lunes, 21 de noviembre de 2011

elecciones

Las elecciones son necesarias, las necesitamos para vivir, para avanzar, para alcanzar objetivos y cambios, para defender propuestas e intentos, para responder de manera comprometida. Uno puede vivir tiempos muertos, de indignación, de protesta activa o pasiva, de silencio, uno puede abstenerse de participar pero llegan tiempos en los que elegir. No somos nada ni nadie si no decidimos, si no tenemos voz, si no tenemos voto, porque sino nos estancamos, somos fáciles de manejar y manipular. ¿De qué se queja quien no ha estado presente cuando tenía que estarlo? ¿de qué se queja quién solo se preocupa y no se ocupa de hacer algo?

Y esto que lo veíamos muy claro ayer día de elecciones generales en nuestro país ante un cambio de gobierno y un nuevo mapa político, también lo vemos habitualmente en nuestra vida y en medio de nuestras relaciones y compromisos. Es más constructivo elegir. Lo que sea, no siempre pensando en acertar, sino en aportar algo, en tomar postura. Hay una primera vez para todo, para elegir caminos nuevos o continuar por los ya trillados, hay muchas oportunidades para aprender, para desaprender, para construir, si queremos algo mejor que lo que tenemos y ya estamos haciendo.

Muchas veces funcionamos por inercias y nos frustramos porque no salen mejor las cosas, porque seguimos igual. Muchas veces nos hacen sufrir esas creencias limitantes de que se acaba lo bueno y ahora viene lo peor. Y tanto nuestras inercias como nuestras creencias que no cuestionamos ni cambiamos no nos permiten avanzar. Las decimos en lo cotidiano, en referencia a compromisos, a la vida fuera de tiempos vacacionales, en épocas más grises, de reajustes, de cambios, de apretarnos el cinturón, de aceptar derrotas y hacer frente a tareas con las que no contábamos.

Y sin embargo lo mejor que tenemos siempre es nuestro presente, hoy, que es el tiempo real en el que podemos vivir y elegir qué queremos, pariendo de nuestro ahora construiremos con sencillez, humildad, paciencia e ilusión, lo que podamos. 

Nada mejor que la imagen de esta nena, en camino, con lo que necesita para construir lo que quiere.