viernes, 16 de diciembre de 2011

puse un pie después del otro

... fueron las palabras que dijo un maestro tibetano al que una vez le preguntaron cómo había logrado escapar de la invasión china arrastrándose por las nieves del Himalaya, con escasa preparación y provisiones, sin certeza sobre la ruta ni sobre el resultado de su huida. Todos los que emprendemos este viaje tenemos que aprender algo nuevo: cómo crecer de manera natural, con muchos vaivenes, avances y retrocesos. La incertidumbre con respecto a nuestra capacidad de enfrentar los desafíos que se presenten no es un problema, es parte del camino mismo. Y todo camino empieza dando un paso y después otro y otro... 

A veces pensamos que no vamos a ser capaces de ciertas cosas y sin embargo va y vemos que sí podemos, que se empieza poniendo un pie después del otro y dando ese paso. Me alegro de que nos animemos a dar pasos pequeños, no importa si son más o menos seguros, pero sí que nos comprometen y definen en el presente y dicen quiénes somos.