miércoles, 29 de febrero de 2012

metanoia


La palabra metanoia viene del griego y significa: cambio de raíz, profunda conversión del corazón. Hay muchos momentos en la vida que son tiempos favorables, tiempos oportunos para la conversión, para nacer y reiniciarnos de nuevo, para  identificar lo que supone una barrera porque nos está frenando, lo que hay que soltar porque nos aleja de un vivir mejor.  Cada día podemos descubrir cantidad de llamadas e invitaciones de todo tipo que nos proponen evolución, metanoia. 

 Así como pasa a veces con el vestuario, con la imagen personal pero de manera profunda, muchas cosas en nuestra vida necesitan ser renovadas, transformadas. El que desea se empeña en eso que desea, si lo desea de verdad, lo prepara, le dedica tiempo, simplemente porque todo lo que es valioso lo requiere. Parte del camino son las dificultades que surgen porque la perseverancia y la fidelidad son difíciles y nuestra debilidad no desaparece y por supuesto suele ir acompañada de un déficit de paciencia con uno mismo.

Todo lo que es importante en la vida nos pide implicación, esfuerzo, compromiso. Implica transformación, lucha y dolor, elegir cómo estar en esa situación. Habrá paradas, pasos hacia delante y hacia atrás, sentimientos mezclados y encontrados de todo tipo (sobre todo de angustia y tristeza) que deberán ir dejando paso progresivamente al deseo de crecer, esforzarse y luchar por adecuar con consistencia la vida.

En palabras de Olaizola: 
Creer de corazón y de palabra.
Creer con la cabeza y con las manos.
Negar que el dolor tenga la última palabra.
Arriesgarme a pensar
que no estamos definitivamente solos.
Saltar al vacío en vida, de por vida,
y afrontar cada jornada...
Avanzar a través de la duda.
Atesorar, sin mérito ni garantía, alguna certidumbre frágil.
Sonreír en la hora sombría
con la risa más lúcida que imaginarme pueda...

creer para ver


En uno de los lugares en los que estoy actualmente se está usando este símbolo unido a la frase: disculpen las molestias, estamos en construcción. Y nos estamos dedicando un tiempo para darnos esta posibilidad, de seguir construyéndonos, eligiendo mostrarnos no desde posturas rígidas y definitivas sino estando en búsqueda y en camino, reconociendo que no todo lo hacemos bien y que muchas veces muchas cosas las hacemos mal. Tomando posturas diferentes ante nuestro proceso de cambio y crecimiento. Y mostrando ternura, humor, ilusión, paciencia, porque esto ya nos abre la mente y va generando un cambio, empezando por nosotros mismos.


Hay cosas que no las vemos hasta que las vivimos y menos mal, porque si las supiéramos de ante mano, no sé yo qué haríamos. De esta manera nadie nos exime del riesgo, así no nos bajamos del burro y nos exige el compromiso de tener que estar ahí haciendo lo que tenemos que hacer. No hay otra, la manera de llegar más lejos empieza en uno mismo, con cambios, estando en movimiento y en búsqueda. 

Si no empezamos creyendo en que algo sucederá nos quedaremos con las ganas y nunca llegará. Y de esto sabemos: deseos que se estrellan sin llegar ni a forjarse. Si nos resignamos y abandonamos antes de tiempo estaremos tirando la toalla y perdiendo una oportunidad. Y sabemos de decepción, de tristeza, de angustia y de lo mal que nos quedamos en situaciones así. Si empezamos a creer que podemos, algo distinto puede ser posible. Si nos permitimos reconocer que no lo sabemos todo, reconocemos con humildad que somos imperfectos, falibles, acomplejados, indecisos, miedosos, ... nos acercamos a nosotros mismos con un poco más de verdad y partiendo de la verdad es más fácil construir dando pasos pequeños pero reales, reconocer lo que necesitamos y muchas veces no nos atrevemos a pedir: apoyo, ayuda, cariño, personas, nuevas herramientas y habilidades...  Nuestras energías creadoras a veces están adormiladas y otras veces necesitan desoxidarse, como nuestro cuerpo después de mucho tiempo de inactividad. Nuestras energías creadoras que duermen en nosotros se despertarán y se irán poniendo en movimiento. Podremos incluso sorprendernos de a dónde podemos llegar. A medida que nos vayamos proponiendo metas pondremos los medios para alcanzarlas. 

Todo empieza con un salto, sí, y con un acto de fe. Fe en algo que no se ve pero que queremos creer. Fe en que aunque no sabemos cómo será, algo distinto queremos, fe en nosotros mismos, fe en que podremos, fe en en nuestro decidir y en nuestro actuar, y por supuesto fe en nuestra vida. Aunque nos quede mucho por avanzar, por aprender, por vivir, ¿qué importa eso si estamos en construcción? ¿Qué importa si una y mil veces tenemos que empezar de nuevo? ¿Qué importa si estamos en ello?

Con ritmo y empuje para lo que cada uno y cada una estemos viviendo, nos viene como anillo al dedo la canción de Diego Torres:  Saber que se puede, querer que se pueda... 

martes, 28 de febrero de 2012

aprender a despedirnos

Ayer me despedí de una persona a quien aprecio y a quien ya no volveré a ver. Al menos no como hasta ahora y por lo pronto en mucho tiempo es seguro que no nos veremos. Se marchó a vivir a otro país para continuar allí su proyecto de vida. Aunque seguimos estando en el mismo continente, nuestra manera de relacionarnos cambiará totalmente. Y éramos plenamente conscientes de ello y más que vivirlo como una pérdida nos sentíamos felices de haber podido vivir la relación que nos ha permitido conocernos. Que además empezó de la manera más casual y cotidiana y la fuimos alimentando con nuestro cariño y conocimiento mutuo.

Ayer nos despedimos sin grandes efusividades, ni viviéndolo como ruptura aún sabiendo que así será, y que ya no será igual, porque las relaciones cambian y nuestras elecciones también hacen que cambien. No es realista ni podemos estar colgados del teléfono todo el día ni pendientes. Cada uno vivimos nuestra vida ahí donde estamos. Nos hemos deseado lo mejor y valoramos en ese rato de despedida la oportunidad de habernos encontrado y haber compartido lo que estos años nos han aportado. Decíamos ¡tenemos internet para estar en contacto! y lo valorábamos como recurso positivo en ayuda de esa distancia que ya a partir de hoy nos separa pero sabiendo que tampoco estaremos pendientes de ello, dando la libertad que toda relación necesita para resituarse. También soñábamos con la posibilidad de ir yo a visitar y conocer un poco el país que a partir de hoy ya es su casa. Pero sabiendo que hoy por hoy no es más que un sueño.

Y pensaba en esta manera de despegarnos, de despedirnos, vivida como algo natural, sabiendo que así es la vida, que no estaremos juntos ni siempre ni en todo momento y viendo que eso también nos hace bien. Nos hace bien para valorar lo que tenemos en el presente, la historia compartida que nos ilumina la vida para aprender, para abrirnos a nuevas relaciones, para dejar marchar a quienes dejan de formar parte de nuestra vida y recibir a quienes entran. 

Pensaba en las personas de las que me he despedido estos años, de las que se han despedido de mí, de las que se han ido sin despedirse o de las que no me he podido despedir. Agradecida estoy por todas ellas, por las experiencias que me han permitido vivir y porque hacen de mí quien soy hoy.  Las despedidas forman parte del recorrido como seres en proceso que somos y que nos vamos configurando como personas a través -entre otras cosas- de pérdidas y encuentros. Y esto también es un aprendizaje en el que crecer y ser más nosotros mismos.

en el carnaval de la vida, mi disfraz es...

Ayer se lo contaba a una amiga: un estudio dice que un millón y medio de italianos confiesa decir cinco mentiras al día, de media. Así que, teniendo en cuenta estas referencias, tanto Pinocho como Maquiavelo no pudieron venir de mejor país, jaja... No sé cuánto peso verdadero tendrá esta información ni con qué intención está hecho ese estudio, lo que sí, a ciencia cierta, hoy se sabe es que el ser humano es el único animal capaz de engañarse a sí mismo. 

En los animales, el engaño suele estar asociado a un mecanismo genético de selección natural, en el sentido de que los más propensos a engañar a sus víctimas y/o a sus depredadores o simplemente a sus competidores, tienen más chance de sobrevivir. Robert Feldman, psicólogo de una universidad americana, explica que eso de mentir "es algo que va unido a la autoestima". En este contexto, no es difícil entender que la mentira es un mecanismo de defensa, un arma más para la supervivencia. Pero como en todo, hay un límite.
Un viejo dicho nos dice que la honestidad tendría que ser nuestra mejor carta de presentación. Sin embargo sabemos más de lo contrario, de verdades a medias, de mentiras piadosas y de grandes mentiras... Mentimos por diversos motivos, y no todas las mentiras son deliberadamente dañinas. A veces mentimos para proteger nuestra intimidad o la de otras personas, para resolver situaciones incómodas o simplemente para quedar bien.
¿Por qué mentimos? Muchas son las causas de la mentira. Para conseguir cosas o para no perderlas o para hacer más agradable la realidad. Para obtener lo que se desea: normalmente dinero, sexo, poder, relaciones... Si preguntamos a varias personas  una de las claves por las que éstas se decantan, es que la gente decide mentir por la tendencia a salvar la propia imagen y su autoestima pero reconocen que a largo plazo esas cosas siempre se descubren, "las mentiras tienen patas cortas" y salvo que alguien sea el rey de la mentira, si se descubre tendrá consecuencias a largo plazo. 
Hace unos días me contaron de una pareja conocida que ha roto su relación por ésto: porque al final entre ellos todo era mentira. Uno de sus miembros llevaba una doble vida, no porque tuviera otra relación o dijera que era quien no es, sino porque lo que compartía con su pareja no era sincero, por pura protección, por puro miedo a ser abandonado o que el otro no lo quisiera. Y lamentablemente eso es lo que pasó. Las mentiras rompieron lo que había de verdad. Y es muy triste porque ninguno de los dos merecía que ocurriera eso con su relación, sin embargo lo que podía evitarse con la verdad a tiempo rompió lo que había entre los dos. Cada cual, al fin y al cabo, elige y asume lo que se está jugando. Ahora a ambos no les queda otra que enfrentarse a la verdad del hoy. 

Una mentira es una mentira. Están quienes sienten culpa, remordimiento o al menos, incomodidad. Así como quienes no sienten ni padecen en lo más mínimo. Aunque cuesta creerlo, muchos hombres y mujeres están entrenados para el engaño, sin siquiera sentir ningún reparo por ello.
Toda mentira, sea de omisión o del tipo que sea, acaba siendo dañina, tanto para el que la dice como para el que la recibe, sabemos que erosiona lo que hay de verdad, la fidelidad, la confianza, la intimidad entre dos personas, y por extensión debilita los cimientos de la convivencia. 
Y no hablemos de la convivencia social, cuando a diario vemos en tantos cargos públicos una falta total de credibilidad lo cual fomenta nuestra desconfianza y hacen despertar nuestros temores.
Más o menos todos estamos de acuerdo en que las personas mentimos principalmente por miedo. Para evitar algo que percibimos como malo porque sospechamos que no hemos actuado bien y esto se puede convertir en un problema en una relación o con uno mismo. Tenemos montones de ejemplos de cuando éramos más chicos y sabíamos que teníamos que enfrentar a mamá o a papá y explicar qué había pasado. 
La cuestión es saber por qué mentimos y qué cosas disfraza esa mentira de nuestra vida. Muchas veces los primeros que nos autoengañamos somos nosotros. Y hasta nos lo creemos!!! 
La verdad nos hace libres y nos hace bien, decía una amiga mía hace muchos años. En el carnaval de la vida hay gente que vive disfrazada. Hay quien no se permite mostrarse con su autenticidad. Cuando mentimos como dinámica vital nos hacemos mal continuamente y nos quedamos como colgados en una percha, en un disfraz, que nos protege, que nos resguarda. Está en nuestras manos afrontar nuestra vida de la mejor manera posible. Abrir nuestros ojos y querer asumir nuestra realidad. De nosotros depende qué vida queremos vivir y desde dónde queremos construir. 

hacer posible una mirada nueva

Muchas veces la realidad se nos queda en una mirada chata y sin horizonte porque somos los primeros que perdemos la capacidad de sorprendernos y de permitirnos ver más allá de nuestras narices, de nuestros conflictos, de lo que somos en este momento. Nos empobrecemos y nos empequeñecemos y también así reducimos las posibilidades de cambio, de ver la vida con una mirada nueva y que nos ponga en actitud de caminantes. Aprendamos a escalar las tapias y a indagar, a querer ir más allá.

En Haití están hartos de miseria y de que sea esa la única imagen que los extranjeros demos de su país. Traigo a este lugar en el mundo una nueva publicación que Acoger y compartir nos presenta. A través de la publicación de EL NARANJO MÁGICO Y OTROS CUENTOS HAITIANOS desean alentar a una mirada nueva y colaborar a que sea posible un nuevo Haití, el que están soñando tantos jóvenes de ese querido país. 

Haití sabe que tiene un tesoro escondido. Su amor a la música, la danza, la pintura, la artesanía. Es verdad que no hay ningún cine y solo se publican dos periódicos, pero desde muy temprano, estés en el lugar que estés de ese país, verás grupos de niñas y niños impecables camino del colegio. En las zonas rurales algunos caminan horas para no faltar a esa clase en la que quizás sólo aprendan alguna canción. En Haití, las personas analfabetas son muy cultas. Antes del terremoto del 12 de enero 2010 cuentan que impresionaba ver a jóvenes hasta altas horas de la noche, estudiando sentados en el suelo bajo la escasa luz que expandían viejas bombillas en el entorno del colegio San Gerardo, Puerto Príncipe. No sólo allí. Después del terremoto la escena se sigue repitiendo. Los jóvenes estudiantes que carecen de luz eléctrica en sus casas buscan puntos de luz pública para estudiar. Son muchos los jóvenes y pocos los puntos de luz.

También nosotros, como los haitianos participamos en la búsqueda de un tesoro y queremos mostrarlo en toda su belleza. Como expresa tan bien José Miguel, todas las estaciones son buenas para sembrar. Que este mensaje también lo recibamos en nuestra realidad. Para trabajar desde lo que podemos por hacer una mirada nueva posible en nosotros y para nuestra vida, una realidad mejor que la que encontramos y podemos ayudar a que crezca. Aunque creamos que no tenemos muchas luces, ojalá, con más o menos luz, como los de Haití, queramos vivir mejor nuestra vida. 

Y eso es lo que vamos descubriendo en la medida que nos atrevemos a vivir: que el que mira,  descubre más que si se quedara con los ojos cerrados. El que busca, al final encuentra. Que hay instantes de esos que se convierten en referencia. Memorias que nos dan motivos para caminar. Vivencias que ya nadie nos puede quitar. Caricias que son, para siempre, un roce vivo. Instantes de comunión en los que la fe, por un rato, tiene más de respuesta que de pregunta. Celebraciones auténticas. Fiestas donde la alegría es tan real que sonríes al recordarlo.  Y estás vivo y quieres y ves que es posible y que vale la pena intentarlo. 

 

lunes, 27 de febrero de 2012

currículum vital

Al fin y al cabo, todos vivimos. Pero vivir es mucho más que cumplir años,  respirar, caminar, ir de un lado para otro, estudiar, trabajar, conectarse a internet, comer, amar, viajar, salir, entrar… todo eso puede hacerse a medias. Y de todo ésto sabemos. Pero también puede hacerse con hondura, con intensidad, aprovechando el tiempo y el propio talento. Huyendo de la inercia y la mediocridad, si esta nos lleva a desperdiciar lo bueno que hay en nosotros y en otros. Vivamos los años que vivamos, siempre hay poco tiempo para todo lo que se cuela en nuestro horizonte, o al menos esos dicen nuestros padres, nuestros mayores: que la vida se pasa muy rápido y es una, que no se nos olvide aprovecharla y vivirla.

A veces llenamos la vida de argumentos, palabras, teorías, doctrinas, ideas… para hacer o no hacer cosas. Pero cuando dejamos el corazón desnudo, allá donde las palabras ya no saben pronunciarse, nos quedamos con lo que en verdad somos. Ahí no hay escapatoria. Ahí habla el calor, el frío, la pasión, el desasosiego, el miedo, la dicha, el temblor… ahí habla lo que somos.

Nuestra verdad pura y dura. Frente a los espejismos y las mentiras. Frente a las caretas y las fachadas. Frente a la perfección imposible. Frente a la negación de las propias capacidades. Frente al aislamiento innecesario. Frente a las falsas seguridades… ahí estamos nosotros. Y cuando nos quedamos a solas nos vemos sin capas. Y podemos también tener la tentación de engañarnos o podemos atrevernos a ser nosotros mismos.  Esto de atreverse a ser uno mismo, sí, una frase que puede no significar nada, pero también puede significar tanto. Atreverse es despojarse de capas innecesarias y vivir con verdad y ser quien realmente somos. O construir y sostener una mentira toda la vida. Que también de ésto hay... y cada uno se construye lo que tiene.

¿Qué es lo importante en mi vida? ¿Buena presencia? ¿Títulos? ¿Referencias? ¿Idiomas? ¿Un máster? ¿Ser joven? ¿Contactos? Cualquiera que haya tenido que buscar trabajo sabe que esto, en el ámbito laboral, importa. Pero si uno se pregunta qué debería tener el currículum vital a la hora de la verdad, la respuesta seguramente será distinta. 

Si pensamos no en el trabajo, sino en en vivir el tiempo que duremos en este mundo y en la historia que queremos compartir, entonces en el CV para cada uno de nosotros tendrán peso unas y otras cosas.  Creo que no deberían faltar nombres o al menos esos que para nosotros son imprescindibles; algunas lágrimas, que nos han mostrado que lo que queremos también nos duele; meteduras de pata de las grandes y equivocaciones de las simples, que nos recuerdan que no somos ni perfectos ni estamos hechos de una vez para siempre; pero seguramente también aciertos, retos y aprendizajes que nos abren a una vida más amplia, nos despiertan a una actitud viva. Historias de amor, de amistad, de compromiso, real, aterrizado, concreto. Preguntas de esas que te quitan el sueño. Búsquedas que te hacen plantear otras opciones. Caminos de esos en los que hay que embarrase... Y todo lo que la vida nos ofrezca a cada uno y a cada una.

Siempre y cuando queramos aprender, el tiempo y las oportunidades que habitamos y vivimos a fondo, nos ayudan a madurar, a aceptar lo limitado, a reconocernos frágiles, a reírnos de nuestros errores, a descubrir amigos y compañeros de camino, a despedirnos de lo que nos sobra, a mirarnos con más ternura u a hacer lo que tengamos que hacer para vivir mejor y ser felices.
Como dice M.O.: "Dejar que, a veces, nos cruja la entraña al afrontar lo difícil. Dar tanta importancia a lo cotidiano que nos toque y nos remueva, para no caer en la celda de la apatía. Apretar los dientes y luchar cuando toque pelear por lo que creemos justo... cueste lo que cueste".

...y nosotros? ¿Queremos cambiar?

Los reptiles mudan de piel periódicamente, a medida que van creciendo y si las condiciones favorables los acompañan, cambian muchas veces a lo largo de su vida.  Los reptiles no lo piensan, está dentro de su naturaleza y es algo cíclico, ocurre y dejan que ocurra. La vida es dinámica y está cambiando continuamente, lo notemos o no. En la naturaleza es más que evidente, a nivel climático también lo estamos viendo, en nuestras sociedades nada es como antes, cada vez son más las personas de las debidas se están viendo obligadas a enfrentarse a cambios inesperados.... personales, de trabajo, de lugar de residencia, de modo de vida. ¿Y nosotros? ¿Queremos cambiar?

El cambio cuando es algo buscado y positivo, genial, a nadie le cuesta adaptarse a una situación mejor. El problema es cuando viene inesperado o lo vivimos como algo negativo. Cuando un cambio puede traer pérdidas, renuncias, conflictos: pérdida de amigos, familiares, pareja, trabajos, compromisos, salud, entornos, objetos de valor sentimental...  y pueden llegar a paralizarnos de tal forma que no sepamos cómo continuar sin ese algo o ese alguien que formaba parte de nuestra vida. Si lo vivimos como oportunidad de crecimiento, de mudar la piel como los reptiles, con el tiempo seremos capaces de ver como ese duro cambio nos hizo más fuertes o nos condujo hacia una situación mejor. En la naturaleza esto es evidente y sucede, en las personas no lo es tanto, necesitamos acompañar los sucesos, ayudarnos con habilidades y estrategias que nos permitan a vivir mejor nuestros procesos de cambio. 

La verdad es que los cambios nos asustan. Por eso muchas veces elegimos quedarnos en "lo malo conocido que en lo bueno por conocer". Quizás porque el miedo nos pesa más que el atrevimiento, porque somos conscientes de poder sobrevivir en nuestra situación actual pero no estamos seguros de poder hacerlo en otra dinámica diferente que no controlamos, que puede superarnos y que nos obligará a nuevos retos y aprendizajes. No siempre queremos, no siempre estamos dispuestos. La lista de miedos será más o menos grande en función del lugar que concedamos a nuestros temores. Miedo a lo incierto. Miedo al sufrimiento que nos ocasionara llegar al próximo destino. Miedo al conflicto. Miedo a la ruptura. Miedo a que no me quieran. Miedo al tiempo que tardaremos en adaptarnos. Miedo a ser juzgados por las personas de nuestro entorno. Miedo al fracaso. Miedo a la soledad. 

Lo que ahora es desconocido y posiblemente aterrador, pronto dejará de serlo y formará parte de vuestra vida diaria y hará de nosotros una persona más libre, más abierta, más feliz.   No dejemos que lo que hemos perdido o lo que dejamos atrás nos condicione a la hora de seguir adelante. ¡Qué felices nos sentimos cuando abordamos de frente lo  que nos paraliza y somos capaces de dar los pasos y de ir hacia la solución!

Como la piel del animal que está creciendo se tiene que caer, también en nosotros muchas cosas todavía pueden mudarse, cambiar. Son esas opciones nos pueden ayudar a vivir mejor. Aunque hay momentos que no podemos verlo, el momento del cambio puede ser nuestro momento presente, da igual como se nos de. No siempre los vientos soplan a favor y no por eso no salimos a navegar. Cada momento puede ser puente que nos conduzca hacia experiencias a las que nunca habríamos tenido acceso si el cambio que ahora atravesamos nunca se hubiese producido. Todo comienza por pequeñas o grandes decisiones y pequeños o grandes pasos, depende de nuestro querer, de nuestro atrevernos. Muchos ejemplos de otros nos animan y sostienen en nuestro camino. Nos animan a dar pasos adelante. Atrevámonos a vivir y ser felices, que se puede!


viernes, 24 de febrero de 2012

 
"A menos que creáis en vosotros mismos, nadie lo hará; éste es el consejo que conduce al éxito". John D. Rockefeller 
"El futuro pertenece a aquellos que creen en la belleza de su sueños". Eleanor Roosevelt
 "Haz lo que puedas, con lo que tengas, donde estés". Theodore Roosevelt
 "Los chinos utilizan dos pinceladas para escribir la palabra crisis. Una pincelada significa peligro la otra oportunidad. En una crisis toma conciencia del peligro pero reconoce la oportunidad". John Kennedy
"La motivación es lo que te ayuda a empezar. El hábito te mantiene firme en tu camino". Jim Ryun
"Fija tus ojos hacia adelante en lo que puedes hacer, no hacia atrás en lo que no puedes cambiar".  Tom Clancy
"La valentía es la capacidad de hacer las cosas apropiadamente inclusive si tienes mucho miedo". Omar Bradley  
"Si queremos dirigir nuestras vidas debemos tomar control de nuestras acciones. No es lo que hacemos una vez lo que moldea nuestra vida sino lo que hacemos consistentemente". Anthony Robbins
"Las personas siempre le echan la culpa a las circunstancias. Yo no creo en las circunstancias. Las personas que salen adelante son las que buscan las circunstancias y si no las encuentran las crean". George Bernard Shaw 
"Sé lo suficiente valiente para vivir una vida de creatividad. En un lugar creativo donde nadie haya estado antes". Alan Alda 
"La vida es muy corta para las excusas. Define tus metas y ve tras ellas".  Ron White
"Si tu problema tiene solución, ¿por qué te afliges?"  Proverbio chino 
"La muerte: Único problema que no tiene solución". Anónimo
"La verdadera felicidad se logra a través de la fidelidad a un propósito que valga la pena ". Helen Keller 
"Comienza a vivir ahora. Deja de guardar la cristalería para las ocasiones especiales. Deja de guardar el amor hasta que la persona correcta aparezca en tu vida. Cada día que vives es una ocasión especial. cada relación una oportunidad. Cada minuto, cada respiración, es un regalo de Dios". Mary Manin Morrissey

jueves, 23 de febrero de 2012

alfareros en la vida

Todos somos alfareros en la vida. Alfareros de lodo blando algunos, otros de piedra dura…Alfareros de posibilidades aún dormidas, alfareros de intentos, de nueva vida por moldear y crear, de sacar a la luz y despertar... Distintas ánforas en nuestras manos, vasijas útiles o inútiles tal vez nos surjan…Volver a empezar siempre, si se hace mal, si sale bien, si no sale, si se deshace en nuestras manos, si sentimos que no hacemos nada con sentido...  

Quizás podamos hacer una bolita que ha tenido nuestras manos activas, para retomarlo más tarde, con más intención, con nuevas ideas, con ganas de disfrutar viendo lo que puede pasar cuando somos capaces de dejarnos sorprender hasta por un trozo de arcilla... Quizás algún cántaro para el agua pura que sirva de consuelo a nuestra vida dura o lleve agua a otras vidas. Y nos llene de gozo por el acierto y por no quedarnos desesperados porque no somos más que ésto! 

Mientras encuentran nuestras manos otros afanes, sigamos siendo artesanos del propio destino y vasija en mano, un día, nos presentemos con lo que fuimos capaces de crear con ellas…  

Cueste lo que cueste, sea como sea, no estamos solos, hay otro Alfarero que nos cuida y crea con nosotros nueva vida.

para los que hoy necesitan saberlo...

miércoles, 22 de febrero de 2012

buscar la ayuda que necesitas

Darle mantenimiento a nuestro propio sistema operativo es tan fácil como una llamada a Soporte Técnic

CLIENTE: Si? Estoy llamando al departamento de Atención a Clientes?  

EMPLEADO: Así es. Buenos días. En qué puedo ayudarle?  

C: Estuve revisando mi equipo y encontré un sistema que se llama Amor; pero no funciona. Me puedes ayudar con eso?  

E: Seguro que sí. Pero yo no puedo instalárselo; tendrá que instalarlo usted mismo, yo lo dirijo por teléfono, le parece?  

C: Si, puedo intentarlo. No sé mucho de estas cosas, pero creo que estoy listo para instalarlo ahora. Por dónde empiezo?  

E: El primer paso es abrir tu CORAZON. Ya lo localizaste?  

C: Sí, ya. Pero hay varios programas ejecutándose en este momento. No hay problema para instalar mientras siguen ejecutándose?  

E: Cuáles son esos programas?  

C: Déjame ver... Tengo
DOLORPASADO.EXE, 
BAJAESTIMA.EXE, 
CORAJE.EXE y 
RESENTIMIENTO.COM ejecutándose en este momento

E: No hay problema. AMOR borrara automáticamente DOLORPASADO.EXE de tu sistema operativo actual. Puede que se quede grabado en tu memoria permanente, pero ya no afectará otros programas. AMOR eventualmente reemplazará BAJAESTIMA.EXE con un módulo propietario del sistema llamado ALTAESTIMA.EXE. Sin embargo, tienes que apagar completamente los programas CORAJE.EXE y RESENTIMIENTO.COM. Estos programas evitan que AMOR se instale adecuadamente. Los puedes apagar?  

C: No sé cómo apagarlos. Me puedes decir cómo?  

E: Con gusto. Ve al menú INICIO e invoca PERDON.EXE. Ejecútalo tantas veces como sea necesario hasta que CORAJE.EXE y RESENTIMIENTO.COM hayan sido borrados completamente.  

C: ... ok... listo. AMOR ha empezado a instalarse automáticamente. Es esto normal? 

E: Si. En breve recibirás un mensaje que dice que AMOR estará activo mientras CORAZON este vigente. Puedes ver ese mensaje?  

C: Sí, sí lo veo. Ya se terminó la instalación? 

E: Sí, pero recuerda que sólo tienes el programa base. Necesitas empezar a conectarte con otros CORAZONES para poder recibir actualizaciones.  

C: Oh, oh... Ya me apareció un mensaje de error. ¿Qué hago

E: ¿Qué dice el mensaje de error?  

C: Dice "ERROR 412 - PROGRAMA NO ACTIVO EN COMPONENTES INTERNOS". ¿Qué significa eso?  

E: No te preocupes, ese es un problema común. Significa que AMOR esta configurado para ejecutarse en CORAZONES externos, pero no ha sido ejecutado en tu CORAZON. Es una de esas cosas técnicas complicadas de la programación, pero en términos no técnicos significa que tienes que "AMAR" tu propio equipo antes de poder "AMAR" a otros.  

C: Entonces, ¿qué hago?  

E: ¿Puedes localizar el directorio llamado "AUTOACEPTACION"?  

C: Sí, aquí lo tengo.  

E: Excelente, aprendes rápido.  

C: Gracias.  

E: De nada. Haz "click" en los siguientes archivos para copiarlos al directorio MICORAZON: 
AUTOPERDON.DOC, 
AUTOESTIMA.TXT, 
VALOR.INF y 
REALIZACION.HTM.
El sistema reemplazara cualquier archivo que haga conflicto y entrará en un modo de reparación para cualquier programa dañado. También, debes eliminar AUTOCRITICADESTRUCTIVA.EXE de todos los directorios, y después borrar todos los archivos temporales y la papelera de reciclaje, para asegurar que se borre completamente y nunca se active.  

C: Entendido. Hey! Mi CORAZON se esta llenando con unos archivos muy bonitos . SONRISA.MPG se esta desplegando en mi monitor e indica que CALOR.COM, PAZ.EXE y FELICIDAD.COM se esta replicando en todo mi CORAZON.  

E: Eso indica que AMOR esta instalado y ejecutándose. Ya lo puedes manejar desde aquí. Una cosa más antes de irme...  

C: Sí?  

E: AMOR es un software sin costo. Es gratis. Asegúrate de dárselo, junto con sus diferentes módulos, a todos los que conozcas y te encuentres. Ellos, a su vez, lo compartirán con otras personas y te regresaran unos módulos agradables.  

C: Eso haré, Gracias por tu ayuda.

martes, 21 de febrero de 2012

hagamos + el humor

El sentido del humor termina modificando el cerebro de forma positiva y además fortalece el cuerpo y es saludable, ha destacado la catedrática de bioquímica y biología molecular Natalia López, quien ha participado este lunes en el XL Seminario de Centros Educativos de la Universidad de Navarra.

La catedrática, quien ha pronunciado la conferencia titulada Humor y cerebro feliz, ha subrayado que el humor responde a un mecanismo cerebral "precioso", que está siendo muy investigado por la neurociencia y que se origina en un área denominada "central de detección de errores".

Por ejemplo, al escuchar un chiste, el cerebro procesa el lenguaje y, cuando la historia toma un giro absurdo, la "central de errores", una región situada entre los dos hemisferios, detecta el error y sincroniza lo lógico y lo ilógico de la narración, ha explicado López. Al conseguir detectar el error, ha indicado la catedrática, el cerebro obtiene una "recompensa" a través de la liberación de dopamina, una hormona que genera una sensación de regocijo que se termina somatizando en una carcajada que, a su vez, fortalece el corazón y genera respuestas somáticas saludables.

López ha señalado en ese sentido que el mecanismo cerebral del humor es muy complejo, pero es innato al ser humano: "Es un mecanismo que se expresa de igual forma en todas las culturas, en todas las edades. La risa significa alegría y felicidad universalmente y en todas las épocas".

Sí existen no obstante algunas diferencias entre el sentido del humor de hombres y mujeres, ya que la parte cognitiva del mismo es igual, pero no la parte emocional. A los hombres, ha aseverado López, "lo que normalmente les hace soltar la carcajada es que algo sea absurdo", mientras que las mujeres, "por su mecanismo de procesamiento de las emociones, que es mucho más intenso, necesitan que lo absurdo sea divertido; una cosa simplemente absurda no les hace gracia".

También hay algunas diferencias entre los adolescentes y los adultos, ya que los primeros "tienen muy poco sentido del humor", porque captar lo ilógico y lo absurdo "requiere una parte del lóbulo frontal que justamente madura muy tarde". El sentido del humor necesita una buena gestión de las emociones, pero los adolescentes tienden a procesar éstas de una manera desproporcionada porque "esperan muchísima recompensa de cosas que no son para tanto".

La catedrática ha hecho especial hincapié en la importancia del sentido del humor en la sociabilidad, porque "la risa es convivencia". "Las personas que nos hacen reír nos hacen felices no tanto porque nos hacen pasar un buen rato, sino porque en el fondo, cuando nos reímos, aunque las cosas estén muy negras, todo se relativiza un poco y eso nos fortalece mucho el cuerpo también", ha concluido.

 Diario La Vanguardia Salud | 06/02/2012

nunca, nunca, tenéis que olvidar la sonrisa!

.. esta es la frase que repiten a los enfermos una y otra vez los Pallapupas...

Cada vez descubrimos más buenas noticias humanizadoras como ésta de los Pallapupas, que hacen de su trabajo llenando de ilusión y alegría los hospitales catalanes. Pallapupas es una asociación, sin ánimo de lucro, que trabaja en los hospitales y centros sociosanitarios para mejorar la calidad de vida de los niños, jóvenes y ancianos enfermos y estar presentes en los procesos médicos dolorosos para aliviarlos. 

 Pallapupas busca humanizar la salud teniendo en cuenta el aspecto emocional del enfermo y concienciar sobre la enfermedad infantil, atreviéndose a hablar de ella sin el estigma social que la caracteriza. 

Un valor distintivo es que Pallapupas ofrece un servicio de carácter asistencial y no sólo de entretenimiento. 

Con todo esto, espera que haya un cambio en el concepto y que, desde el mundo de la salud, se acepte que el teatro es una buena herramienta para los enfermos.


Desde la organización velamos por:
  • La profesionalidad: el equipo de Pallapupas lo forman actores y payasos profesionales con formación específica para trabajar en centros de salud. 
  • El trabajo en equipo: colaboramos estrechamente con el equipo sanitario para poder atender a los pacientes y colaborar en su recuperación física y emocional.
  • La atención personalizada: cada intervención de Pallapupas se adapta a las necesidades físicas y emocionales del enfermo hospitalizado, y respeta su intimidad y la de su familia.
  • La calidad: Pallapupas sigue un programa de formación teatral y sanitaria para poder desarrollar su trabajo de una manera óptima.
 Más información en