martes, 3 de abril de 2012

el lugar que dice de vos, que dice quién sos...

Yo recuerdo muchas cosas de mi vida vividas en lugares concretos de casa, de la casa en la que vivía en esos momentos, en cómo estaba esa habitación o cómo me se sentía en ese lugar en ese momento. Nuestra memoria también guarda esos lugares donde vivimos, donde compartimos distintas emociones, vivencias, solos o con otros, y por eso es importante cuidar también ese pequeño rincón del mundo donde vivimos. 

 ¿Qué transmite tu casa? ¿Cómo te sientes en ella? ¿Invitas a gente a tu casa? ¿Cómo se siente la gente en ella? ¿Cómo haces más habitable tu casa, tu pequeño o gran lugar en el que vives en el mundo?

Leía al pasar este subtítulo de una revista: Muebles clásicos, piezas singulares y detalles con impacto visual componen una llamativa decoración que emana estilo, carácter y personalidad en ambientes plenos de luz. A la hora de elegir una vivienda cada persona tiene sus preferencias; muchas personas coinciden en que es una prioridad disfrutar de luz natural abundante. Otras tantas y en tiempos de crisis más, que se pueda llegar bien a fin de mes con el pago del alquiler. 

Continuamente estamos eligiendo dónde y cómo queremos vivir, qué podemos o no hacer. Por eso también la decisión la toma el o los que viven ahí o quien más gusto o tiempo o ganas tenga. Si elegir una distribución funcional, minimalista, original, de estética retro, clásica, chic o un espacio donde es posible que encajen muebles y piezas tan dispares o que tenga un plus de sofisticación y glamour... el resultado de lo que elijamos sorprende. Espacios eclécticos y/o acogedores, con espíritu más o menos libre, más o menos personal, al margen de tendencias. 

Decidir si innovar o no con los colores y pinturas, si llenarla o no de muebles, si usar materiales de reciclaje o traídos de otras casas, si comprar en el Ikea y fusionarlo con otros estilos más de bricolaje, si irla armando en la medida que se vive cuando uno se va haciendo más al espacio. Darle más o menos importancia y dejarla como está. Nuestras casas las hacemos habitables cuando decidimos cómo queremos que sean. Para personalizar los detalles que hacen que uno se sienta cómodo en un espacio propio, son tan amplias las maneras como personas hay en el mundo con el deseo de tener un techo propio, alquilado, prestado o adquirido en propiedad y ese hacer suyo el lugar, va en función de gustos, presupuesto, creatividad, posibilidades. 

Cuando entramos en una casa se ve claro si es un museo en el que está todo tan puesto que uno se atrevería ni a  sentarse o si es una casa a la que le falta vida o es una casa en la que se vive, en la que la gente puede estar. No es lo mismo una casa con niños pequeños o más mayores que de un soltero, de estudiantes o gente que está de paso o de una pareja de jóvenes o de personas mayores. Puede estar más o menos ordenada, más o menos limpia, más o menos organizada o cumplir lo básico para vivir. Puede transmitir singularidad, calidez, sencillez, una atmósfera más tranquila e íntima o todo lo contrario, fuerza, vitalidad, energía. Puede oler a jabón de violeta como olía el baño de mi tía Yola o a jazmín como el pasillo de Mara. A incienso como el cuarto de Patricia o al limpiador de madera del salón de Pochy. Olores, aromas que son parte también de la identidad de los que viven. Iluminación indirecta o directa, más o menos potente, de bajo consumo o alta potencia. Sofás o sillones conjuntados o traídos de aquí o allá... Fotos, cuadros, láminas, frases, tapices, recuerditos de un lugar o de otro, un espacio para dejar notas o apuntar cosas, ... todo un conjunto de cosas, un lugar al que se vuelve, aunque sea un pedacito de habitación compartida en un departamento donde vive mucha gente, ese espacio tuyo y propio o compartido, el lugar que dice de vos, que dice quien sos, quién eres.

"Las casas se hacen de ladrillos, los hogares de momentos. 
Los hogares no se miden por los metros cuadrados que tienen, 
ni se llaman segundo primera o entresuelo... 
El hogar de cada uno tiene nombre y apellidos 
y está lleno de rincones, historias, ideas, 
manías y recuerdos por descubrir"
Fundación Ikea