martes, 16 de agosto de 2011

las cosas pueden cambiar

Ayer recibí un mensaje que me dio mucha alegría, una compañera me escribía un correo que no esperaba para nada y me alegró por ella, porque me escribía contándomelo y porque una vez más es verdad que siempre estamos a tiempo de aprender cosas nuevas, es un signo de esperanza, para no perder la fe en las personas, en las capacidades que hay en cada uno de nosotros y que están esperando despertar, desplegarse... Por eso lo traigo a este lugar en el mundo:

A ver si nos vemos pronto que esto no puede ser... He conocido a gente nueva que me está enseñando la importancia de los gestos y los pequeños detalles y como yo no me prodigo mucho en ellos... sientan muy bien, así que a ver si poco a poco yo también... aunque soy un poco torpe... tengo que practicar... así que ya ves entre esto y adaptarme al trabajo que llegó cuando menos lo esperaba, ¡¡¡no puedo quejarme del verano!!! Pienso en ti aunque no lo demuestre mucho... Ahora ya lo sabes!!! Un beso gordo y gracias por confiar en mí y en que las cosas pueden cambiar.