miércoles, 17 de octubre de 2012

un camino de transformación personal

Errar es humano, y en nuestras relaciones, unos y otros fallamos. Pero tenemos un instrumento que suaviza, y que incluso cura las ofensas cometidas: la rectificación. Una y otra vez fallamos, pero para poder seguir adelante, para poder curar las heridas, podemos
rectificar. 

Mantenernos en nuestra ofensa, aleja al otro, y convierte este alejamiento en ruptura, acrecentando el dolor y el agravio. Hacer el esfuerzo de rectificar nuestros errores, nos permite mantener las relaciones, superar agravios, puede curar las ofensas… nos impulsa a un camino de transformación personal.
   Extracto Carta de Asís nº 48

todo comienza en nosotros