viernes, 23 de noviembre de 2012

felices aún en tiempos de crisis

Asegura el doctor Luis Rojas Marcos que en España la gente es razonablemente feliz pero le cuesta decirlo. Y todavía más en tiempos de crisis, en los que reconocer que estás satisfecho con la vida “te puede hacer pasar por una persona insensible con todo lo que te rodea”. "¿Cómo voy a decir que soy feliz para que me tengan envidia o piensen que soy un ignorante y un insensible". Lo contrario de lo que ocurre en Estados Unidos, donde “se presume de ser feliz, se glorifica la felicidad”. Es una simple cuestión cultural.” 

¿Existe un perfil de la persona feliz? Los estudios demuestran que no.

Señala Rojas Marcos que no hay diferencias entre hombres y mujeres, ni siquiera entre ricos y pobres, con la lógica excepción de aquellos que no tienen sus necesidades vitales cubiertas, que sí encuentran dificultades para ser felices.”Sabemos que hay una serie de factores que a la mayoría de las personas les hacen felices”. Son lo que este psiquiatra denomina “parcelas de la felicidad". Las principales: las relaciones afectivas (familia y amigos), la actividad creadora, el sentirse útil, las aficiones y, aunque pueda parecer raro, también el trabajo. 

¿Cuáles son tus parcelas de felicidad?

“Está demostrado que si un día te quedas sin trabajo o sin pareja, lo vas a llevar mejor si tienes buenas relaciones con tu familia o con tus amigos”. Cuando se le pregunta al doctor Rojas Marcos “cuáles son los principales enemigos de la felicidad”, responde tajante: la depresión.”Si sufres una depresión, por definición, no puedes ser feliz, porque te han robado la esperanza, la ilusión, la energía”. También vivir en un estado de miedo y de ansiedad como de dolor crónico, son otros obstáculos para alcanzar la felicidad.


Se ha demostrado científicamente que si alguien se esfuerza por cambiar su expresión facial, por ejemplo, con una sonrisa, el estímulo llega al cerebro y hace que se modifique también el estado de ánimo. Por eso, si quieren ser un poco más felices, recuerden lo que dice el refrán: "una sonrisa cuesta menos que la electricidad pero da mucha más luz". ¿Qué esperan para encenderla?

 
 
Descubre tus parcelas de felicidad, 
cuídalas y habita en ellas.