol que nos gusta a todos en verano pero sol que también sale por dentro, en la vida de una amiga que lucha por quererse y aprender a cuidar mejor de sí misma aunque le resulta doloroso y le está costando mucho, sol en la vida de un amigo que lo está haciendo irradiar felicidad por todos lados porque por fin puede vivir cosas que buscaba, que deseaba hace tiempo y en este tiempo las puede compartir con alguien especial en su vida.

No me gusta, me encantaaa la visita este fin de semana de una buena amiga que hace tiempo no nos vemos y que como siempre, será un placer reencontrarnos, compartir conversaciones y proyectos, como compartimos este lugar en el mundo, que también me anima a mantener y nutrir.

No me gusta, me encantaaa, que en estos días, unos y otros amigos salgan por fin rumbo a sus días tan esperados de vacaciones.

No me gusta, me encantaaa ser consciente de que la misma realidad se puede ver de otras maneras y comprender otros puntos de vista y relativizar cosas que en un momento tuvieron importancia y ahora la tienen otras, aprender de una misma, comprender también a los otros.

No me gusta, me encantaaa, que mi sobrina cumpla añitos este domingo y que esté deseando el momento de soplar las velas, porque verla soplar las velas es algo muy tierno y divertido, con su ilusión y con lo que disfruta su cumpleaños, a la vez que compartir con la familia estos momentos en torno a los cumples de los pequeños y de vernos todos.

No me gusta, me encantaaa, esta capacidad de la vida de que nuestros planes nos sean sólo nuestros planes, que la vida nos sorprenda con sus cosas, repentinas, como ha sido hoy con la muerte de la tía Irene. La idea que teníamos de fin de semana cambió totalmente y mientras yo estoy escribiendo, otros van camino de Madrid a acompañar a la familia en este momento de despedida siendo también una oportunidad de encuentro.

No me gusta, me encantaaa, después de 22 años de manera inesperada pero sorprendente reenganchar el contacto con quien fue un gran amigo y no haber perdido la sintonía y disfrutar ambos esta oportunidad de reencuentro que sobre todo ha despertado en nosotros mucha alegría y el deseo de saber cómo nos está yendo la vida después de tanto tiempo.

No me gusta, me encantaaa el saberme y sentirme querida y tener gente a la que querer y ser consciente de ello y de que es una gran riqueza que cuidar y mimar.

No me gusta, me encantaaa la tarde que voy a pasar después de hacer algunas cosas en casa, leyendo un libro al que le tengo ganas hace tiempo y que voy a disfrutar por fin hoy.

No me gusta, me encantaaa, tener la capacidad y la lucidez para vivir conscientemente tantas cosas y aprender de mí misma, conociéndome y queriéndome en cada una de ellas.

de la escuela del no molestar

Algunos de mi familia y algunos amigos son de la escuela del no molestar, a mí también me pasa a veces. No sé si esta manera de ser nos hace a las personas más o menos felices, no hay estudios científicos al respecto. Sin embargo, sí creo que hay una correspondencia con nuestra manera de ser, de vivir y de morir y nuestras elecciones entran en juego para ayudarnos o dificultarnos.

En la vida y en la muerte el amor nos duele, las relaciones nos cuestionan y se trastocan y como nos pasa en la vida, en las crisis, en los momentos difíciles, también en la muerte, vuelven las preguntas sobre el misterio de la vida, llega el silencio y la reflexión, casi de manera inevitable. Como si el dolor, la enfermedad, la muerte, nos volviera a reiniciar, volviéndonos a todos un poco filósofos, un poco pensadores, un poco más profundos sobre el sentido de la vida, de las relaciones, del amor, de lo que hicimos o dejamos de hacer, incluso sobre Dios.

Víctor Frankl, un psiquiatra judío que estuvo en los campos de concentración nazis y que ha sido el fundador de la terapia de los valores o logoterapia, decía: "todo aquello que amamos nos lo pueden arrebatar, lo que no nos pueden quitar es nuestro poder de elegir qué actitud asumir ante nuestros acontecimientos".

Dicen que como nos relacionamos con la vida nos relacionamos con la muerte. No sé si será cien por cien así pero seguramente, como es un hecho personal, cuando podemos elegir, como humanos, lo hacemos. Por lo que he visto en la gente, lo que he estudiado, por experiencias que me han contado, cuando se puede elegir la manera de irse, más o menos, unos y otros suelen decidirla, desde cómo vivir una enfermedad, cómo expresarlo o no a la familia, despedirse o no,... La manera es personal. En vida y ante la muerte, hay un reclamo de verdad, de verdades que aprender, que nos pueden humanizar, a nosotros, en nuestras relaciones, en nuestra manera de vivir. Con la esperanza de que el dolor pueda tener el color de la fecundidad, que ayude también a otras personas a sentirse en sintonía, acompañados y queridos independientemente de lo que estén viviendo.

Hace poco nos enteramos que alguien de la familia hace unos meses tuvo un derrame cerebral, estuvo en coma y a raíz del derrame había perdido facultades como el habla. A ella le costó mucho todo ésto, porque además de inesperado sólo se podía comunicar llorando o con la mirada y moviendo un poco las manos. Era consciente y no podía hacer más. La internaron en una clínica especializada en tratamiento de daño cerebral para empezar la rehabilitación y desde entonces estaba haciendo progresos. Ahí es cuando nos contaron todo lo que había pasado, el marido por cuidarla a ella y que no se agobiara con visitas prefirió no avisar a más familia. Ellos viven en Madrid. Desde que murió mi suegra nos vemos poco, y no tanto por distancia física sino porque ella al morir su hermana también distanció la relación. Las dos hermanas eran las que mantenían la relación y sabíamos que cuando una se fuera la relación con el resto de la familia también cambiaría y así fue. Yo creo que en 17 años la habré visto unas 4 veces. La última vez fue cuando murió mi suegra que ellos vinieron, recuerdo muy bien porque pasé mucho tiempo con ella esos días y dio tiempo para hablar muchas cosas. Los primos mayores, mis cuñados, son los que continúan relación con los primos madrileños por afinidad y cercanía de edad y gustos, y suelen verse o llamarse. Nosotros aparte de telefónicamente no teníamos más trato, hay un cariño familiar pero no hay mayor relación.

Quedamos en estar pendientes pero no ir por allá, porque las visitas estaban restringidas, como es lógico, a la familia directa. Esperaríamos noticias. Anoche nos avisaron que se había atragantado y que a raíz de eso se había debilitado y le quedaba poco tiempo, un hilo de respiración. Los médicos dijeron que no había nada que hacer, más que esperar.

Y conociendo cómo Irene ha vivido, cómo era también mi suegra, de la escuela del no molestar, como tantas mujeres de esa generación, el comentario familiar fue: son de la escuela del no molestar, la tía se va a ir pronto. Y no sé si por eso, que puede o no tener que ver o que ya no pudo más o que era su momento, Irene murió este mediodía, tranquila, rodeada de su familia.

Estoy convencida que su hermana Loli y su hermano Felipe, que ya se habían ido muchos años antes que ella y ella echaba tanto de menos y quería volver a ver, la están esperando con un gran abrazo. Descansa en paz, Irene.

día de asuntos propios

Hoy fue uno de esos días. No por trabajo ni porque tuviera que ir al médico o hacer algún trámite. Voluntariamente y como en momentos puntuales en el año, me regalo lo que llamo un día de asuntos propios o un día para mí. No porque esté mal o para resolver un problema o pensar o para inspirarme o hacer compras, no sólo el puro placer de regalarme un día para mí quitándome todas las obligaciones de encima, aunque sea sólo por unas horas. Y elegí desde el principio del día cómo vivirlo. Ayer decidí el destino, cómo iba a organizar el día... Salir de mi ciudad y disfrutar de una día sola. Me gusta estar con gente pero también disfruto estando sola, haciendo cosas sola. Desde hace ya muchos años porque lo he elegí así, para estas cosas soy bastante autónoma e independiente, cuando busco estos espacios es porque me dan vida.

Me desperté, desayuné, me puse ropa cómoda. Me fui a la estación de autobuses y me puse en camino a mi destino. Y disfruté de pasar el día en otro lugar del mundo que es bonito para mí, donde no me conoce nadie, pasear, caminar, entrar a las tiendas que me gustan, leer, tomar el sol aprovechando que hacía buen tiempo, escuchar músicos callejeros, picar algo... Esto es algo que mujeres y hombres que conozco en cuanto pueden se regalan ese tiempo personal, de disfrute, un espacio propio para estar a gusto consigo mismos.

Y después de un día sola ¡qué mejor que terminar acompañada! A la noche cena con unos amigos con los que hacía mucho tiempo no coincidía. También un espacio de relax, de risas y de buena compañía, conversaciones de verano y puesta al día.

Día redondo, disfrutado sola y en compañía.

jueves, 28 de julio de 2011

confía

Hay muchas situaciones de la vida que nos hacen tomar conciencia de la fragilidad de nuestra condición humana: cuando asistimos impotentes al sufrimiento de otro como estos días en Somalia y en Noruega, cuando contemplamos la violencia en el mundo... Cuando somos nosotros los afectados por un fracaso que nos hace cuestionarnos, por circunstancias aparentemente insuperables, por un camino que se cierra, cuando vivimos separaciones dolorosas, cuando es una enfermedad la que merma nuestras posibilidades de vivir, la muerte de un ser querido, la ruptura de una relación que nos revela nuestras limitaciones o una tristeza se lleva nuestra alegría de vivir... podemos sentirnos, a veces escandalizados o desbordados, angustiados y agobiados, podemos tener la impresión de que hemos caído en una fosa en la que la vida ya no tiene ningún sentido. Sin embargo, nada es eterno, todo pasa. Y mientras dura, tenemos la oportunidad de no quedarnos ahí por muy doloroso que sea y hacer algo con lo que nos está pasando.

Fray Nacho con palabras y música invita a nuestro corazón a escuchar, a descansar, y que nuestra vida se abra a la confianza para seguir caminando

http://www.youtube.com/watch?v=NM8Yb2qD0-8&playnext=1&list=PL3E7CB35FDBCD5DFE

martes, 26 de julio de 2011

me gusta pero me asusta...

Esta frase abría el comentario de una ex compañera de trabajo en su Facebook y yo sonreí al leerlo y pensé:¡qué bien! no soy la única.

Y cuánto tiene que ver el miedo con eso que nos gusta pero nos asusta. Y sin embargo sabemos que para salir de donde estamos deberemos aprender a perder el miedo, a desenchufarnos de las dependencias, a ordenar el corazón. Nunca son fáciles los cambios, las rupturas, el destete, dejar atrás lo viejo amado pero inservible. Y pensaba en tantas cosas que pueden querer decir esta frase, desde situaciones superficiales hasta otras más profundas.

¡Hay tantos me gusta, pero me asusta... en nuestra vida! Y están habitados de dos emociones que configuran estos me gusta, pero me asusta...: el amor y el miedo, que se entremezclan de manera inseparable y ambivalente en nuestra vida. Que tenemos que aprender a mirar y a saber con cuánta fuerza actúan en nosotros, para saber distinguir, para discernir, para cuidarnos y querernos mejor.

Del miedo sabemos que es eso que se manifiesta como temor a entrar en contacto con los otros, que nso pone en guardia. Nos da miedo la violencia, el poder, la muerte. Pero también todo aquello que nos asusta de la relación con otros y que hace que reacciones desde dos grandes mecanismos de defensa: la separación y la repetición.

Desde la separación ponemos distancias protectoras que impiden o dificultan el acercamiento a los otros, distancias físicas y distancias sociales. Mediante la repetición tratamos de que nada cambie, de quedarnos como estamos, como si nos congelásemos una y otra vez frente a todo cambio.

El amor, es ese deseo de comunión, de contacto, de estar con otros que nos lleva a derribar todas las separaciones y a alterar todas las repeticiones. Esperamos recibir del otro no la herida, la humillación y la muerte, sino más bien el cuidado, el reconocimiento y la vida. La vida la buscamos no en la separación sino en la comunicación e identificación con los otros, en la apertura a sus innumerables formas de ser y en la alteración constante de nuestra propia identidad. Nos dejamos afectar en la relación con aquellos que nos importan. La vida ya no consiste en sobrevivir sino en convivir, en compartir, ya no desea mantenerse a sí misma contra y a costa de los otros, sino más bien, entre y gracias a ellos. Y a veces lo que más deseamos es de lo que más huimos y lo que más tememos.

Es verdad que el temor es una pasión vigilante que nos mantiene despiertos y precavidos ante los males que puedan sobrevenirnos. Es necesario para que aprendamos a protegernos. Sin embargo sólo nos ayuda cuando lo compensa y complementa el amor, cuando nos mantiene abiertos al exterior y al porvenir, a los otros y a nuestro propio ser. El amor hace que no temamos sólo por nosotros mismos, sino también por aquellos a quienes amamos y nuestro temor principal ya no será el daño que puedan hacernos, sino el que nosotros podamos hacerles y el que todos podamos hacernos unos a otros.

Sin embargo nos damos cuenta muchas veces,que aún queda una tarea difícil, porque no somos los dueños del campo de nuestro corazón. Cada uno tenemos un lugar propio, privilegiado: el de nuestra propia madurez. Aquel reducto en el que hemos aprendido a dejar posar el flujo de lo vivido, de lo amado. Y hay que seguir creciendo, sanando lo que está herido, buscando lo que necesitamos, aprendiendo lo que no sabemos. El escenario de la búsqueda de la felicidad, con sus puertas ni cerradas del todo, ni abiertas de par en par, solo entreabiertas de cuando en cuando, necesita siempre nuevos pasos y estos pasos necesitan de una mano amiga que nos acompañe en la apasionante y difícil aventura.

Si nos preparamos a dar el paso, si queremos cambiar de vida en la búsqueda de nuestra felicidad, nos preguntaremos si tenemos a alguien a quien queremos, un amor concreto que nos dinamiza, alguien con quien deseamos vivir y compartir la felicidad. Y esto también nos gusta, pero también asusta...

estar en contacto con

No estoy hablando de "mi tesoro" como lo hacía el personaje Gollum en "El Señor de los anillos" pero sí tiene que ver con algo encontrado, con algo valioso que reconocemos como necesario para la vida. ¿Cuál es el tesoro de mi vida? ¿qué es lo que consciente o no busco en mi vida? Para mí uno de mis tesoros valiosos es estar en contacto con mi verdad, tal y como es, y esa es como una brújula que me orienta en la vida.

Este escrito de Xabier Quinzá, puede ayudarnos a ordenar ese caos interior en el que muchas veces nos embrollamos y descubrir nuestro tesoro en el camino de crecimiento y felicidad:

La capacidad de autoengañarnos depende sólo de nosotros. Engañarse uno a sí mismo es ver lo que en realidad no está ahí. La verdad de cada uno pasa por permanecer en contacto con nuestra verdad. La verdad que me hace libres suele ser la que preferimos no ver. Autoengañarse es la solución para huir de realidades frustrantes, decepcionantes, dolorosas… A veces pensamos que tampoco es difícil fingir que se es feliz y sabemos de muchos, algunas veces nosotros mismos, Y preferimos vivir engañados que aguantar un tiempo en el disgusto. Cuando una persona elige negar la verdad sobre sí misma, la verdad que la vida le muestra, descalificará la fuente de donde proviene (terapeuta, amigos, etc.) culpará a otros por lo sucedido y hará lo necesario para mantener las cosas como estaban.

¿Qué ocurre cuando andamos partidos entre las intenciones y nuestros actos? Nos sentimos en contra de nosotros mismos, divididos, incómodos. La deshonestidad emocional tiene que ver con la capacidad de traicionarnos a nosotros mismos. Nuestros diálogos internos más severos suelen comenzar con los debería… Aquello que critica, juzga y sentencia nuestra conducta. Es el absorbente arte de la comparación. Cada vez que existe un debería date cuenta con qué, con quién o con qué situación te estás comparando.

Somos deshonestos cuando en lugar de aceptar lo que somos, con nuestros errores y satisfacciones, acabamos valorando lo que no fuimos, lo que deberíamos haber hecho, o lo que se supone que esperaban de nosotros. Somos deshonestos cuando ocultamos nuestros sentimientos bajo el miedo de lo que pueda ocurrir si somos sinceros con lo que sentimos. Sin duda se trata de la propia desconfianza ante lo que sentimos porque consideramos la inoportunidad de ellos y le damos un puntapié a nuestra autoestima. Dejamos que los demás interpreten nuestra vida.

No ser responsable de los sentimientos ajenos quiere decir, sobre todo, no deducir, presuponer, imaginar o interpretar lo que otros pueden sentir. Muchas veces lo hacemos por no tener que afrontar la desagradable sensación de ver sufrir al otro. Somos responsables de captar lo que nuestros sentimientos y emociones provocan en los demás, pero si las relaciones están contaminadas, en conflicto, ausentes, o con resentimientos lejanos, nos quedamos sin motivación para vivir o cooperar.

Deberemos manifestar más a los otros nuestra temperatura emocional. Todo se puede decir, si tenemos seguridad personal en presentarnos como somos y la valentía para expresar lo que sentimos con la oportunidad de hacerlo correctamente y en el momento adecuado. Pero anticipamos la forma como los demás van a reaccionar ante nuestros sentimientos, y los abaratamos para no alterarles. Renunciar a expresar lo que sentimos es ser deshonestos con nosotros mismos.

De lo que se trata es de poder afirmarnos sin miedo, pero a la vez, respetando la decisión de los demás. La “asertividad” es la mejor herramienta para responsabilizarnos de nosotros y no caer en la deshonestidad emocional ni en el autoengaño. Por el contrario, aceptarnos a nosotros mismos, participar creativamente en nuestro crecimiento, y hacerlo en el sí de las relaciones. Esto es lo auténtico.

lunes, 25 de julio de 2011

en otros tiempos y también hoy en los nuestros

¿Estaré aún a tiempo de ese nuevo nacimiento? ¿Cómo empezar? No somos los únicos, también otros en otros tiempos y también hoy en los nuestros se han hecho estas preguntas y han descubiertos llamadas en medio de la vida de cada día. Otros en otros tiempos y también hoy en los nuestros, sentimos llamadas a nacer de nuevo.

Por la convicción de que es haciendo y no sabiendo cómo se accede a la novedad de esa vida aparecen como en un escenario sorpresa, perplejidad, confusión, miedo unida a la sensación de que es ese nuevo nacimiento lo que realmente deseamos. A veces, como tantos otros lo han hecho, huir y refugiarse en antiguas costumbres o manteniendo las distancias, es una opción, en otras nos volvemos a sentir llamados a dejar atrás todos los caminos ya frecuentados y aventurarnos por uno absolutamente desconocido y lleno de incógnitas en el que no se nos exige renunciar sino a crear a partir de lo que tenemos algo nuevo.

El vértigo se apodera de nosotros generalmente ante las decisiones y estos momentos que nos exponen. Nuestros viejos saberes y seguridades comienzan a parecer inservibles. Las conductas que durante años han nutrido nuestras convicciones y comportamientos parecen anquilosadas y estériles, como expresadas en una lengua muerta que ya no dice nada. Nos podemos debatir entre retornar al mundo ya conocido o entrar en esa nueva vida que ya empezamos a respirar.

Pero si estamos atentos, así como lo estuvieron otros en otros tiempos y también hoy en los nuestros, va creciendo en nosotros lentamente la intuición de que la vida que vamos buscando no está vinculada a ideas rígidas e inamovibles sino a esa otra manera de vivir que tiene que ver con abrirnos a la experiencia de querer vivir esa nueva vida.

Y no está de más escuchar los relatos de vida de tantos hombres y mujeres buscadores y honestos, empeñados en vivir de verdad.

carta de motivación

Esta carta la recibió alguien que conozco hace muchos años y bien puede nutrir este lugar en el mundo y nuestra motivación.

Amigo / Amiga:

Yo sé de esos días tristes donde la fuerza y la luz se extinguen. Esos días en los que las lágrimas llegan y la soledad persigue. En los que parece que todo está perdido, que no hay salidas, que no hay caminos.

Sin embargo, al igual que yo, tú sabes que no hay días que duren para siempre, y que solo existen días tristes porque nosotros dejamos que existan. Maravillosamente el tiempo no se detiene, somos nosotros quienes por desesperación o necedad nos detenemos en él.

Sigue caminando, sigue luchando, dale cuerda a tu reloj personal. No te detengas por sin-sabores y sin-remedios. Continúa, que tantas experiencias radiantes están esperando por ti.

Cuando la angustia llegue, cuando la depresión acose, míralas pero no las abraces, contémplalas pero no las invites. Tú posees el poder para llorar y para reír. Elige reír. Elige los días alegres.

Y cuando lleguen los días tristes, aprende de qué te está hablando la tristeza pero no te entregues a ella sin remedio porque te hundirás. Hay momentos de llanto y de soles negros y de lunas rotas, pero son solo eso: MOMENTOS, no los conviertas en días, en semanas, en meses.

Si te sientes solo, haz algo: sal y busca gente, ábrete a la energía positiva de los otros. Llama a algún pariente o amigo. Concéntrate en actividades productivas. Cuenta tus bendiciones, todo lo que posees, todos los que te quieren, reconoce lo que a tu alrededor se abre con brillo y con vida. No dejes pasar oportunidades de encuentro, de relación, de compartir. Y no importa si no sabes hacerlo, puedes aprender.

Si alguien te dio la espalda, si alguien lastimó tu corazón, si alguien te dejó para siempre, por supuesto que vas a estar triste y vas a sufrir, pero no hagas tu dolor eterno, ponle un final a la angustia y decide que hasta aquí llegó, porque de ahí en adelante vas a sonreír, vas a sacudirte las malas energías, vas a buscar la luz, la alegría, el entusiasmo y todas las posibles razones para ser feliz y te comprometerás en conseguirlo, siempre que te lances a ello y luches.

Aprende de tus errores, de tus problemas, de tu dolor, de aquello con lo que no contabas... son experiencias que te dejan un mensaje, algo en lo que crecer, algo que escuchar, algo que cambiar, algo que vivir... para quien quiere aprender.

En la vida siempre vas a tener buenas y malas experiencias, buenas y malas compañías, buenos y malos consejos, pero depende de ti prestar atención y enfocarte en lo positivo, lo bello, lo útil, en lo que te ayuda a vivir. Escucha los mensajes en la hora de dolor y en la de alegría. No permitas que una mala mirada, una mala palabra, una mala acción te quite la vida.

Espero que esta carta de motivación llegue a tus manos y puedas entender con que hay cosas en la vida que te ofrecerán alegría y otras que te ofrecerán tristezas, pero que depende de ti extender tus manos y recibir aquellas que van a colaborar a tu bienestar espiritual y mental. Y ponte a ellas de una vez por todas, porque sólo tienes esta vida para vivir, no dejes que sea demasiado tarde. ¡No tengas miedo a crecer! ¡Vive!

domingo, 24 de julio de 2011

la otra cara de la confianza

“Sé paciente con todo lo que aún no está resuelto en tu corazón” (Rilke)

Esta frase de este autor que descubrí hace unos años viene a iluminar la otra cara de la confianza: la paciencia. Y este extracto de un escrito de Teresa Romo lo subo a este lugar en el mundo para que nos dé luz para cuidarnos:


Abunda la ansiedad de no tener aún lo que se busca y la inquietud que no parece tener fin. Es el tiempo de la urgencia y de lo instantáneo. Por eso hay muchas personas incapaces de esperar. Desgraciadamente hoy todos tenemos prisa y por eso nuestras acciones –incluída la construcción de nosotros mismos– nos cuestan si no las conseguimos pronto.

Francisco de Sales decía: “ten paciencia con todas las cosas, pero sobre todo contigo mismo”.

La paciencia se teje en la espera pero también es una virtud que se activa en el esfuerzo constante. La paciencia no garantiza que vayan mejor las cosas en el futuro pero mantiene la búsqueda y pone en marcha valores como la perseverancia y la fidelidad, la confianza, la resistencia, la contemplación y el amor.

La paciencia no es resignación ni escepticismo sino resistencia. La vida interior, las opciones… no es fruto del azar ni de la imprevisión sino de un esfuerzo continuado que tiene también el nombre de paciencia. Para que la vida vaya tomando consistencia es un aprendizaje necesario aprender a esperar. La paciencia tiene que ver con el arte de la creación: No podemos hacer que una planta crezca antes tirando de ella… Pero se puede regar la historia todos los días, con paciencia y con amor.

Ser pacientes es saber esperar el ritmo de las cosas, de aguantar la adversidad, de guardar en el corazón lo que aún no está resuelto, de no atropellar las pretensiones de los demás, de trabajar y confiar… Paciencia es aprender a esperar que Dios, misteriosamente, vaya dando su respuesta a pesar de nosotros mismos.Y que en medio de nuestra lucha de cada día, de los intentos que hagamos, de los esfuerzos que pongamos, vayamos descubriendo las respuestas de nuestras propias preguntas. Muchas respuestas las encontramos, otras quizás no lleguen nunca, otras están por llegar.

aprendiendo a vivir

Pasillo colombiano
Autor: Héctor Ochoa Cárdenas - Compositor: Héctor Ochoa Cárdenas

La vida nos enseña y la experiencia nos va diciendo
que el pasado no existe, que el futuro es incierto,
que no puede vivirse ni de ilusiones ni de recuerdos,
que no más conveniente es vivir el presente y no volver atrás.

Hay que sacar del alma las amarguras, los desengaños,
hay que sacar del alma las cosas que hacen daño
y vivir el presente cada momento intensamente,
sin odios ni maldades, ni estériles afanes que nublan la razón.

Para decir un día que uno ha vivido, no cabe duda,
hay que haber cometido la más bella locura,
haberse enamorado, haber amado profundamente
y luego haber sentido que todo se ha perdido por una decepción.

Hay que llenar el alma cuando esté triste de cosas bellas,
la magia y el encanto de las cosas pequeñas,
hay que perder el miedo cuando tengamos que amar de nuevo,
y en la eterna ruleta donde apuestan las penas, jugarse el corazón.

http://www.youtube.com/watch?v=6w922Aul_T8

es algo necesario

"Aquello que habita en el pasado y aquello que habita en el futuro es solo una pequeña cosa comparado con aquello que habita dentro de nosotros." (Ralph Waldo Emerson)

Estoy convencida que todos necesitamos una vida interior. La vida interior no en un claustro monástico sino en nuestra realidad. La vida interior tiene que ver con el valor que damos a las cosas, la profundidad en las cosas naturales y diarias.

Es cierto que el mundo es lo que vemos y, sin embargo, tenemos que aprender a verlo.(Merleau-Ponty) Y es verdad, porque podemos mirar sin ver, estar en la vida y no enterarnos de nada.

Siempre pensamos que la vida interior no cabe en una mente agitada de nuestro tiempo y no puede convivir con la rutina diaria, quehaceres, los móviles y los portátiles invadiendo hasta el último rincón de nuestro espacio vital y requiriendo de nosotros una disponibilidad cada vez más incondicional. Sin embargo es una cuestión de salud mental, de salud relacional, de calidad vital que podamos encontrar un tiempo personal y un tiempo de silencio. Aparentementemente es fácil de llevar a cabo, su realización continuada sólo depende de nosotros… Aunque podamos encontrar espacios así y nos puedan ayudar, somos habitualmente los principales boicoteadores.

El verdadero silencio es el que brota espontáneo al comprender. Cuando caigo en la cuenta de lo que no había comprendido se produce en mi psiquismo una espontánea revolución que silencia lo falso y deja espacio a la revelación de lo verdadero. Por eso es importante tener espacios de silencio, por eso es importante escuchar y mirar más allá de lo que ahora estoy viendo. Los descubrimientos por sí solos no bastan, hay que ponerse a trabajar en ellos, porque sino se quedarán sólo en eso.

Necesito tiempo y espacios para encontrarme, para tenerme, es la mejor solución para las mentes y los cuerpos cansados y afligidos. Para ver con más claridad, valorar, tomar el pulso de mi vida, de mis relaciones... aprender a mirar significa mirar de nuevo, como si las cosas apareciesen por primera vez a la luz del sol. Aprender a mirar significará, también, detenerse en lo sencillo y en lo habitual. Si el tiempo es el gran escultor de nuestras vidas, tenemos que introducir el silencio.

Hoy se habla a menudo de desarrollar la capacidad de tomar distancia. Pero, al menos, hay dos tipos de distanciamiento. Por una parte, el de poner tierra por medio, el dar un paso atrás, y ponerle un paréntesis a la acción…para regresar de nuevo a ella e iniciar un nuevo ciclo que desembocará en la necesidad de un nuevo paréntesis. Por ejemplo cuando pensamos que unas vacaciones solucionan nuestros problemas, cuando no son más que eso: vacaciones. Para descansar puede que necesitemos vacaciones pero para los problemas necesitamos otra cosa, que podrán ser unos día de descanso o no.

Por otra, el desarrollo de una capacidad humana que nos permite estar inmersos en la acción sin quedar atrapados por ella; la creación de un espacio interior que nos permite vivir sin desvivirnos, y que nos permite no olvidar quienes somos y no confundirnos con el rol que ejercemos. El desarrollo de esta capacidad y la creación de este espacio es una posibilidad siempre presente y siempre creciente, pero requiere disponibilidad, propósito y decisión.

Por ello, el primer tipo de distanciamiento puede ser una condición de posibilidad para el segundo, pero por sí mismo no lo garantiza en absoluto.

Cada uno de nosotros necesita dedicar un tiempo cada día a estar sentado en silencio.

Tranquilizarme de los agobios o tensiones que produce la interacción personal no tiene nada que ver con la serenidad que sobreviene natural e inevitablemente al eliminar los errores. Si no nos tomamos el tiempo necesario para entrar en nuestro interior y conectar con nuestra sabiduría interna, no sabremos tomar las mejores decisiones y lo peor es que viviremos desconectados de la vida, de nuestra vida. Necesitamos espacios de silencio para dejar que salgan las preguntas que tenemos de fondo. Necesitamos aprender a escucharnos. Necesitamos espacios para abrirnos a un tiempo de encuentro con nosotros mismos. En el silencio al que me refiero no se trata de desconectar y echar una cabezadita, sino de estar conectado, lúcidamente despierto y atento.

Hay quien tiene la llave, pero le cuesta dar un paso y abrir la puerta. "No esperes por el momento preciso. Empieza ahora. Hazlo ahora. Si esperas por el momento adecuado, nunca dejarás de esperar. "(Jasmine Gillman)

jueves, 21 de julio de 2011

querer que se pueda

Que nunca es tarde cuando las ganas son muchas es algo que saben muy bien los numerosos adultos que deciden estudiar una carrera universitaria. Dispuestos a retomar sueños postergados o a aventurarse en proyectos nuevos, el paso por la Universidad permite no sólo adquirir conocimientos y obtener un título, sino también comprobar que el tiempo no es eterno como habitualmente se lo percibe en los años jóvenes pero tampoco esquivo para encarar nuevos desafíos. Ganas de avanzar o de iniciar una carrera profesional. Placer por descubrir conocimientos. Asignaturas pendientes. Los motivos para acercarse a los libros son tan diversos como personales. Pero el entusiasmo asoma como un motor común que empuja a resignar horas de ocio y de descanso en pos del ansiado diploma o título.

Asistir a la Facultad a los 44 años, sin haber cumplido siquiera con la escuela primaria, es una aventura que muy pocos viven. Jorge Nedich, estudiante de Letras, es uno de ellos. Cuenta: "aprendí a leer a los 7 y a escribir en la adolescencia. Y al no tener título primario ni secundario, porque viví como nómada hasta los 17, no pensaba ingresar en la Facultad. Hasta que una escritora me explicó que las novelas que había publicado equivalían a un título. Y estoy muy contento porque, hoy también soy profesor de un taller literario en la Facultad".

Su historia y ascendencia gitana no le permitieron cumplir con la enseñanza sistemática, pero sí empaparse de una cultura oral que lo acercó al mundo literario: "Aunque ingresé en la carrera siendo escritor premiado, sentía que con mi escritura no alcanzaba lo que me proponía, que tenía que ampliar mis conocimientos. Y de verdad que he aprendido mucho. Reconozco lo que falta en mi formación, pero también la que ya tenía. Porque no hay un solo sistema para formarse si hay interés por aprender".

Nicolás Zingoni Arze: "Empecé Derecho en 2001 y espero poder terminar la carrera el año próximo. Estudio mucho. Todo es cuestión de organizarse: me levanto a las 5, estudio hasta las 8, voy a trabajar y de ahí a la Universidad hasta las 22. El viernes termino agotado, pero el esfuerzo después es recompensado. Como no tengo 20 años, necesito ganarle al tiempo, quiero terminar cuanto antes".

Si bien un título universitario ya no es garantía de empleo en el mercado de trabajo resulta casi imprescindible estar capacitado para enfrentar la competencia laboral, seguir aprendiendo, incorporando aprendizajes y destrezas, además de habilidades y recursos personales. Al fin y al cabo el saber no ocupa lugar y el esfuerzo que me supone y la satisfacción de seguir construyendo un lugar en el mundo habrán valido la pena.

martes, 19 de julio de 2011

¿qué emociones estás viviendo?

Me lo acaba de mandar por correo electrónico una amiga y bien puede nutrir este testimonio este lugar en el mundo:

Hay emociones que pueden matar y otras que te sanan
¿Qué emociones estás viviendo?


Tengo 55 años. Nací en Buenos Aires, donde vivo. Educo a personas que atraviesan crisis severas. Estoy casada y he criado cuatro hijos. ¿Política? Ayudar a los demás a vivir hasta el último instante. ¿Dios? No soy religiosa, soy espiritual: experimentar la trascendencia me sana. Me llamo Stella Maris Maruso y soy terapeuta psiconeuroendocrinoinmunologa. En los últimos años he atendido a casi 30.000 pacientes con enfermedades de todo tipo.

Este diálogo corresponde a una entrevista en la que cuenta por qué se dedica a ésto y la importancia de las emociones:

¿Cómo los ayuda?
No tratando de no morir, sino de vivir hasta morir. De morir bien.

¿Qué es morir bien?
Vivir hasta el último instante con plenitud, intensamente. Vivir más no es más tiempo, sino sentirte alegre por estar aquí y ahora.

¿Acaso no vivían antes de enfermarse?

¡Muchos agradecen que su cáncer les haya enseñado a ser felices, a vivir! La enfermedad es una oportunidad de enriquecerse.
Mejor que no llegue. ¡Pero llega! El dolor entra en todas las casas. ¡Y esto hay que saberlo! Deberíamos aprender desde niños que morir es parte de la vida, y a fortalecernos en cada contrariedad. No nos lo enseñan, es verdad. Al no aprender a dominar la mente, vivimos arrastrados por ella. Eso es malvivir. La mente va de excitación en excitación, te impide gozar la vida. Los médicos dicen que padecemos "síndrome de déficit de deleite": ¡no sabemos gozar de lo que nos da la vida!
Yo lo procuro. Un 10% es lo que te pasa y un 90% es lo que haces con lo que te pasa. Cuestión de actitud. ¿Cuál es la mejor? Sentir pasión ante la incertidumbre de la vida, ante lo que sea que vaya a traerte.

Los psiquiatras detectan que hoy padecemos falta de responsabilidad y sentido de la propia existencia. La ciencia vanguardista trae buenas noticias: acudiendo a tu interior puedes obtener todo lo que necesites, producir endógenamente todas las drogas analgésicas, euforizantes... ¡Puedes aprender a sanarte! Hablo de la tercera revolución de la medicina: después de la cirugía y los antibióticos, llega la psiconeuroendocrinoinmunología. Es la disciplina que integra psiquismo y biología, tras treinta años de investigaciones de sabios como Carl Simonson, Robert Ader, Stanley Krippner...

¿Qué postulan?
La interconexión del sistema nervioso central, el nervioso periférico, el endocrino y el inmunológico. Te lo resumo: ¡las emociones modifican tu capacidad inmunológica!

¿O sea que una emoción puede enfermarme?

La angustia ante lo incierto, el miedo, la desesperanza, el remordimiento, la rabia... ¡Cada una tiene su bioquímica! Y es venenosa, es depresora del sistema inmunológico.

¿De un día para otro?

La salud no es un estado: es un proceso, y muy dinámico. ¡Por tanto, siempre puedes reforzar tu salud si trabajas tus emociones!

¿Las trabaja usted con sus pacientes?

Sí. Hay pacientes ordinarios, sumisos a creencias establecidas, y pacientes extraordinarios, que generan creencias sanadoras.

Creer que puedes curarte... ¿puede curarte? Hay un viejo experimento famoso: a cuarenta mujeres con cáncer de mama, el médico les contó que la quimioterapia las dejaría calvas. Luego, sólo suministró quimioterapia a veinte mujeres y dejó que las otra veinte creyesen recibirla...

Y no me diga que... Sí, sí: el 60% de las segundas quedaron tan calvas como las tratadas con quimioterapia. ¿Qué modificó la bioquímica interna de esas mujeres? ¡Sus propias creencias!

Inducidas por el médico.
Lo que demuestra el enorme poder del médico. ¡El médico puede estimular con su actitud la capacidad autocurativa del paciente! Un hijo mío es médico: a él y a todos los médicos les ruego que jamás le digan a un paciente que su condición biológica es irreversible. Ese es el único pecado médico.

Pues hay diagnósticos que desahucian.
Son condenas: matan más que el tumor. Acepta el diagnóstico que sea, ¡pero jamás aceptes un pronóstico! Jamás: si abandonas la esperanza de mejorar, de luchar por tu propia salud..., activas el suicidio endógeno.

Pero sembrar falsas esperanzas...
¿Falsas? A mi padre le pronosticó el médico tres meses de vida por un diagnóstico de cáncer de próstata diseminado al hígado. Trabajamos juntos con amor, relajación, meditación, nutrición... y al año no tenía células cancerosas. Vivió 18 años más.

¿Qué dijo su médico? "Milagro", dijo. Remisión espontánea. Desde ese día cerré mi empresa y me volqué a ayudar a otros como a mi padre. Y yo hoy vivo en la frontera del milagro: la remisión es un efecto colateral en enfermos que han abrazado las fuerzas de la salud, la vida.

¿Cómo han dado ese abrazo?
Sintiendo que la enfermedad enriquece su vida y que morir no es un castigo, ampliando el círculo de lo que les importa poniéndose al servicio con amor por la vida que nos traspasa, escapando de su cabeza y empezando a sentir: a reír, a llorar... Se han permitido asombrarse y han experimentado estados de trascendencia.

¿Qué entiende por trascendencia?
Liberarte de tu historia pasada y del temor por la futura. La meditación ayuda mucho. Y eso cambia tu bioquímica: estás sano, ¡vives! Por el tiempo que sea, estás vivo.

El cáncer de su padre le enseñó cómo ayudar a miles de pacientes desde su Fundación Salud www.fundacionsalud.org.ar, en Argentina, avalada por científicos de primera fila que la invitan a la facultad de Medicina de la Universidad de Harvard a participar en seminarios de curación espiritual.

Vale la pena conocer el trabajo que hacen a través de la página web y no nos viene mal tenerlo en cuenta a modo de reflexión desde este lugar del mundo, para cuidarnos y querernos con más mimo, porque está visto que mucho depende de nosotros.

lunes, 18 de julio de 2011

ser amados

"NINGUNA REVOLUCIÓN LLEGARÁ A TIEMPO PARA CAMBIAR NUESTRA VIDA,
A NO SER EL ASOMBROSO HECHO DE SER AMADOS”
(Sydney Carter)

cambios y reajustes

A finales de junio leía la noticia del cierre de una casa tras 19 años de presencia en otro lugar del mundo. Esa casa fue testigo de la vida y las opciones de unas cuantas generaciones y por supuesto acompañó la vida de muchas personas. Este cierre obedece a cambios y reajustes que hay que hacer para no perder energías donde ya no las hay y sumar fuerzas y potenciarlas donde aún quedan.

Y pensaba en los ciclos que se terminan y este ajuste vital que todos alguna que otra vez vivimos. Tenemos la oportunidad de vivir y es importante hacerlo en presente, aquí y ahora. Y asumir los cambios y reajustes necesarios para cada uno, cada una, para los que tenemos que prepararnos y disponernos. Ayer leía con una sonrisa el mensaje simpático de una amiga que contaba que se estaba predisponiendo para la maternidad, así como después de mucho desearlo y esperarlo, otro amigo compartía una historia que por fin podía vivir y que le suponía unos cuantos cambios que estaba dispuesto a hacer para lo que ahora le toca vivir.

Deseo que sigamos siendo gentes abiertas a los cambios y reajustes. Valientes en las decisiones que tenemos que tomar para seguir avanzando y echando energías donde son necesarias para no perder las fuerzas donde ya no hacen falta.

volver a empezar

Después del fin de semana.
Después de unos días de vacaciones.
Después de darte una tregua.
Después de tensar la cuerda.
Después de tocar límites.
Después de un tiempo de crisis.
Después de un cambio.
Después de otros intentos fallidos.
Después de no atreverme y escaparme.
Después de perder la esperanza.
Después de recuperar la confianza.
Después de un tiempo de estar a otras cosas.

Volver a empezar. Siempre.
Elegir. Querer. Dar los primeros pasos.
Sumar energías. Aumentar mi autoestima.
Desempolvar las buenas rutinas.
Poner a punto posibilidades.
Atravesar miedos y dificultades.
Limpiar malos rollos, pensamientos limitantes y creencias equivocadas.
Aprender lo que necesito para estar bien y ser más feliz.
Desaprender lo que no me ayuda aunque no sea fácil y me cueste.
Recomenzar proyectos y cambios. Disfrutar de este nuevo camino.
Emplear el tiempo en lo que vale la pena.
Construir relaciones nutritivas y positivas.
Tenerme. Cuidarme. Dejarme ayudar y querer. Darme.
Configurar el GPS de lo que da sentido a cada día.
No tirar la toalla, mantener los caminos comenzados aunque necesiten su tiempo.

Volver a empezar.

viernes, 15 de julio de 2011

recrea tu vida

Porque siempre estamos a tiempo de recordar lo que nos ayuda a vivir, a ser un poquito más felices y comprometernos en ponerlo en práctica...

http://www.youtube.com/watch?v=bVMgCM8Y7hg

¡Feliz fin de semana!

jueves, 14 de julio de 2011

acompañando con arte, chispa y alegría

Se necesita un poco de ganas de salir de nosotros mismos. No sé cómo afecta la crisis actual, pero es mucho peor la que tenemos nosotros, esa de no estar pensando nada más que en nosotros mismos, nuestro ombligo y nuestras necesidades. ¿No es mejor una vida en la que se sepa salir de uno mismo y empezar a aprender a crear y compartir, empezar a creer que todo puede ir a mejor? esto es lo más importante que he hecho en mi vida.

Personalmente, le doy la razón a Migueli, autor de estas palabras, a quien tengo el gusto de conocer desde hace ya muchos años. Es un cantautor consolidado en España con doce discos a sus espaldas. Trotamundos y todoterreno, es referencia desde hace años en la movida de cantautores de Madrid, asiduo a sus principales salas. Toca en Teatros, Palacios de Congresos, Ong’s, plazas de toros, plazas mayores, centros culturales y juveniles, parroquias, institutos, colegios, vigilias de oración, hospitales, centros de rehabilitación, cárceles…

Particular buen recuerdo tiene con los afectados por el SIDA, una enfermedad que en su día «fue muy excluyente», recuerda Migueli. «Ahora comienza a normalizarse su situación, que empezó en los años ochenta, así que han tenido que pasar muchos años. Ahora ya no están tan estigmatizados».

Ese rechazo social ocurre ahora, según Migueli, «con cualquier situación que dé sensación de enfermedad, debilidad, muerte o fragilidad. Cualquiera de estas cosas se estigmatizan, además de alergias nuevas y enfermedades que pueda traer la gente que viene de fuera. Son situaciones en las que se crean situaciones de alarma hoy en día», lamentó el ponente.

Su servicio a los demás le sirve cada día para inspirarse en nuevas canciones. Con las últimas ha editado su último disco, «Que me cuiden». creado por Migueli especialmente para este Centro de Humanización de la Salud. Este nuevo CD quiere contribuir a una alfabetización ética apasionada y apasionante. Con estas canciones desde el Centro de Humanización de la Salud pretenden llegar a dónde no llegan otros recursos como los libros, cursos, acompañamiento.

«Escribo sobre lo que la gente creo que necesita escuchar», indicó Migueli, quien también comparte sus conocimientos con profesionales de la medicina. De hecho, acaba de participar en el Congreso Médico Nacional de Cuidados Paliativos, «transmitiendo, compartiendo y dando un punto de arte, chispa y alegría a lo que es el acompañamiento», describió Migueli.

yendo al encuentro de los demás

Aprendamos a superar el miedo. Todos conocemos ese reflejo de protección que consiste en querer garantizar nuestra seguridad incluso a expensas del bienestar de los demás. Y esto parece acentuarse en nuestra época, en la que aumenta el sentimiento de inseguridad. ¿Cómo no ceder al miedo? ¿No será yendo al encuentro de los demás, incluso de aquellos que aparecen como una amenaza?
Extracto de la carta de Taizé 2011

Jessica escribe su experiencia en relación a estas palabras que nos dan claves para seguir construyendo ese cuidarnos, querernos...

Tras tres meses de vida y trabajo aquí en la Comunidad de Taizé entre personas de muchas nacionalidades y orígenes, he podido experimentar ese miedo a la “diferencia”, pero también la belleza del encuentro con nuevas personas. A menudo mi miedo es a lo desconocido, miedo a no comprender por qué las personas actúan de una cierta forma, intentando clasificar todas las situaciones basándome en lo que yo conozco.

Es más fácil para mí no ir al encuentro del otro y así evitar la posibilidad de sentirme herido o rechazado. No obstante, aún si esto pudiera parecerme una opción más segura y fácil, ¡también es muy solitaria!

Salir al encuentro de los demás, intentar comprenderlos, trabajar y vivir con ellos, requiere valor, perseverancia y esfuerzo. Requiere que cambie mi forma de razonar de: "así lo he hecho siempre, así que debe estar bien", a aceptar que hay muchas formas de alcanzar el mismo objetivo. Incluso si la manera de lograr este objetivo es más lenta y más difícil al trabajar con otros, es algo que forma parte de la vida en comunidad y una oportunidad para mí de encontrar y conectar con otras personas en mi entorno.

Para descargarla Carta de Taizé 2011
http://www.taize.fr/IMG/pdf/esletter-2.pdf

tomar distancia

Todos necesitamos en algún momento tomar distancia con alguna realidad para poder verla mejor y valorarla, con lo que hay en ella de verdad o si son ideas nuestras, decidir hasta dónde estar en lo que estamos, cómo vivir lo que queremos vivir.

Muchas veces estamos tan metidos en la situación o en una relación que es imposible ser objetivos porque nos sobrepasa. Tendemos a dramatizar, sobredimensionamos la realidad, que en un momento puede ser tremenda pero lo cierto es que al día siguiente seguro no es para tanto.

Y sin embargo a veces algo nos alerta, ojo, está pasando algo. Y nos pide respuesta personal. En mi caso esa distancia es necesaria. Hoy me di cuenta que necesito esta distancia para ver una situación de otra manera. Retirarme para volver de otra manera. Confío que aunque me cueste, lo conseguiré. Y sino, al menos, lo habré intentado.



miércoles, 13 de julio de 2011

reír juntos

Ayer me llamó por teléfono un amigo con el que siempre empezamos la conversación riéndonos a carcajadas, de hecho eso me decía él ¿te das cuenta que siempre que hablamos pasa lo mismo? y estallaba en risas jajaja... y qué buena es esa sensación que compartimos los dos, a la vez que nos hace sentir bien y es gratis!!! Y lo bueno también es que pasamos por todos los registros, podemos estar hablando en serio como al rato tomándonos el pelo como organizando algo o pasándonos un dato y volviéndonos a reír. Nos reímos mucho juntos y eso es una suerte. En medio de tanta gente sosa, aburrida y mustia que va por la vida desplegando negatividad, malos rollos y pesimismo, encontrar gente y motivos por los que reír sigue siendo algo genial. Hay un proverbio oriental que dice que el tiempo que uno pasa riendo, es tiempo que pasa con los dioses. No es por desmerecer, pero habría que preguntarle a Ricardo Darín que tuvo ocasión de frecuentar un tiempo a uno en la película Un cuento chino a ver si piensa lo mismo, jaja... Y de paso el trailer de la película, por si alguien quiere ir a verla
http://www.youtube.com/watch?v=onfIJVgS3Fo

mejor vivir sin miedo

http://www.youtube.com/watch?v=yuOciTdYCl4

Sin miedo sientes que la suerte está contigo
Jugando con los duendes abrigándote el camino
Haciendo a cada paso lo mejor de lo vivido
Mejor vivir sin miedo

Sin miedo, lo malo se nos va volviendo bueno
Las calles se confunden con el cielo
Y nos hacemos aves, sobrevolando el suelo, así
Sin miedo, si quieres las estrellas vuelco el cielo
No hay sueños imposibles ni tan lejos
Si somos como niños
Sin miedo a la locura, sin miedo a sonreír

Sin miedo sientes que la suerte está contigo...

Sin miedo, las olas se acarician con el fuego
Si alzamos bien las yemas de los dedos
Podemos de puntillas tocar el universo, sí
Sin miedo, las manos se nos llenan de deseos
Que no son imposibles ni están lejos
Si somos como niños
Sin miedo a la locura, sin miedo a sonreír

Sin miedo sientes que la suerte está contigo...

Lo malo se nos va volviendo bueno
Si quieres las estrellas vuelco el cielo
Sin miedo a la locura, sin miedo a sonreír.

ROSANA - SIN MIEDO (LUNAS ROTAS)

¡qué buena noticia! ... no son imposibles ni están lejos

¡Qué buena noticia! Hoy leía con sorpresa y con una sonrisa una noticia y reconozco que estas iniciativas me encantan y me hacen pensar que los humanos no somos ni tan egoístas ni sólo vamos a lo nuestro y que cuando nos juntamos y sumamos fuerzas, ideas, energías... no hay sueños imposibles ni tan lejos, podemos hacer buenas cosas por mejorar y cuidar realidades concretas de nuestro mundo.

En un boletín que recibo venía un artículo de agradecimiento en el que se hablaba de una iniciativa que se está llevando a cabo en toda España. Gente que está juntando tapones y tapas de plástico que cierran las botellas, recipientes de leche, de champú o detergentes, entre otros. Se consiguieron reunir 20 toneladas de tapones para mejorar considerablemente la calidad de vida de Iker, un niño bilbaíno de 15 años al que con un año y medio de edad le diagnosticaron atrofia muscular, una enfermedad neuromuscular que le arrebata la fuerza que el ser humano necesita para realizar cualquier tipo de movimiento. Desde entonces va a todos lados en una silla de ruedas. Cuentan que los tapones de plástico van a parar a Bilboplastik, una empresa de reciclaje que compra cada tonelada de tapones al precio de 200 euros. Por el momento han reunido unas 3.5 toneladas de tapones, aunque Iker y su familia se han propuesto llegar a las 30 toneladas para poder reunir el dinero suficiente para su bipedestador, una máquina que permite a personas como Iker mantenerse en posición vertical y moverse por espacios interiores, retrasando así el deterioro de los músculos. El bipedestador es un aparato poco común que se construye casi a medida del usuario, su precio es de unos 7.500 euros.

También está la realidad de Aitana, una niña de Tarazona de 10 años con una cardiopatía, que le quedan dos operaciones por mejorar su calidad de vida. Con apoyos locales, de cajas y bancos, de asociaciones y amigos, también como en el caso de Iker, están recibiendo muchísimos apoyos particulares pero también de empresas y los medios de comunicación. Es verdad que muchas de estas causas son mentira o se aprovechan de la buena voluntad de la gente, pero cuando son reales, qué bueno poder constatar la empatía y la simpatía y la solidaridad que se genera alrededor de algo tan cotidiano en nuestras vidas como una simple tapa o tapón.

Y ayer con satisfacción un amigo me contaba otra iniciativa que había llevado a cabo con un grupo de personas. Yo sabía de ésta realidad pero no sabía que había tenido tan buena respuesta y tanta ilusión comprometida. Durante los meses de invierno y primavera un grupo de personas se dedicó a cultivar y cuidar con mimo muchas plantas y flores, con la esperanzada intención de ayudar a reconstruir la escuela de Geantillon en Haití. Sé que fue largo y laborioso el cariño que puso este grupo parroquial de Santander en esta labor. Partieron de las flores que tenían en sus casas, buscaron e intercambiaron otras, tuvieron que burlar las embestidas de los vientos destrozones (en Santander como buena ciudad del norte son fuertes y abundantes) y regar y abonar esperando las bendiciones del cielo… como me contaba mi amigo. Finalmente el 12 y 19 de Junio, bajo el lema de “Haití bien vale una flor”, en la puerta de su parroquia hicieron un rastrillo botánico que tuvo muy buena respuesta entre la gente. ¡Qué buena noticia! Han conseguido recaudar 4.500 €, ojalá que sirvan para dar ánimo a quienes de verdad dan, allá en Haití, la vida por este pueblo malherido pero lleno de esperanza. Y estoy segura que así será.

¡Qué buena noticia! Y yo pensaba en dos mujeres que conozco que pertenecen a una realidad mucho más sencilla de barrio y de parroquia, que un día se les ocurrió que podían hacer pulseras para vender y sumar así su apoyo real y concreto a un comedor solidario en Santa Anita, Lima, Perú, con el que colaboramos y para el que organizamos un rastrillo solidario en navidad. Están en ello, van haciendo y me consta que las ventas van teniendo éxito a pasos pequeños, una las hace con hilos de colores y otra con las anillas de las latas de refrescos entrelazando una cinta. Mientras yo sumo anillas para una de ellas para dárselas el día que la vea (nos ha pedido a un montón de gente que las juntemos).

No puedo menos que alegrarme por las iniciativas posibles, por los sueños realizables y pido para que siempre que podamos, como dice una buena amiga, hagamos realidad las ideas que llevamos dentro, pongamos nuestra creatividad y nuestros dones al servicio de los demás y de la vida. Iniciativas como éstas me hacen ver qué no son imposibles ni están lejos a la vez que vuelvo a preguntarme qué puedo hacer yo.

martes, 12 de julio de 2011

motivación

¡¡No dejes que nadie te robe tus sueños!!

https://www.youtube.com/watch?v=9Z2HjgzN7oc&feature=player_embedded#at=43

scala

Scala es un lugar situado en las montañas de la costa de Amalfi, cerca de Nápoles, en Italia. Una zona preciosa, ideal para un viaje. Es una región montañosa que se asemeja a un belén con su conjunto de bancales protegidos por piedras que permiten el cultivo de la tierra y la construcción de edificios. Hasta el día de hoy habitan la región cabreros con multitud de rebaños.

Scala significa escalera y bien nos recuerda esta palabra que a cualquier edad hay que seguir creciendo, avanzando, porque a cualquier edad se imponen maduraciones. Y requieren su tiempo.

Por un lado están los sueños por cumplir y vivir, los deseos por concretar, lo que queremos ir siendo en la vida, haciendo con ella. Por otro lado, lo que nos deja secos, vacíos, incluso frustrados y encerrados en nuestros miedos, dudas, cabezonerías, orgullos,... impidiendo que la vida fluya.

¿Por qué impacientarse con uno mismo? ¡ÁNIMO! Hay que avanzar, sin miedo a volver a empezar cuantas veces haga falta, sin miedo a tomar impulso para volver al ruedo, sin miedo a pedir perdón, sin miedo a dejarnos querer, sin miedo a reconocer que no sabemos, que necesitamos seguir aprendiendo... esa pequeña puerta, esa rendija de confianza puede abrir una salida más allá de los desánimos. Alguien a quien aprecio y que me ha ayudado a crecer me solía decir: Sólo quien se deja transformar puede cambiar, sólo quien quiere avanzar, puede empezar a crecer. Y desde mi experiencia sé que es verdad y que es posible.

Y este período vacacional es ideal también para ésto: darnos espacio para abrirnos a avanzar y empezar a hacerlo de una vez, sin tantas excusas o dejarlo para otro momento. Buscar lo que nos ayuda, lo que nos falta, lo que nos hace bien. Tomarnos también el tiempo de cuidar esos lazos que hacen de las relaciones algo real en nuestra vida, relaciones que me interpelan y trasforman, que quiero cuidar y regar para que crezcan.

Y esta imagen de la scala, la uno al testimonio de un chico que habiendo sobrevivido al terremoto de Haití decía: Hay una gran esperanza para el futuro, sí, pero esa esperanza se construye en el presente, ahora debemos atravesar el presente, centrarnos en lo que ahora nos toca arreglar, reparar, curar, en cada uno, en la ciudad, con los demás... así construimos el futuro.

Mi deseo es que sigamos scalando, aprendiendo y disfrutando de cada paso que damos, de cada logro, de la lucha que tenemos entre manos...

lunes, 11 de julio de 2011

esperanza

"Cuida el presente, decía mi madre, porque en esa estación permanecerás el resto de tu vida" decía Facundo Cabral al inicio de una bonita canción que traigo en su memoria y como un canto de esperanza desde el que abrigarnos y para cuidarnos mejor.

http://www.youtube.com/watch?v=yb2kzL0oN-w

sábado, 9 de julio de 2011

desiderata

Desiderata es un texto especial para mí, crecí con él y es un referente en mi familia como esas palabras que vuelven una y otra vez, que las sé de memoria y son un apoyo porque tienen relación con momentos importantes de mi historia. Es un escrito anónimo encontrado en la iglesia de Saint Paul, en Baltimore en 1693 y dice así:

Anda plácidamente entre el ruido y la prisa,
y recuerda que paz puede haber en el silencio.
Vive en buenos términos con todas las personas,
todo lo que puedas sin rendirte.
Di tu verdad tranquila y claramente.
Escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante;
ellos también tienen su propia historia.
Evita las personas ruidosas y agresivas,
son vejaciones al espíritu.
Si te comparas con otros, puedes volverte vanidoso y amargo;
porque siempre habrá personas superiores e inferiores que tú.
Disfruta de tus logros así como de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera, aunque sea humilde.
Es una verdadera posesión en las cambiantes fortunas del tiempo.
Usa la precaución en tus negocios,
porque el mundo está lleno de trampas,
pero no te niegues a la virtud que pueda existir.
Mucha gente lucha por altos ideales y, en todas partes,
la vida está llena de heroísmo.
Sé tu mismo. Especialmente, no finjas afectos.
Tampoco seas cínico respecto del Amor,
porque, frente a toda aridez y desencanto,
el Amor es perenne como la hierba.
Recoge mansamente el consejo de los años,
renunciando gallardamente a las cosas de la juventud.
Nutre tu fuerza espiritual para que te proteja en la desgracia repentina.
Pero no te angusties con fantasmas.
Muchos temores nacen de la fatiga y de la soledad.
Sé amable contigo mismo.
Tú eres una criatura del Universo,
no menos que los árboles y las estrellas,
tú tienes derecho a estar aquí.
Y, te resulte evidente o no,
sin duda el Universo se desenvuelve como debe.
Por lo tanto, mantente en paz con Dios,
de cualquier modo que lo concibas.
Cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones,
mantén, en la confusión, paz en tu alma.
Con todas sus faltas y sueños rotos,
éste sigue siendo un mundo hermoso.
Ten cuidado.Esfuérzate por ser... ¡Feliz!

reincidentes en construcción

¿Por qué nos quedamos enganchados y aguantando en relaciones afectivas (de amistad, familiares o de pareja) en las que emocionalmente vivimos situaciones y actitudes de que realmente nos hieren y dañan o simplemente no evolucionan ni crecen?

Pensaba en conversaciones de estos días y al final unos y otros tenemos en común que somos reincidentes. En un momento u otro de la vida nos descubrimos enganchados. Enganchados emocionalmente a personas que no nos pueden dar lo que les pedimos. Enganchados emocionalmente a amistades que no dan más de sí y que pueden morirse en cualquier momento y va llegando tiempo de irlo aceptando. Enganchados emocionalmente a personas que formaron parte importante de nuestra vida y que por opciones las relaciones se transforman y dejan de ser tan necesarias e importantes y en las que hay que reacomodarse. A veces es la realidad la que se vuelve pequeña o estrecha y una se da cuenta que quiere más y que hay que atreverse a buscarlo; conocemos gente que abre de repente los ojos ante una situación de catarsis, otras veces son otros los que cuestionan con preguntan ¿que haces con esta relación que no te pega nada? ¿por qué no cortas esta relación de una vez?

Al final el laberinto emocional es largo, depende del punto en que nos encontremos, el grado de honestidad con el que queramos vivir, lo dispuestas que estemos a pasarlo mejor o peor para vivir en verdad, mejor en nuestra propia piel.

Y es importante y más relevante de lo que pensamos muchas veces. Nos jugamos mucho en ello. En la actualidad para nadie es un secreto el papel que juegan las emociones humanas en la concepción de la salud integral y en el desarrollo de las enfermedades. La Organización Mundial de la Salud afirma que más del 90% de las enfermedades tienen un origen psicosomático, de hecho, las características de personalidad, el manejo que hacemos de las emociones y la manera de manejarnos con el estrés, conflictos, fracasos y frustraciones pueden potenciar o desarrollar diversas enfermedades.

Nos queda mucho aprendizaje de autoestima, sin embargo qué bueno pensar que necesitamos aprender a querernos más, en vez de echar tantas energías en gustar y agradar a los demás para ver si conseguimos, lo que realmente necesitamos que es sentirnos queridos y más cuidados. La idea a la que nos agarramos es que tenemos que dar constantemente para que nos quieran porque nos parece imposible la idea de que nadie nos pueda querer simplemente por lo que somos y sin que tengamos que estar agradándoles constantemente. Este es el anzuelo que nos deja enganchados en relaciones que nos dañan ya que siempre nos quedamos intentando conseguir lo que no conseguimos y esperando que en algún momento el otro cambie y empiece a comprendernos, a tratarnos mejor o darnos el cariño y el amor que tanto necesitamos.

La teoría la sabemos: para que cualquier tipo de relación sea madura, estable y constructiva, ambos debemos desear libremente tenerla y apostar por construirla, sino, como dice un buen amigo, nos encontramos con chupópteros de las relaciones, esas personas rémoras, que viven a costa de los demás, de lo que deciden, organizan, proponen, eligen otros.

¡Cómo cuesta construir relaciones maduras, adultas, cuántas carencias tenemos todos! ¡Qué torpes somos socialmente y qué pocas habilidades tenemos en muchas situaciones para expresarnos y mostrarnos! sin embargo, creo profundamente que tenemos esperanza, que seguimos en construcción y que tenemos posibilidad de crecer, de cuidarnos, de aprender a querernos... Una frase de mi padre: lo creas o no, sin duda el universo se desenvuelve como debe. Sigue avanzando y dando vueltas, las personas nos seguimos encontrando, relacionando, apostando unos por otros, construyendo cosas juntos...

Siempre me acuerdo de una compañera de trabajo de la que aprendí mucho y siempre dice: somos los únicos responsables de nuestra felicidad o infelicidad. Depende de nosotros, de nuestras actitudes, elecciones, de nuestro compromiso. Al final, no sé si todos, pero la mayoría deseamos lo mismo: estar bien con nosotros mismos, estar con otros, vivir historias con otros, querer y sabernos queridos. Y ésto es un trabajo y también se aprende.

miércoles, 6 de julio de 2011

es una oportunidad

La madre Teresa de Calcuta hablando de la vida decía un sinfín de cosas preciosas incluída la famosa frase "La vida es una oportunidad: aprovéchala". Y unida a otra que leí hace días: Tus relaciones personales son el espejo de tu mundo interno, pensaba en las experiencias que todos tenemos.

Yo, sin ir más lejos, en las últimas semanas he visto a gente amiga y conocida, he tenido muchas oportunidades de vivir cosas, de estar, de hablar, de escuchar, de observar, de compartir infinidad de emociones.

Cada encuentro me abrió a una experiencia, me dio oportunidades distintas, en lo que iba viviendo, cada encuentro me regalaba algo, algo sobre la otra persona, algo sobre mí misma, me hizo caer en la cuenta de cosas distintas. Algunas buscadas, otras llegadas de sorpresa.

Empezando por las actitudes y maneras diferentes que tenemos las personas de hacer las cosas y de estar en la vida, siguiendo por lo que le pedimos a un rato de paseo sin más, a unas vacaciones, a un día de relax, a una situación concreta. Pasando por experiencias comunes que tenemos todas las personas y las diferentes maneras de vivirlas y resolverlas:
- las que nos igualan en gustos y maneras de ser y las que por el contrario nos diferencian totalmente y nos distancian,
- la tensión en nuestras relaciones y elecciones entre la realidad tal y como se presenta y las expectativas;
- la distancia que no nos distancia de los buenos amigos independientemente del tiempo que haga que no nos veamos;
- los que fueron amigos y ya no son tanto, por elección, por caminos distintos;
- los amigos que no esperábamos que se volvieran más amigos;
- lo que tenemos y lo que nos falta,
- lo que nos gustaría y lo que no puede ser;
- lo que no decimos verbalmente pero sin embargo comunicamos de tantas maneras incluídos los silencios;
- los límites de nuestras relaciones;
- lo que deseamos y no nos atrevemos a vivir;
- lo que nos damos permiso para hacer o no hacer;
- las posibilidades, lo que elegimos porque nos gusta, nos sale de dentro;
- lo que queremos vivir y nos lanzamos a potenciar, a que pueda crecer.

Y en medio de todo la libertad que hacemos más grande o conquistamos y ensanchamos o al contrario, recortamos y estrechamos con nuestras decisiones y acciones a favor o en contra de nuestra persona. Todas oportunidades de crecer, de ser, de vivir.

¡Qué bien que tengamos tantas oportunidades de vivir! tantas posibilidades de seguir queriéndonos, de estrenar maneras de vivir de tantas formas y en ellas hacernos más amigos de nosotros mismos y abrirnos a los demás, a la vida.

De las personas que se van antes de tiempo, de las personas despiertas en la vida, como Charo que murió este sábado pasado sin imaginarse siquiera que se iba a ir tan pronto, nos queda el mensaje con el que iniciaba este escrito, con esa llamada a aprovechar nuestra vida, aprovechar el tiempo que es valioso y es lo único que tenemos de verdad aquí y ahora, hoy.

"La vida es una oportunidad: aprovéchala".

propia voz

Extracto del artículo Vivir sin máscaras de Borja Vilaseca publicado en el diario El País, 03/07/2011

"No dejéis que el ruido ahogue vuestra propia voz interior. Ella ya sabe lo que vosotros realmente queréis ser" (Steve Jobs)

No importa quiénes seamos, qué decisiones tomemos o cómo nos comportemos. Hagamos lo que hagamos con nuestra vida, siempre tendremos admiradores, detractores y gente a quien resultemos indiferentes. Pero entonces, si nuestras relaciones se sustentan sobre este juego de espejos y proyecciones, ¿por qué fingimos? Seguramente por nuestra falta de confianza y autoestima. Para cultivar una sana relación de amistad con nosotros mismos, lo único que necesitamos es modificar la manera en la que nos comunicamos con nosotros a través de nuestros pensamientos. Solo así podremos aceptarnos, respetarnos y amarnos por el ser humano que somos, con nuestras cualidades, virtudes, defectos y debilidades. Lo demás son comentarios, ruido que hace la gente para no escuchar su propio vacío. Lo que está en juego es nuestra libertad para ser "auténticos"; convertirnos en quienes verdaderamente somos, siguiendo los dictados de nuestra propia voz interior. Eso sí, debido a las múltiples capas de cebolla con las que hemos sido condicionados, hoy día ser uno mismo es un acto revolucionario.

'El retrato de Dorian Gray', de Oscar Wilde es una novela provocadora que cuestiona y desenmascara la hipocresía inherente en nuestras relaciones, poniendo de manifiesto -tal y como afirmó Nietzsche- que "la mentira más común es la que nos contamos a nosotros mismos".