viernes, 30 de diciembre de 2011

para el 2012 que ya llega


Que esta tarjeta hecha por mi amiga Flor sirva para hacer llegar lejos todos nuestros deseos y proyectos para este nuevo año 2012 que ya llega. 

Tendremos más o menos salud, trabajo, dinero, dificultades... Retos y conflictos que pasar, buenas noticias que dar, decisiones que tomar... Puede morir gente que queremos y pueden romperse proyectos y relaciones que creíamos importantes... así como surgir nuevas oportunidades... 

Pase lo que pase... que en 2012 tengamos ocasiones de compartir, de crecer, de mirarnos con ternura y humor, de querernos +!!!!


“La mejor manera de ser congruente 
acompañando a los niños y a los jóvenes en este mundo multicultural y mediático, 
es ofrecerles lo mejor de nuestras creencias y de nuestros conocimientos, 
pero sobre todo lo que a nosotros nos ha sido valioso y válido en la vida”.
Miguel Ángel Olivares

como un mar de leche

... así define Saramago en su obra Ensayo sobre la ceguera a quienes son víctimas de este inexplicable mal consistente en una infinita ceguera blanca. Esta obra que si no la has leído te la recomiendo, es la ficción de un autor que nos alerta sobre "la responsabilidad de tener ojos cuando otros los perdieron" y no quieren ver o ven sólo lo que les interesa. José Saramago nos invita a parar y ver. Recuperar la lucidez y rescatar el amor bien entendido. Es una reflexión sobre la ética del amor y la solidaridad.  

Este pensamiento vino a mi mente esta mañana al abrir el correo de un amigo. Lo leí varias veces, me quedé pensando en silencio. No hay mayor ciego que aquel que no quiere ver y qué pena cuando descubrimos esta ceguera en alguien muy querido que se autoengaña y miente descaradamente a los de alrededor y hace daño y sólo se mira a sí mismo, se considera víctima y elude su responsabilidad echando culpas, mirando para otro lado... Es muy grave lo que está pasando y no es posible no decir nada, permanecer pasiva, al menos yo no puedo, aunque lo quiero mucho y nos une una amistad de toda la vida. 

Qué triste que tengamos que vivir cosas así y qué triste cuando es gente a la que queremos... Pero sólo es posible estar despiertos, vivir de manera lúcida y ser luz aunque no quiera verse y pretenda negarse. 

jueves, 29 de diciembre de 2011

en el pasillo del supermercado

Te quedaste mirando como embobado ese medio melón que estaba puesto en la sección de frutas. Mirabas como si fuera una obra de arte, pero más que admiración por esta fruta era hambre lo que mostrabas. Me quedé mirándote sin ser descarada cuestionada por tu manera de mirar. Mientras tanto ruido de compras navideñas, idas y venidas de las compras de estos días, risas... Y alguien que te decía desde las cajas del supermercado que no perdieras el tiempo, que estabas ahí para lo que estabas. 
Yo creo que también estabas ahí porque fuera en la calle, donde parecía ser tu lugar habitual, llovía y hacía frío, y este rato en el supermercado te daba un poco de calor y te igualaba con uno más de la ciudad.  

Por fin vencí el miedo a acercarme y el quedarme como si fueras ya parte del paisaje habitual de mi ciudad y te pregunté si querías algo de comer y te extendí pan y chorizo que tenía en mi cesta. Me miraste sorprendido pero a la vez volviste a oír ese grito que desde la entrada te decía: ¡que estamos aquí para lo que estamos! Y tu mirada se volvió severa hacia quien te esperaba y bajaste la cabeza y me miraste ya de manera distinta. Gracias, me llegaste a decir y me miraste a los ojos y ví tu lucha. y continuaste diciendo: pero me tengo que ir. No puedo... Y ví esa exigencia que te venía de otro. Vi tu frío y tu necesidad de compañía y esa soledad ahogada en la bebida y en la calle. Casi automáticamente y sin pensar te fuiste a por un montón de latas de cerveza y te pusiste en la caja como no viendo más allá y antes que pudiera darme cuenta salías por la puerta con ese amigo. Todos sabemos que en la calle no hay amigos, la gente de la calle es colega, esas relaciones no duran y destruyen.  


 No te conozco ni sé ni de tu vida ni de tus circunstancias. Te traigo a este blog, hombre de barba gris, porque ví en tus ojos un deseo de vivir que lucha y no puede. Ví tus necesidades básicas no cubiertas y de camino a casa pensé en tantas personas que por circunstancias de lo más diversas, se quiebran, padecen, necesitan una mirada humanizadora, una cercanía compasiva y no la tienen o no la encuentran. Y en esos deseos que luchan en nosotros y no pueden ser algo mejor. Y en los que también miramos y nos compadecemos, los que podemos hacer algo más. Nuestra indiferencia es su mayor condena, nuestra mirada y cercanía puede hacer poquito pero siempre es algo más que mirar para otro lado.

martes, 27 de diciembre de 2011

sí, en navidad...

Traigo a este lugar en el mundo otros lugares en el mundo que hacen posible que otras personas no estén tan solas en navidad. Porque ni todo el mundo vive sólo centrado en sí mismo ni indiferente a las realidades de su alrededor ni estamos condenados al desencanto y a vivir sin esperanza. No podremos cambiar el mundo pero sí podemos transformar a través de actitudes y de compromisos nuestro alrededor pequeño y concreto, es lo que sí podemos hacer. La clave es la humanidad, la proximidad, acercarse, claro, sin saber a quién.  Se puede no tener nada y aportar muchas cosas. Por eso cada gesto, cada persona que lo hace posible, ¡es mucho!

Como las cenas solidarias en distintas partes del mundo que mueven a gentes distintas a hacer un hueco en el corazón, en sus casas o en otros lugares para que otros no estén solos en Navidad:

Como la iniciativa de los novatos de la solidaridad

miércoles, 21 de diciembre de 2011

dios escucha

- ¿Sabes que ya estoy malito?
- Sí
- ¿Sabías que Villa está malito? (un jugador del Real Madrid)
- Sí, se tiene que cuidar ahora.
- Se va a poner bien... Yo no... no voy a poder ver los partidos del Madrid
- Sí, lo sé
(...)
- Oye, que voy a ver a Dios! ¿qué se hace cuando te vas a ver con Dios?
- Hmmm... si fueras Dios ¿qué te gustaría que hiciera un niño como tú?
- Darle un abrazo!... besos... mi nariz de payaso... Sugus... una piruleta... Y tú qué le darías?
- ¡Un abrazo grandote y sonrisas! ¿Le darás uno grandote de mi parte? 
- Sí, claro. ¿tú verás un partido del Madrid por mí? 
- Sí, claro. Abrazo grande, Ismael!
- Abrazo con nariz de payaso! ( y se puso la nariz de payaso y me abrazó)

Este es un trocito de mi conversación con Ismael esta mañana en el hospital. Ismael es un niño de 7 años al que le queda poco tiempo de vida. Esta mañana me llamó su papá para que lo fuera a ver. Desde que llegó a este mundo ha sido alguien especial para todos los que tenemos la oportunidad de conocerlo. Su mamá decidió seguir adelante con el embarazo aunque le decían con muchas razones médicas justificadas que no era conveniente y que era mejor que no naciera porque no iba a durar mucho. Ana y Roberto tuvieron que luchar para seguir adelante e irse enfrentando poco a poco al cuidado y al cariño de este niño que necesitaría más amor y mucho apoyo. Cuando pensaron en cómo le llamarían eligieron de nombre Ismael que quiere decir "Dios escucha". Parecía una ironía ponerle un nombre con este significado a alguien que no sabían cuánto tiempo iba a vivir. Pero sé que le pusieron Ismael porque Ismael ha sido siempre un regalo, han sentido que Dios estuvo desde el principio muy cerca, acompañándolos y haciendo posible una familia. 

A Roberto lo conocí en un taller de habilidades de búsqueda de empleo que impartí hace más de tres años. En uno de los ratos de descanso surgió la conversación y me contó lo que estaban viviendo con Ismael. Días antes de que terminara el taller de empleo me pidió a ver si lo podía ayudar a preparar un regalo para el cuarto cumpleaños de Ismael. Quedamos un día en que conocí a Ana y a Ismael. Un niño muy vivo y curioso. Vi en ellos una familia especial como queriendo decirse en cada cosa un te quiero muy grande. Preparamos con el mismo cariño, sencillez y como un juego una tarde de risoterapia. Fue dos semanas después. En su casa, con los abuelos, algunos tíos y primos. Fue una de esas experiencias que nos hacen tocar lo mejor que tiene el ser humano cuando se deja querer y quiere a los que tiene al lado. Nos reímos mucho, salieron lágrimas, abrazos, cariño, jugamos, nos sacamos fotos, tomamos chocolate con galletas y sobre todo celebramos que hasta la vida más pequeña y frágil es un regalo que vale la pena cuidar y ayudar a que viva. 

En estos días previos a la navidad no se me ocurre otra manera de expresar en este espacio que Dios escucha y Dios viene para vivir con nosotros. Es extraño que para acompañarnos Dios eligiera hacerse un bebé, un ser indefenso y frágil, ser uno de los nuestros, vivir como nosotros. Como Ismael.  Sin embargo, como Ismael, ha sido el mejor regalo. Y a ese Dios es el que celebramos en esta navidad: un Dios cercano, sencillo, pequeño que viene a acompañarnos y a vivir todo lo nuestro.

FELIZ NAVIDAD DESDE ESTE LUGAR EN EL MUNDO!!!!

ha sido necesario para

Ayer alguien decía: No cambiaría absolutamente nada de lo vivido estos años, incluso los malos momentos han sido necesarios para aprender. No veo esto como una batalla perdida sino como una parte de mi vida que ha sido necesario para crecer como persona. Palabras de alguien que por fin ha tomado una decisión, dando lugar así a nuevas posibilidades. 
 

Podemos dejar que el viento nos despeine, que nos susurre los mensajes que necesitamos descubrir y escuchar. Escuchando nuestro corazón, dejando que nos inspire y ayude a tomar las decisiones que necesitamos para vivir como esta mujer que escucha que Javier Laforet con sus manos perfectamente supo moldear y dar vida.

martes, 20 de diciembre de 2011

No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles
pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.
Séneca
 

lunes, 19 de diciembre de 2011

tirando del hilo

Siempre la creatividad es mi mejor compañera de espacios. De un simple ovillo de lana común pueden salir las más variadas reflexiones. Tirando del hilo, desenrollando el ovillo, diciendo quiénes somos y compartiendo lo que nos conforma por dentro. 

Así fue esta tarde en San Sebastián junto a este grupo de gente que busca y quiere dedicar un tiempito a cuidarse por dentro, a conversar las cosas, a compartir con otros y a seguir formándose. 

Siempre es un placer acudir a esta Asociación y colaborar con mi trabajo en este proyecto profesional. Siempre estaré agradecida a Mila por su confianza en mi trabajo para este espacio transversal de formación que sé que ayuda y alimenta a tantas personas. Me gusta cuando me encuentro un equipo de profesionales y voluntarios que dan de lo que tienen para que otros puedan tener algo más: una formación, un espacio, un lugar, apoyo y cariño. Me confirma en lo que creo y por lo que lucho cada día a la vez que me sigue dando oportunidades de compartir conocimientos, experiencias y habilidades así como seguir descubriendo personas de distintas partes del mundo que quieren seguir dando pasos en sus vidas y hacer lo posible por dejar un poco mejor este mundo que nos hemos encontrado.

un buen día se hizo la luz

Una tarde de otoño en una visita a los productores, Christian Hick visitó la casa de Eva y Gabriel, los papás de Cristian e Ismael. Mate de por medio en su ruca de barro (impecable por cierto) notó que estaba oscuro y que había una rudimentaria instalación eléctrica en el interior. Preguntó entonces quién la había hecho y Eva le explicó, “los chicos nomás, con lo que aprendieron en la escuela”. Cuando le consultó sobre la instalación exterior y el pilar de luz le contestó “hace tres años que intentamos juntar el dinero para comprar el pilar para que el EPEN instale la luz, tal vez antes del invierno podamos tenerlo, sino será en otro año…”.

La semana siguiente Christian regresó a Nahuel Mapi con la propuesta del Área de Desarrollo Rural de otorgarles un préstamo reembolsable para la compra de un pilar de luz y con los requisitos para solicitar a la empresa la posterior conexión. Como los valores eran muy altos para la precaria economía familiar, decidieron construir el pilar ellos mismos. Solicitaron un un préstamo reembolsable por la compra de los materiales por un valor de 300 pesos a pagar en cuotas. “Si tengo luz en invierno voy a poder hacer más artesanías en platería” dijo Eva, “acá en invierno ya es de noche a las cinco de la tarde y sin luz nos vamos a dormir temprano…”. Para fines de mayo, Cristian e Ismael habían hecho el pilar y estaba terminado. En Junio llegaron las primeras nevadas del invierno y “Un buen día se hizo la luz”.



Una historia más de tantas otras en la Patagonia, de esfuerzos y logros a la vista. Hace ya unos años los pobladores de muchas comunidades rurales del departamento Huiliches, Neuquén, cuentan con energía eléctrica, lo que les permitió poco a poco aprovechar este recurso indispensable para mejorar la calidad de vida e impactar decisivamente en el desarrollo rural. Sin embargo, hay familias que aún no cuentan con los medios para acceder a este recurso que, de una manera o de otra, les cambia el modo de vida y sus hábitos. Si bien el plan provincial de electrificación rural es un hecho, la energía eléctrica, llega hasta su casa, pero la conexión final y compra de pilar de luz depende exclusivamente del poblador rural. Son muy pocas las familias que faltan estar totalmente conectadas.

Hay otros lugares en el mundo que nos necesitan. Lo poco que podamos, tenemos que hacerlo. Si te interesa esta noticia y saber de este otro lugar en el mundo te invito a conocerlo