sábado, 20 de agosto de 2011

saber quiénes son

Hace unos días charlaba de todo un poco con un amigo y entre esas cosas compartíamos la bonita sensación que tenemos cuando vamos sabiendo en la vida, cada vez de manera más clara con los años, quiénes son las personas importantes.

Compartíamos esas cosas que tenemos claras, esas que vamos definiendo, descubriendo sobre todo en personas que son importantes para nosotros... Cómo asumimos los cambios, cómo vivimos esas relaciones, qué necesitamos, qué queremos, qué no queremos... Quiénes son amigos del alma, quiénes son otra clase de amigos, quiénes lo fueron y ya no lo son, con quienes compartimos años de nuestra vida y esas relaciones han cambiado o se han transformado, quiénes son compañeros, conocidos...

Por dentro lo podemos tener más o menos claro, nos lo dice el corazón; por fuera, en nuestras relaciones no siempre las cosas son sencillas y claras y nos cuesta Dios y ayuda, en algunos casos, saberlo; en ocasiones, nos complicamos en tantas cosas que cuesta vivir de acuerdo a lo que sentimos y queremos y es la realidad que vivimos quién confirma o desmiente las comeduras de tarro que nos hacemos.

Lo cierto es que cuando necesitamos para lo bueno o para lo malo a alguien sabemos a quién acudir o a quién buscar independientemente de lo lejos o cerca que podamos estar y buscamos las maneras de comunicarnos y encontrarnos.

¡Qué sensación más pacificadora es saber que tenemos puertos seguros a donde llegar! Personas concretas, relaciones distintas y variadas, con quienes descansar, divertirnos, compartir malas épocas, crisis, como también sueños, esperanzas, posibilidades... con todo lo que la realidad va trayendo.