jueves, 27 de octubre de 2011

una mirada agradecida

Ayer me llegaron distintos correos expresando de diversas maneras lo que este lugar en el mundo aporta, ayuda, ilumina en sus vidas. Me alegro por cada una de esas personas así como de otras que llegan fortuitamente a esta página o por recomendación. La verdad es que escribir me ayuda desde siempre y cada vez me gusta más. Nunca me hubiera imaginado tener un espacio como este blog, pero todo ayuda a conocerme, a expresar, a compartir, a contar algo... en el fondo no somos tan distintos unos de otros y de todo y de todos podemos aprender.  

A veces es algo vital que no puedo hacer otra cosa que volcar y contar. Otras, algo que venía rumiando hace tiempo y llega la hora de poner en palabras. En ocasiones son textos, imágenes, historias que me gustan, que dicen algo, que quiero hacerles un hueco en este lugar en el mundo. Por eso cuando siento que se vienen las ganas de escribir, agarro una libreta que suelo llevar en el bolso por si algo me inspira, me da un hilo del que tirar más adelante. Hay papeles que emborrono con ideas, frases, algo que en un momento me dice algo. A veces saco fotos a carteles o cosas que en la calle me llaman la atención o tienen que ver con imágenes que después me sirven para aplicaciones concretas. Pensamientos, sentimientos, intuiciones que tienen después su criba, su mejora, van clarificando. Y ahí le doy las gracias a materiales y libros que me alimentan o abren horizontes. Pero sobre todo, agradezco a muchas personas, conocidas o anónimas, que me inspiran, me sugieren, me aportan lo suyo. No es sólo su inteligencia sino su capacidad de compartir, cada cual a su modo y ésto de ser compañeros de camino.

Es curioso como se dan las cosas. Ayer hablaba con una amiga de cosas de muchos años atrás y está bien eso de recordar y ver cómo recuerda nuestra mirada. Nosotras compartíamos ese cariño a ese pasado, esas luchas, búsquedas, lo que sentíamos entonces, visto desde el hoy, desde quién somos ahora. Recordando, veo las decisiones que tomé que me sirvieron, lo que me ha servido para crecer, para saber por donde tirar, lo que me ha dado referencias, un estilo personal y una manera sencilla y alegre de vivir.   

Qué bien verlo así aunque haya sido difícil en su momento. Cuando sentía que daba palos de ciego o que sabía más lo que no quería que lo que quería, o cuando no sabía muchas veces ni por dónde me daba el aire. Siempre estaré agradecida a todo lo que he vivido, aunque la manera de caminar no es la que quizás hubiera elegido, sin embargo, me ha servido para ser quien soy hoy y poder compartirlo en espacios como éste. Mirar hacia atrás y pensar en la evolución es curioso. Y lo hago con una sonrisa. Me alegra haber ido desarrollando a lo largo de los años una mirada positiva y agradecida a la vida.  
  
¡¡Gracias a la vida que me sigue dando tanto!!