jueves, 3 de noviembre de 2011

poder hablar de ello

Pasaron ya diez años y ahora en el cementerio nos dicen que hay que tomar la decisión de qué hacer con tus restos, si renovar o prorrogar la sepultura, si incinerar y ver qué hacer con las cenizas. Él estuvo viendo opciones. Ella propuso llevar tus cenizas y tirarlas al mar en ese lugar al que te gustaba ir. Es un espacio de libertad que a todos nos gusta. Lo de ir al cementerio tuvo sentido unos años pero ni vamos todos ni para todos significa lo mismo y comentamos que podríamos hacer otra cosa. Él podría decidir por sí solo pero prefiere que sea una decisión de todos. Y estamos hablando de ello. Queda la última palabra y la negociación del asunto durante este mes... pero lo mejor de todo es poder hablar de ello con naturalidad y tranquilidad, incluso bromeando. Me parece importante celebrar este momento. El tiempo ha pasado y ha dejado paso a un recuerdo sano. El duelo de tu muerte ya terminó hace tiempo, que lo de ahora no es olvido sino un recuerdo distinto y alegre. Te conocimos y compartiste la vida con nosotros. Dejaste tu huella en nuestras vidas y eso nunca muere y sigue vivo en lo que seguimos viviendo y compartiendo. ¡Gracias!

Y me acuerdo especialmente de los profesionales y los voluntarios que desde Fundación Senda ayudan a las personas a vivir el duelo de manera sana. Este material que conozco muy bien y ha servido a tantas personas a vivir mejor este proceso, es un reflejo de ese trabajo.