domingo, 24 de julio de 2011

la otra cara de la confianza

“Sé paciente con todo lo que aún no está resuelto en tu corazón” (Rilke)

Esta frase de este autor que descubrí hace unos años viene a iluminar la otra cara de la confianza: la paciencia. Y este extracto de un escrito de Teresa Romo lo subo a este lugar en el mundo para que nos dé luz para cuidarnos:


Abunda la ansiedad de no tener aún lo que se busca y la inquietud que no parece tener fin. Es el tiempo de la urgencia y de lo instantáneo. Por eso hay muchas personas incapaces de esperar. Desgraciadamente hoy todos tenemos prisa y por eso nuestras acciones –incluída la construcción de nosotros mismos– nos cuestan si no las conseguimos pronto.

Francisco de Sales decía: “ten paciencia con todas las cosas, pero sobre todo contigo mismo”.

La paciencia se teje en la espera pero también es una virtud que se activa en el esfuerzo constante. La paciencia no garantiza que vayan mejor las cosas en el futuro pero mantiene la búsqueda y pone en marcha valores como la perseverancia y la fidelidad, la confianza, la resistencia, la contemplación y el amor.

La paciencia no es resignación ni escepticismo sino resistencia. La vida interior, las opciones… no es fruto del azar ni de la imprevisión sino de un esfuerzo continuado que tiene también el nombre de paciencia. Para que la vida vaya tomando consistencia es un aprendizaje necesario aprender a esperar. La paciencia tiene que ver con el arte de la creación: No podemos hacer que una planta crezca antes tirando de ella… Pero se puede regar la historia todos los días, con paciencia y con amor.

Ser pacientes es saber esperar el ritmo de las cosas, de aguantar la adversidad, de guardar en el corazón lo que aún no está resuelto, de no atropellar las pretensiones de los demás, de trabajar y confiar… Paciencia es aprender a esperar que Dios, misteriosamente, vaya dando su respuesta a pesar de nosotros mismos.Y que en medio de nuestra lucha de cada día, de los intentos que hagamos, de los esfuerzos que pongamos, vayamos descubriendo las respuestas de nuestras propias preguntas. Muchas respuestas las encontramos, otras quizás no lleguen nunca, otras están por llegar.