martes, 22 de noviembre de 2011

estar atentos

Si nos paramos a pensar, nada se derrumba de un día para otro sin previo aviso. Sin embargo muchas veces no nos percatamos de nada hasta que algo se ha perdido, ha cambiado, es diferente. Y a este cambio, también nos resistimos, aparecen sentimientos diversos, reacciones y movimientos de querer recuperar a toda costa el tiempo perdido. 

Si la base de toda relación, es un acuerdo con mayor o menor grado de compromiso o de implicación, la comunicación tendría que ir haciéndose imprescindible sino algo no va. Esto vale en cualquier tipo de relación. Y esto es algo en lo que todo podemos crecer. 

Hace poco alguien me expresaba que crecer en comunicación significa dar señales a la otra parte de lo que pensamos y sentimos, de lo que vivimos en cada momento de nuestra vida. Cada uno tenemos que encontrar nuestra propia manera de expresar, de comunicar, de compartir. A veces nos parece que ganamos más con las indirectas, dejando caer pero sin decir, esperando que otra persona se dé por aludida y responda, y está claro que esperando que otra persona resuelva, se haga cargo, que el tiempo mejore o que las cosas vuelven a ser como antes, quizás sea mucho esperar.

Un profesor mío decía que hay que luchar contra la "conspiración del silencio".  Los enfados y rencores que se suelen ir acumulando, tarde o temprano acaban explotando como la pólvora y generalmente no de las mejores maneras y además no solucionan sino que perjudican. La digestión de la vida es a veces compleja, hay tanta confusión en la mente, desaliento para el ánimo, a veces la vida se complica, otras la complicamos nosotros. ¿No podremos mejorar la digestión de nuestros conflictos y dificultades? ¿Seremos capaces de saborear y masticar mejor nuestra vida?

El problema es que que cuando hay muchas cosas que damos por supuestas no nos damos cuenta que nuestra vida, nuestra ideas, nuestras necesidades, nuestras prioridades, nuestros gustos son eso: nuestros. Varían hasta en los mejores amigos, las parejas, familias, compañeros... es lo bueno de ser diferentes. El problema no es que seamos distintos, el problema es que estemos distantes, el problema aparece cuando no comunicamos nada. Insisto, esto vale en cualquier tipo de relación. Y esto es algo en lo que todo podemos crecer.