jueves, 15 de septiembre de 2011

crisis = oportunidad

Ya es muy común llegar a cualquier lugar y hablar de la crisis o juntarte con alguien en época de bajón o mala racha y que salga a relucir su crisis o la tuya propia. Sin embargo desde la psicología siempre nos han dicho que “crisis es oportunidad”. Lo que pasa es que muchas veces no nos lo creemos.

Lo que en cualquier tiempo de crisis del tipo que sea y lo que todos tenemos en común, es la actitud que adoptamos frente a lo que nos toca vivir. Podemos estar en el lamento eterno, la queja sostenida y continuada o podemos ir dando pasos para salir y mejorar, para reconocer, elegir, para cuestionar cómo estábamos viviendo y lo que queremos ahora, para luchar por salir y construir algo mejor.

Ahora que me toca de cerca puedo decir con más fuerza que es verdad que los que se mueven en el mundo de los emprendimientos, los emprendedores, lo tienen claro y bien nos pueden ayudar en nuestra vida su experiencia para lo que a cada uno nos toca. En palabras de Marcelo Berenstein:

La vida no es ni buena ni mala, ni linda ni fea; es como la queremos ver (o podemos). 
Elegir, asumir riesgos, decidir, son rasgos del emprendedor. 
La información que arroja una situación límite siempre enriquece.  
Asumir que algo no funcionó no equivale a resignarse. 
El verdadero error es sentir miedo de equivocarse o vergüenza de haberlo hecho.  

Es necesario mirar hacia adentro y decir, ¿qué me pasó? 
Asumir la culpa y sacar las conclusiones que te puedan llevar a aprender de ese fracaso. 
No buscando responsables de forma desesperada o tratar de ser víctima, 
sino al contrario: aprender de lo que pasó.

En estos días, más que nunca es necesario hacer 
una buena administración de las habilidades, de aguzar la vista, sensibilizar los sentidos, 
ajustar la sintonía de la intuición y poner en práctica la gimnasia de discernir.  

Tenemos la opción de mirar lo que sucede con otros ojos 
para encontrar nuestra oportunidad, 
porque mientras haya gente que baje los brazos habrá gente que los ponga en acción. 

Por cada pesimista hay un optimista. Por cada temeroso hay un osado. 
 Yo sé de que lado quiero estar ¿y vos?