martes, 31 de julio de 2012


No es más fuerte quien no llora, o quien no tiembla, o quien no vacila. 
No es más fuerte quien más grita o quien menos duda. 
No es más fuerte quien golpea con más contundencia. 

Es fuerte quien está dispuesto a arriesgarse, 
aunque en el camino el corazón se le atraviese una y mil veces. 

Quien se atreve a hablar en tiempos de silencio. 

A ser tenido por idiota por aventurarse a amar sin medida. 

Porque quien así vive y actúa no tendrá mucho descanso,
 pero sí una vida intensa, y apasionante, 
y apurará la humanidad en sí mismo y en los otros.

El sentimiento de soledad ante la propia vida y sus dificultades es una experiencia muy humana. En ocasiones nos sentimos así. Según nuestra manera de ser, pensar, afrontar nuestras dificultades y relacionarnos con nosotros mismos y los demás, así respondemos ante la vida. Hay veces que nos encontramos faltos de apoyos significativos alrededor y otras ocasiones que ni contando con ese apoyo lo elegimos  prefiriendo quedarnos encerrados en nuestro mundo. 
Caminar ciegos por los senderos de la vida es una elección individual, quién quiera quitarse la venda de los ojos sólo tiene que abrirlos y atreverse a caminar con la verdad. La mayoría respondemos con la negación: "a nosotros no nos pasa" y sin embargo, nuestra realidad es la que evidencia todo lo contrario, necesidades, conflictos no resueltos, todo eso que no verbalizamos y que se nos va atascando por dentro. Por eso crecer es opcional y es una decisión que depende de nosotros y de nuestras elecciones cada día.
Hoy en día lo sabemos: opresión, encogimiento, abatimiento en el estado de ánimo tienen que ver con la depresión, síndrome que tiene su parte biológica y relación con el mundo afectivo de las personas que lo padecen, enfermedad que algunos consiguen superar y otros no. Existen tratamientos, medicación y terapias temporales o de manera prolongada que requieren tiempo y compromiso así como influyen los apoyos que la persona busque como su disposición a realizar cambios necesarios para afrontar su realidad.
Lo que pasa en cada corazón es un misterio. Ayer murió la madre de una amiga nuestra después de tres años en tratamiento con una fuerte depresión. Ella no pudo salir y de esta triste noticia se evidencia la gran dificultad que atraviesan tantas personas que padecen esta situación en el manejo de ese mundo emocional, en todo eso que no conocemos y pasa por dentro, lo que contiene ese grito que se calla o se expresa en otra dirección, ese lenguaje que no logramos aprender y que tiene que ver con lo pensamos, y sentimos, con lo que nos pasa y nos angustia por dentro.
Hablar claro nos cuesta, a menudo nos trae problemas, nos asusta, nos incomoda porque es lo que dice quiénes somos y cómo estamos. Muchas veces, decimos, no saber cómo hacer con lo que nos pasa y mantenemos situaciones perjudiciales para nuestra salud por tiempo indefinido. Me preocupa. Nuestra cultura emocional es muy pobre, nos queda mucho que aprender e invertir como sociedad en salud emocional-relacional, empezando por nosotros mismos.

lunes, 30 de julio de 2012

darnos cuenta

Para darse cuenta del valor de un año, 
pregúntale a un estudiante que ha fallado en un examen final.  
Para darse cuenta del valor de un mes, 
pregúntale a una madre que ha dado a luz un bebé prematuro. 
Para darse cuenta del valor de una semana, 
pregúntale al editor de un diario semanal. 
Para darse cuenta del valor de una hora, 
pregunta a los novios que esperan para verse. 
Para darse cuenta del valor de un minuto, 
pregúntale a una persona que ha perdido el tren, el autobús o el avión. 
Para darse cuenta del valor de un segundo, 
pregúntale a una persona que ha sobrevivido de un accidente. 
Para darse cuenta del valor de un milisegundo, 
pregúntale a una persona que ha ganado una medalla en las olimpíadas.

Dicen que el darnos cuenta es el primer paso para estar más cerca de lo que de verdad deseamos y queremos. Si no nos damos cuenta de lo que nos pasa o de lo que sucede a nuestro alrededor, si no somos capaces de percatarnos, difícilmente podremos abordar nuestra situación, porque más bien andaremos desenfocados. Nada que no pueda arreglarse dando ese paso adelante de sinceridad y humildad con uno mismo.  

Ella es una de esas personas que ha elegido vivir dándose cuenta de las cosas, descubriéndolas, queriéndolas. María Julia hoy cumple 40 años. En una etapa de nuestras vidas fuimos amigas, compañeras de secundario y de grupos. De todo ese tiempo compartido nos queda un cariño que hoy seguimos expresándonos. Hoy es su mamá la que le recuerda con estas palabras algo esencial a lo que todos somos invitados: a darnos cuenta de que se puede elegir cómo vivir para darnos cuenta que estamos vivos.

... Estás en la mejor edad, porque tenés una vida plena y te das cuenta.
Sos feliz y te das cuenta.
Sabés que los problemas los podés solucionar con tu gran creatividad ...

viernes, 27 de julio de 2012


con creatividad

Por esas vueltas de la vida del "si me ayudas en ésto tú que tienes más creatividad", "te necesito de cómplice para..." y "¿qué te parece si ...?" estoy envuelta en organizar algunos eventos para amigos. Está siendo además de algo muy divertido y entretenido, también, sin haberlo pretendido, una fuente de  trabajo haciendo cosas nuevas, mira que bien. 

No es la primera, de vez en cuando, la vida me sorprende llegando a lugares insospechados.  Estar metida en estos saraos viene de buscar nuevas formas de expresión y comunicación en las relaciones humanas. Hace tiempo que lo descubrí impartiendo talleres a grupos de adultos, sobre todo con mujeres, que son las que más muestran interés en ellos. Y mira ¡en dónde estoy en la actualidad! Es estimulante cuando una descubre una inquietud que le mueve y empieza a investigar y rastrear hacia dónde te puede encaminar. Hice intentos y probando... aquí estoy. Ni la más remota idea hasta dónde puede llegar este camino, no es algo que me preocupe. Pero sí es verdad que va tomando cuerpo en la medida que me animo a crear en pequeñas cosas de lo cotidiano, en cumpleaños, sorpresas, escritos, materiales de talleres, dinámicas... Los primeros que me sufren y lo suelen descubrir son los más cercanos.
Tiene que ver con mi personalidad pero también con la gente que me encuentro. Juan, Javi y Angie son los que me retroalimentan en estas cosas. Juan es el responsable de que yo me líe y haga frecuentes viajes a Madrid y trabaje con ellos. Unido a que virtualmente he conocido a Javi y a Angie, dos diseñadores gráficos, actuales compañeros de trabajo y también marido y mujer; unen su creatividad muy molona para crear cosas divertidas. Tres personas que me abren a nuevas ideas y suman ilusión y fuerza  (en aumento) a medida que descubro más posibilidades y aplicaciones. ¿Quién me lo iba a decir? ¡Qué bien que la vida siempre nos ponga personas por delante y nos haga movernos de donde estamos y descubrirnos en nuevos caminos!
Este tiempo tiene mucho de “cocción" donde paciencia, ir viendo, espera y silencio van de la mano. No sé si tendrá futuro la cosa pero los intentos ya de por sí motivan y ayudan a que otras cosas sean posibles. En estos tiempos donde es necesario reinventarse, ayuda encontrar otras bifurcaciones en el camino. El mejor momento es cuando surgen ideas, la inspiración cuando llega me ayuda a seguir y lanzarme de lleno. Pero no es mágico, aunque haya momentos que lo sean, no serviría de nada que me quedara parada esperando, hay que estar ahí, todos los días trabajando en ello o dejándolo reposar para volver después, sino no sale. Al fin y al cabo, creativos somos todos, en la medida que descubrimos nuestras fortalezas para desarrollarnos con libertad.

jueves, 26 de julio de 2012

¿Mejoramos este lugar en el mundo?

El 21 de agosto este blog cumplirá 2 años y para celebrarlo introduciré cambios entre agosto y septiembre. ¿Se te ocurre alguna idea para mejorarlo?

También estoy preparando una nueva sección para este blog que va de que me propongas palabras sueltas para escribir sobre ellas. Cada semana  elegiré una para presentar. 

Las palabras así como tus sugerencias para esta nueva etapa me las puedes enviar al correo de este blog: otrolugarenelmundo@gmail.com

 Espero tu participación  ¡Muchas gracias!  

de la mano de Mafalda

De la mano de Mafalda y para los fans de Mafalda planteo una reflexión desde el humor.

¡Cuántas veces nos vemos como en estas imágenes! Nos rebelamos, nos quejamos...
Sacamos nuestras emociones y nos desahogamos. A veces con eso basta.
Otras veces, negamos lo evidente y real.
Preferimos cerrar la boca, taparnos los oídos y cerrar los ojos.
¡Auténticos escapistas y escurridores! ¡Qué sano reconocemos así!
¡Qué sano no quedarnos sólo ahí!

Jaja... ¡Lo que nos gusta engañarnos! Esa tendencia humana de ver sólo lo que queremos ver en lugar de lo que hay!!!!
Tenemos temporadas más transparentes y otras que vivimos en el auténtico lado oscuro de la fuerza, jaja... En dosis o de un solo trago necesitamos digerir nuestra verdad que es la única que nos ubica en la realidad. 
Mafalda no parece muy convencida de lo que dice, ¿por qué será? 


¡Es lo que nos pasa! no? Lo podemos negar pero en el fondo sabemos lo que hay: no nos gusta lo que nos cuesta, lo que nos hace perder lo que ya tenemos y conocemos, comprometernos en cambios que suponen renuncia, toma de decisiones, concretar.

Como Mafalda damos largas como si la cosa no fuera con nosotros y pensamos eso de "debo pero ahora no", "ya lo haré", "mejor mañana" y así se multiplican las excusas, se pasan las horas, los días y aumentan los kilos de culpa y de reproches por no poder hacer lo que inicialmente veíamos necesario. Y hasta nos preguntamos ¿seguro que era necesario? jaja... Ya te digo, auténticos escurridores del bulto, escapistas y con espíritu de permanencia!!!

 
Si lo más sencillo, al fin y al cabo, es ser como somos y darnos cuenta qué queremos de verdad, dar los pasos que podamos dar, asumir lo que no por ahora no podemos cambiar y si nos animamos, dejarnos conocer y querer así.  Si no somos ni tan especiales ni tan ideales ninguno, hasta los más seguros tienen lo suyo. Algunos no piden más a la vida, otros se contentan con lo que tienen, hay inconformistas sin fronteras y quienes sus pasos les piden siempre más. Algunos no son conscientes y otros sí, los hay más atrevidos y muy cobardes. También una inmensa mayoría del montón que hace lo que buenamente puede, no sé si todos buscamos más o menos cómo vivir mejor pero en nosotros sí hay un deseo de una mayor felicidad que si empezamos a escuchar nos conducirá.

Nos queda mucho por conocernos ¡y qué! no es condición saberlo todo y hacerlo todo bien, y si lo sentimos así, empecemos a liberarnos de esos lastres y a vivir lo que queremos vivir. Desde la realidad, desde eso que no nos gusta y nos asusta. Desde intentos y búsquedas. Para reconciliarnos un poco más con lo que solemos esconder como las pintas de recién levantados, despeinados y con la ropa de estar en casa. Desde todo lo que descubrimos en positivo y queremos que crezca en nuestra vida y, si queremos, compartirla con otros.

miércoles, 25 de julio de 2012

la invitación



No me interesa lo que haces para ganarte la vida. 
Quiero saber que es lo que deseas, 
y si te atreves a soñar con encontrar lo que tu corazón anhela.
 
No me interesa cuántos años tienes. 
Quiero saber si te arriesgarías a parecer un tonto por amor, 
por tus sueños, por la aventura de estar vivo.

No me interesa saber qué planetas están alineados con tu luna. 
Quiero saber si has tocado el centro de tu propio dolor, 
si las traiciones de la vida te han abierto, 
o si te has marchitado y cerrado por el miedo al dolor futuro.
Quiero saber si puedes sentarte con el dolor, el mío o el tuyo, 
sin intentar ocultarlo, desvanecerlo o arreglarlo.
Quiero saber si puedes vivir con alegría, la mía o la tuya, 
si puedes bailar con desenfreno 
y permitir que el éxtasis te llene 
hasta la punta de los dedos de manos y pies, 
sin advertirnos que seamos cuidadosos, que seamos realistas, 
o que recordemos las limitaciones de los seres humanos.

No me interesa si es verdad la historia que me cuentas. 
Quiero saber si puedes decepcionar a otro para serte fiel a ti mismo, 
si puedes soportar la acusación de traición y no traicionar a tu propia alma. 
Si puedes ser desleal y, por tanto, digno de confianza.
Quiero saber si puedes ver la belleza, 
aunque no todos los días sean hermosos, 
y si puedes originar tu vida desde su presencia.
Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo o el mío, 
y a pesar de ello pararte 
a la orilla del lago y gritar “¡Sí!” al plateado de la luna llena.

No me interesa saber dónde vives ni cuánto dinero tienes. 
Quiero saber si puedes levantarte 
después de una noche de dolor y desesperación, 
agotado y golpeado hasta los huesos, 
y hacer lo que hay que hacer para alimentar a los niños.

No me interesa quién eres o cómo llegaste a estar aquí. 
Quiero saber si te quedarás en el centro del fuego conmigo sin rehuir.

No me interesa en dónde o qué o con quién has estudiado. 
Quiero saber qué es lo que te sustenta desde adentro 
cuando todo lo demás se desmorona.
Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo, 
y si verdaderamente te agrada la compañía que llena tus momentos vacíos.

La Invitación Oriah Mountain Dreamer, maestra canadiense, escritora

cambios elegidos

Dice Anthony Robbins que “las verdaderas decisiones transforman nuestros sueños en realidad”. Empiezo escribiendo y tengo de trasfondo a dos personas queridas que pronto darán un salto y en sus vidas habrá un gran cambio: uno es mi amigo Pablo, del que hablaba hace pocos días, que a principios del año que viene se va a vivir a Costa Rica y la otra persona es Isa, compañera de camino desde hace pocos años, sin embargo con ella la sintonía y el afecto van en aumento y es un regalo sentirnos así vinculadas. Ella también cruza el charco, y en menos tiempo que Pablo, se va a México a trabajar unos cuantos años. 

Pienso en ellos y sus cambios elegidos y madurados en el tiempo, cambios que tienen una parte de dolor y de ruptura pero también de avance y apuesta por lo que quieren seguir construyendo. Los cambios elegidos de estas dos personas queridas llevan consigo muchas preguntas que cada uno se lleva en su equipaje, la duda de no saber cómo será ni cómo saldrá, una cierta incertidumbre, el tirón por la familia y los amigos que se dejan y estarán muy lejos a partir de... el vértigo de un paso adelante... y en el caso de Pablo el añadido miedo a volar que no se pasa!!. Pero también hay una apuesta de confianza, de ilusión, de novedad, de compromiso, un camino que se amplía y se ramifica, donde menos se esperaba. EL PRESENTE ES UN REGALO y es lo único que tenemos con certeza.


Si pudiera vivir nuevamente mi vida, 
en la próxima, trataría de cometer más errores. 
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. 
Sería más tonto de lo que he sido, 
de hecho, tomaría muy pocas cosas con seriedad... 
Correría más riesgos, haría más viajes, 
contemplaría más atardeceres, 
subiría más montañas, nadaría más ríos. 
Iría a lugares a donde nunca he ido… 

Tendría más problemas reales y menos imaginarios. 
Yo fui una de esas personas 
que vivió con sensatez cada minuto de su vida. 
Claro que tuve momentos de alegría, 
pero, si pudiera volver atrás, 
intentaría tener, solamente, buenos momentos. 
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida: 
sólo de momentos. No te pierdas el ahora. 

Yo era uno de esos que nunca iba a ninguna parte sin un termómetro, 
una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas. 
Si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano. 

Si pudiera volver a vivir, 
comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera 
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño. 
Contemplaría más amaneceres y jugaría con más niños, 
si tuviera, otra vez, vida por delante… 
Pero ya ven, tengo 85 años, y sé que me estoy muriendo. 

(Jorge Luis Borges)

Pero tenemos sólo una vida y aquí nuestro reto de vivirla como mejor nos parezca. No todos cambiamos de continente pero sí tomamos decisiones a cada momento, a diario, que construyen nuestros sueños o los postergan, que nos hacen avanzar o permanecer inmóviles. Aunque nos asuste y nos dé vértigo, no tengamos miedo de dar pasos, de cambiar, de elegir, de equivocarnos, de empezar de nuevo, de sostener lo que queremos para construir con lucidez y valentía, con pasión, alegría. y una buena dosis de locura.

martes, 24 de julio de 2012

muchos nuevos comienzos

Muchas veces escribo de nuestras dificultades para vivir como realmente queremos y la necesidad que tenemos también, cohabitando en nosotros, de estrenar, de abordar, de emprender, nuevos comienzos y de hecho, lo hacemos. 

Los equilibrios no son tan nítidos como nos gustaría y vivimos en escalas de matices, de colores difuminados. Nuestra vida no es ni tan radical ni sólo de un color aunque en ocasiones se vuelve clara y puede mantener aspecto contundente, llegando incluso a crecer en firmeza y fidelidad. Sin embargo, la lucha de cada día ahí está, nadie nos exime, aunque si los elegimos como tales, se nos regalan oasis donde descansar y espacios en los que nutrirnos y recuperar las fuerzas gastadas.

Echando la vista atrás y mirando a lo largo de una vida son muchos nuevos comienzos que nos llevan más allá de donde nos encontrábamos. Más allá de una situación aparentemente bloqueada en la que hubo que embarrarse para que pudiera surgir algo nuevo, más allá de una relación estancada o en punto muerto o de una realidad que un día podemos de manera más amplia. Porque es posible ir más allá de nosotros mismos y nuestras debilidades. Habrá cosas que no podemos cambiar y que habrá que aceptar. Pero donde es posible que la cosa cambie se notará nuestra implicación y no sólo con nuestro pensamiento. Asumiendo que tampoco eso lo es todo y hay una parte que no depende de nosotros. 

Muchos deseos se frustran porque se quedan en deseos ocultos, resguardados, no desarrollados. Cuando sin embargo, tenemos posibilidades y oportunidades aunque sean pequeñas o cuasi invisibles.

Muchos nuevos comienzos. Creo en ellos, en mí misma y en otros. Lo veo continuamente en experiencias vividas y contadas. En ojos emocionados que hablan sorprendidos al sentirse desbordados y queridos. En emociones que se expresan con el cuerpo sin ser mencionadas. En palabras que salen de adentro aunque se pronuncien de manera temblorosa y se noten nervios y torpeza al expresarlas. Cuando se vuelve necesario compartir, decirse.... Muchos nuevos comienzos.

Ahogar, disimular u ocultar los sentimientos, puede funcionar pero también negarnos ese apoyo que necesitamos. Es un arte que descubramos cómo compartir de la manera que nos nazca, hacerlo será el primer paso positivo hacia ese más allá que queremos que apuesta por un crecimiento personal, de amistad, o por esa volver a tenernos nosotros mismos en esos momentos malos e incluso en esos momentos buenos que queremos compartir. 

Nadie puede hacerse cargo de nosotros por mucho que nos quiera ni tiene la responsabilidad de solucionar nuestros problemas ni que recobremos nuestro equilibrio, es una carga demasiado pesada para una sola persona. Es sano vivir en equilibrio, por un lado, abrirnos a otras personas que nos ayuden y nos contengan siempre y cuando no nos colguemos de ellos generando dependencias que dañen el vínculo. Y por otro lado, es sano conocernos, redescubrirnos en cada etapa de la vida, descubrir nuestras necesidades y carencias para buscar cómo solventar nuestros problemas y ayudarnos a ser todo lo felices que podamos.

Pidamos todo el apoyo y la ayuda que necesitamos pero no esperemos encontrar todo este apoyo fuera de nosotros. Si bien necesitamos personas que sean capaces de escuchar y sostener, que sean una caricia, ánimo o un alfiler que nos pinche y nos cuestione... También tenemos que aprender a hacernos cargo de nosotros mismos, a hacernos cargo de nuestra vida y de nuestras decisiones. Nuestra pareja y nuestro núcleo más íntimo o cercano podrán ayudarnos o no y contenernos o no para pasar un bache, una crisis, esa tormenta, siempre y cuando no nos quedemos desenfocados completamente de nosotros mismos. De búsquedas y caminos emprendidos a tientas también sabemos, no todo es seguro y claro, pero dando pasos llega una fe pequeña que guía, alimentando la confianza para hoy y abordando los retos que tenemos por delante, pidiendo fuerza que sostenga mañana. Muchos nuevos comienzos.

Sonrisas y cariño que no falten y que las recibamos pero que no se quedan en nosotros y sólo para los nuestros y que no se nos olvide que ellos también las necesitan. Ternura que se dilata y se abre más allá de la frontera de los que consideramos familia cambiando su extensión y la medida de nuestros límites. Muchos nuevos comienzos.  

Hay reconciliaciones que se ven claras y otras reconciliaciones que requieren trabajo, voluntad y compromiso. Aprendizajes de apostar por querer y dejarse querer, con toda la dificultad que conlleva concretar en actitudes. Soltar rigidez y tantas capas protectoras defensivas. Dejarse abrazar y sostener cuando uno no se sabía capaz.  Aprender lenguajes nuevos: a pedir, a comunicarse, a escuchar, cuando se vivía mejor cerrado en sus trece y cabezonerías. Dejar a un lado argumentos sesudos razonables para atender otras razones que tienen otra lógica y provienen de una inteligencia emocional espiritual social. Todo un lenguaje por aprender. Muchos nuevos comienzos.


¡Es tan positivo y sanador! 

Nos cambia el estado de ánimo, nos conecta con lo mejor de nosotros mismos y de los demás… ¡y sin duda alguna, es la mejor cura! 

Dar comienzo a un nuevo ciclo, en el que muchos nuevos comienzos son posibles. 

lunes, 23 de julio de 2012

nos animamos a sumar?

Si la nota dijera:
"No es una nota que hace una música".
...no habría sinfonía.
Si la palabra dijera:
"No es una palabra que puede hacer una página".
...no habría libro.
Si la piedra dijera:
"No es una piedra que pueda montar una pared".
...no habría casa.
Si la gota dijera:
"No es una gota que puede hacer un río".
...no habría océano.
Si el grano dijera:
"No es un grano de trigo que puede sembrar un campo".
...no habría cosecha.

Si el hombre dijera:
"No es un gesto de amor 
que puede salvar la humanidad",
jamás habría justicia y paz, dignidad y felicidad 
en la tierra de los hombres.

Como la sinfonía necesita cada nota.
Como el libro necesita cada palabra.
Como la casa necesita cada piedra.
Como el océano necesita cada gota de agua.
Como la cosecha necesita cada grano de trigo.
La humanidad entera te necesita, 
pues donde estés, eres único y, por tanto, insustituible.

~ TODOS SOMOS NECESARIOS ~

hay días

En la vida hay días llenos de viento y llenos de rabia, hay días llenos de lluvia y de tristeza, hay días llenos de lágrimas. Lo sabemos, hay días revueltos, de confusión, momentos dolorosos, en los que todo se arremolina y desparrama, días en que nos rompemos en pedacitos y en llanto, dolor que mostramos por fuera o se nos queda dentro... y como dice mi amigo Raúl al día siguiente las cosas se ven de otra forma, nada tiene ni la fuerza ni la furia ni la intensidad que tenía ayer, es distinto.
  

Cambiamos y no somos iguales, y hoy no soy la misma de ayer ni del año pasado... Y pasa el tiempo y lo malo también pasa, nos queda la experiencia, el aprendizaje -si es que hemos aprendido algo-, los cambios emprendidos y las actitudes que hacen que mi vida sea distinta, si es que estamos haciendo algo porque la vida lo sea.

El año pasado alguien comentaba que reaccionaba de ese modo porque la habían herido en relaciones anteriores y recuerdo que Javier comentó: a estas alturas y con los años que vamos teniendo todos, ¿a quién no? Heridas tenemos todos. Pero no nos podemos quedar ahí, toda la vida quejándote por el pasado, por los demás, porque no me quieren... en duelos sin resolver, relamiendo las heridas, hay que crecer, elegir y vivir. Tan radical como cierto, y tan verdadero como se atreva cada cual a vivirlo y a cambiar.  

Siempre es posible elegir y muchas veces elegimos lo que no nos conviene e incluso no queremos. Somos cabezotas en quedarnos donde no hay camino, en lugar de invertir energías en cambios visibles, realistas y posibilitadores de vida nueva. Podemos descubrir y entrar en cosas nuevas, si damos más pasos y salimos de donde estamos, si elegimos seguir adelante porque la vida no se detiene y con ella tenemos que avanzar.

Si no soltamos el pasado, nos quedaremos en el pasado. Si nos quedamos ahí, dejándonos energías en lo que no podemos cambiar, eligiendo continuar lo que no da más de sí, nos quedaremos ahí. En lugar de tomar otras decisiones más sanas para mi vida y descubrir lo que es posible.

Pagamos altos precios y nos perdemos vivir otras muchas cosas. La vida puede sorprendernos y de hecho lo hace a cada momento, si queremos verlo y darnos cuenta. La felicidad nos aguarda donde menos esperamos. Nos siguen costando los cambios (y con los años cada vez más) y nada que cueste es inmediato ni de una vez para siempre. Descubrimos que hay que seguir conociéndose para saber mejor qué queremos y qué no queremos, eligiendo, reelegirlo muchas veces -y a veces en el mismo día- para descubrir que también hay días llenos de amor que nos dan el coraje de seguir adelante para todos los otros días. Si se quiere, se puede. 

 En la vida hay días llenos de viento y llenos de rabia, 
hay días llenos de lluvia y de tristeza, hay días llenos de lágrimas, 
pero luego hay días llenos de amor 
que nos dan el coraje de seguir adelante para todos los otros días.

Romano Battaglia

domingo, 22 de julio de 2012


¡hay que vivir!

Hoy me lo ha contado: lo suyo va a más, no hay buenas perspectivas. Le están haciendo montones de prueba médicas y tiene todos los boletos para que lo suyo degenere en cualquier enfermedad y en peores condiciones de vida. Desde que empezó el verano está de médicos. Lo suyo no tiene cura y de hecho está dándole vueltas al tema de la muerte y ya me dijo que van a tirar sus cenizas desde Leyre. Lo expresa con serenidad y asumiendo su verdad. Convive con su diagnóstico hace muchos años y ha aprendido a vivir con lo que la vida le da. Eso sí, no se machaca, lo tiene claro ¡se quiere morir estando viva! 

Por eso se cuida y hace todo lo que está en su mano pero no deja disfrutar de la vida cada día: de tomar el sol mientras pasea cada día, va y viene con su marido, decía que los sanfermines fueron geniales. Me decía que siente mucha alegría, ganas de vivir y serenidad. Dice que es la fe, que Dios le da la fuerza para vivir todo lo que tiene. Desde que la conozco está enferma y es, sin embargo, de las personas más felices y vitales que conozco. Ha decidido vivir y acompañar a los que pueda mientras pueda, para que cuando se vaya no arrepentirse de no haber vivido. 

Así es Lucía, una mujer bella porque su belleza emerge de dentro y su sonrisa ilumina hasta el último rincón de cualquier lugar. Ah! Y está pensando hacer cambios en la cocina, porque mientras esté aquí: ¡hay que vivir!

sábado, 21 de julio de 2012


la felicidad suele aguardarnos

De este lado del mundo estamos en verano. El verano es una de las época del año que esperamos con más ganas, son esos periodos de transición de nuestras vidas o momentos donde empezamos y emprendemos caminos que no sabemos a dónde nos llevarán, pero que siempre estarán en nuestros recuerdos, sean cuales sean sus vivencias.

Dicen que la felicidad suele aguardarnos en las vacaciones y en los tiempos que nos permitimos vivir o soñar. Las vacaciones suelen ser un tiempo de reencuentro con la vida y con nuestra gente, un tiempo en el que queremos aprovechar para descansar, desconectar o estar más conectados a otras cosas.  

Anoche fue uno de esos días especiales, de soltar el corazón y que salgan sentimientos. El año que viene se casa mi amigo Pablo y quedamos para compartir esta buena noticia y celebrar este momento de alegría para él y para Montse. ¡Y no había más que verlos! La viva imagen de la felicidad. ¡Qué alegría poder compartir ésto después de años tan difíciles en otros tiempos! Entre llamadas a otros amigos, comentarios y risas conseguimos cenar y hacer unos cuantos brindis. A la vez que planes y compartir los sentimientos de estos días al comunicar ellos la noticia a personas tan distintas y significativas. Geniales las reacciones y respuestas y el saber que será una buena ocasión de reencuentro con gente querida  y una boda muy internacional!!!

Insisto y lo creo firmemente: la felicidad suele aguardarnos. Y hasta lo que parece imposible sólo tarda un poco más, no lo vemos, nos parece que no va a llegar, nos cansamos de esperar, se resiste, hay que pelearlo, querer de verdad que se pueda y cuando menos lo esperamos, llega, las cosas se dan, a su tiempo... Nos parece un milagro y nos sentimos bendecidos por la felicidad de formas distintas y descubrimos como tantos pasos nos encaminaron a estos otros. Montse es de Costa Rica y nos contaba ayer la costumbre de bendecir a una persona cuando va a irse, a hacer un viaje, a iniciar una etapa. Una costumbre que ellos dos ya viven y quieren compartir con los demás, ese deseo de desear el bien que ellos también reciben y que inaugura una nueva etapa de sus vidas que seguir recorriendo.

Con ese deseo de bendición y de compromiso que Pablo y Montse dan a a sus vidas, me uno a su alegría y a este mensaje que seguimos extendiendo y haciendo real en tantas situaciones variopintas: la felicidad, a cada uno, a todos, suele aguardarnos y lo que parece imposible, no desesperes, sólo tarda un poco más.

viernes, 20 de julio de 2012

20 de julio

Había una frase que me acuerdo de un marca páginas de esos ochentosos que decía: no hay mejor palabra que amigo, ¡no hay mejor amigo que vos! Claro en esa época parecía que todos eran más o menos amigos, hasta que vamos creciendo y distinguiendo, cribando y eligiendo. En eso el corazón es fiel aliado y la vida compartida actualiza y afianza los afectos, sobre todo los importantes, los esenciales, los que permanecen, aunque eso se descubre con los años. Y qué bueno saberse amigo y sentir a esos buenos amigos que están, continúan y con los que es posible seguir creciendo en la vida.

Aunque aquí no, hoy, 20 de julio en Argentina y en 100 países más del mundo se celebra el Día del Amigo. Se viene celebrando desde hace ya unas cuántas décadas y es un día en la que los amigos se felicitan, se reúnen si es posible, y lo celebran de la manera que deciden.

Guardo recuerdos lindos de mis celebraciones de ese día. Me resulta una fecha simpática y una oportunidad de actualizar el cariño por los que uno quiere. En este lugar del mundo no se celebra ni es costumbre. Hoy me uno a esta celebración. Me siento muy agradecida por tener unos cuantos buenos amigos y amigas.

Pienso en mis amigos tan distintos, de este lado del charco y en esos de toda la vida que están del otro lado con los que la cosa viene de lejos: mis queridas Montes, Nico, Julia, César pero especialmente Paula, Flor y Carina. Amigos de corazón. Comparto este regalo casero y sencillo que dejo en este lugar en el mundo.
 
Con el deseo de seguir creciendo.... 
Para los que hoy celebramos el día del amigo 
y especialmente a mis amigos argentinos
Feliz día!!!
 

miércoles, 18 de julio de 2012

vivir en presente

Hace dos años se materializaban encuentros y sorpresas y también era yo la sorprendida. Un día como hoy hace dos años me convertí en la madrina de Juanita y la amistad que empezó con su mamá cuando éramos chicas se hace cada vez más grande incluyendo a Juan y a Andoni... también a Violeta!! Y por supuesto a mi querida familia Montes and company con la que es ya un suma y sigue.

Hace casi un año por estas fechas vinieron de visita Marce, Joaco y Tincho, linda ocasión de reencuentro con el cariño que empezó en el secundario, creció en nuestra juventud con nosotras y que abarca nuestras realidades presentes. 

Este mes y este año es totalmente distinto al año pasado y al anterior y tiene su presente que vivir, sus preparativos y esperas así como buenas noticias y reencuentros que celebrar.  Con Pablo y Montse, ¡por fin!

En estos momentos del año hay amigos que están de vacaciones, disfrutando de la playa, de la montaña, de días de descanso, de visitas culturales y tiempo de relax. Unos de mudanza y traslado. Hay quien tiene menos peso en el trabajo y lo hace no tan agobiante, otros, por el contrario, trabajando sin tregua y una mayoría preocupante preocupada por su realidad laboral tambaleante. Una gran mujer que conocemos afronta un diagnóstico de un cáncer terminal y se prepara para un tiempo de despedidas, nos da mucha una pena, será una gran pérdida. Hay quienes se preparan para un largo camino que finaliza en Santiago de Compostela y continúa en tantas búsquedas personales. Familiares y amigos de preparativos de boda. Hay uno que en medio de unos festivales se relaciona hasta con gente ¡de Nueva Zelanda! Los míos, congeladitos por el frío invernal. Una gran mayoría haciendo cábalas en tiempos de recortes y estas noticias que nos da el gobierno cada semana en tiempos de crisis e incertidumbre. Todos, tenemos la oportunidad de vivir nuestro presente, ahí donde estamos, en lo que nos ocupa y tenemos entre manos.

Si miro los años pasados como si fueran una foto puedo sacar instantáneas de momentos y acontecimientos vividos, incluso de momentos duros y dolorosos desencuentros. 

Si los miro como una película puedo recordar la acción, las emociones, todo lo que estaba pasando y hasta cómo yo lo estaba viviendo.  
Cada año es importante y distinto, cada acontecimiento importa, cada relación que vivimos y nuestra manera de vivirla también. 

Es nuestra huella personal, nuestra manera de vivir en presente, es el regalo que podemos permitirnos dejar en cada corazón y situación, es nuestra manera de vivir. 

martes, 17 de julio de 2012

sei felice? vuoi essere felice?

Si pensamos en cuántos años dedicamos a prepararnos profesionalmente y laboralmente podemos sumar una buena pila de años y sin embargo, ¿cuántos años, cuánto tiempo dedicamos a la formación de la afectividad, el amor y la sexualidad? ¿Cómo aprendemos a ser pareja, a vivir en pareja? ¿A ser familia? ¿A ser amigos? ¿Qué opciones tomamos por crecer en estas áreas de nuestra vida? Siendo aquí donde en gran medida nos jugamos la felicidad y donde calibramos el éxito de nuestra vida relacional. ¡Cómo si las cosas no pudieran ser de otra forma! Por eso necesitamos elegir.

Comunicarnos, relacionarnos, compartir... nada nos parece más importante ni más esencial para vivir, a menos que, nos condenemos al ostracismo. Como a Enrique, me gusta pensar que perdimos el manual de instrucciones con el que veníamos y es en la escuela de la vida donde vamos reescribiendo, deshaciendo, descubriendo, reinventando, haciendo borradores e intentos de aproximación a ese sueño original. Lo esencial para cada día y para construir un futuro tal y como queremos está ahí latiendo en nosotros. En un susurro que nos lo recuerda. Como un mensaje alto y claro que no dejar a un lado. Como una carta vuelta a releer. En esas señales inequívocas. En un recomenzar. Retomando después de un parón. En personas y acontecimientos que acompañan en el camino o que descubrimos cuando nos ponemos en situación de búsqueda. Para quienes están alertas y despiertos o despistados y necesitados.

Algunos decimos que sí: en cada crisis y cada cambio hay una oportunidad de crecimiento y de fortalecimiento. Cada riesgo, reto y aprendizaje es cosa nuestra, su peso y su valor específico lo hemos de catar y descubrir por nosotros mismos. Con los sentimientos que nos despiertan, con esos temores que nos sacuden y habitando lo que necesitamos aprender. 

¡Cuántas veces somos los auténticos boicoteadores de nuestra felicidad! Otras veces nos quedamos cortos en sueños pensando que esto no es para nosotros. Cuando no es porque nos quedamos enganchados en los "y si hubiera..." que nos inmovilizan. En cualquier caso, actualizar o reiniciar ese punto donde estamos ahora mismo es cosa nuestra.

Si somos de los que no nos gusta que nos den las cosas hechas ¿por qué elegimos que nos digan cómo es, qué se siente? Si no nos atrevemos a vivir la novedad deseada y soñada ¿cómo pretendemos que nuestra vida sea nueva? Si una idea vive solo en nuestra mente y no la ponemos en construcción ¿cómo viviremos vida nueva? Nuestro yo verdadero es ese que dice una y otra vez, "no te rindas, vale la pena vivir la vida” y estoy convencida que esta vida que no conocemos de una vez para siempre si no que estamos redescubriendo cada vez un poco más es lo que nadie puede quitarnos. Podemos hacer muchas cosas en vacaciones, hay tantos planes como personas, sin embargo, reconciliarnos con nuestra propia vida es el mejor viaje y el mejor descanso que necesitamos y que podemos descubrir si nos aventuramos en querernos más. Ahí es cuando respiramos, ahí cuando recién descubrimos que no lo sabíamos todo, ni teníamos razón en todo ni todo ni es blanco ni todo negro. Si nos hacernos conscientes de las oportunidades que la vida nos permite disfrutar, comprender e integrar, iremos adquiriendo la capacidad para ver y valorar la inmensidad de colores, matices y puntos de vista. Ahí es donde se hacen nuevas todas las cosas y reestrenamos la vida.