sábado, 17 de septiembre de 2011

un espacio de tiempo en 24 horas

Hay gente que suele decir que no sabe que hacer con su tiempo, a mí me pasa lo contrario, me sorprende todo lo que puede dar de sí y a veces también necesitaría una prórroga de horas. Dentro de poco empiezan mis viajes relámpago, relámpago porque es increíble todo lo que pueden cundir 24 horas desde para comprar algo al pasar hasta para echar un vistazo rápido a alguna parte de la ciudad, relámpago para conectar con quienes se mueven en campos de acción similares al mío y una oportunidad de escuchar, de compartir y de aprender con otros profesionales que además tienen mucha calidad humana, relámpago para mi amiga que me aloja que apenas me ve porque entre su agenda y la mía nos reservamos unas horas de la noche para charlar algo y el momento del desayuno antes de que ella se vaya a trabajar y yo me vuelva. Pero al menos tenemos un espacio de tiempo en 24 horas que a las dos nos gusta compartir y en el que esta vez también es para concretar un proyecto laboral que tenemos entre manos.