sábado, 24 de septiembre de 2011

un lugar donde crecen las historias

Anoche tuvimos por fin nuestra cena de reencuentro de amigos de después del verano, esperada por todos con ganas, con el marco incomparable de las fiestas pequeñas de la ciudad y la ilusión de volvernos a encontrar. No de gran emotividad, el tono era normal. Sin embargo, había novedades que contar, noticias que celebrar, nuestras cosas que compartir, regado de buen ambiente, unos brindis, las risas que tanto nos unen y una propuesta de próxima cena para antes de que termine el año. 

Y cuando con otras personas los caminos se van separando o nos vamos distanciando, qué bueno es compartir ésto aunque sea con unos pocos, un espacio donde uno puede ser quien es, un espacio de confianza y alegría, ese lugar donde se tejen y crecen nuestras historias y aunque pasen los años,  todavía hoy nos podemos encontrar.