jueves, 6 de octubre de 2011

sin ir más lejos o para ir más lejos


De mi mundillo de los emprendedores traigo a Isaac Tigrett, el fundador de la cadena Hard Rock Café. Contando sus secretos, Isaac remarcó uno: “como no tenía idea del negocio, decidí seguir únicamente los dictados de mi corazón”. Así de simple fue como inició un negocio de la nada, lo expandió y logró venderlo en una cifra exorbitante.

Nuestro corazón... no hay nadie que se lance a la aventura de emprender, de hacer algo propio sin dejar de mencionarlo, sin hacer referencia a un diálogo interior para tomar decisiones importantes, a una escucha para saber qué quiero de verdad. No se trata de dejar de lado  planes de negocios o estratégicos sino de aprender a escuchar la voz del corazón y de la intuición, aprender a escuchar y a descubrir lo que llevamos dentro. 

"Las personas salen a hacer turismo para admirar las crestas de los montes, 
el oleaje de los mares, el copioso curso de los ríos, 
los movimientos de los astros... 
Y, sin embargo, pasan de largo de sí mismos." 
(San Agustín) 

Comparto esta brújula que muchos emprendedores y aventureros en la vida usan y tienen en común: escuchar tu propio corazón en lugar salir a buscar respuestas fuera porque ahí es donde encontrarás tus ideas, tus certezas, tus luces, tu camino. En el silencio es donde mejor podemos escuchar lo que necesitamos, lo que en verdad queremos y una vez escuchado, lanzarnos a ello, buscar las maneras y los medios de hacerlo realidad porque aunque nos cueste, es posible y empieza en el corazón de cada uno.