martes, 29 de enero de 2013

con naturalidad, sencillez, desde el corazón

Ella nos ha llenado la vida de color a tantas personas que la hemos conocido!!!! A través de sus libros, artículos, talleres, charlas. Ha hablado como mujer, como esposa, como madre, como abuela, como creyente, como catequista, como animadora de grupos de Cáritas, de mujeres, de cuidadores familiares, etc,... Apuesta por la calidad de vida y quiere huir a toda costa de la mediocridad somnífera esa en la que se instala mucha gente, viviendo una existencia sosa, incolora e insípida, sesteando una forma de vivir rutinaria, con cada día igual al anterior, corriendo sin saber tras qué, sin entusiasmo, sin ilusión para poner color a la propia persona, a la vida, a la familia, al trabajo, al ocio, al hogar, a las relaciones, a la fe, al descanso…Es una mujer que vive su vida de manera apasionada no cabe duda, sus escritos lo reflejan, llegan, están llenos de fuerza, de sencillez, de ilusión, que ni la esclerosis múltiple ha sido capaz de borrarle.  

Ahora no escribe, vive cada momento, con lo que le toca desde su cama del hospital luchando con su enfermedad que le ha cambiado los planes y le ha puesto delante un nuevo desafío. Mari Patxi Ayerra está en el hospital desde principios de este año. Varias operaciones, la última craneal, cuidados intensivos y evolución lenta. Desde ayer en planta y a partir de ahora pasos cortos y pequeños. El proceso de recuperación va a ser largo y con altibajos. La familia al pie del cañón con ella.

He entrado a su blog Las cosas del querer que se enlaza con éste en la columna de la derecha y me lo he encontrado redireccionado a otro suyo, con nombre propio, tiene todos sus escritos pero ahora con nuevas entradas escritas por su hijo Javier. Se le notan los genes de su madre, lo expresa clarito: lo importante es caminar aunque sean pasos cortitos y despacito. Aunque haya dolor y preocupación siempre la confianza y esperanza en el Padre. Mari Patxi es una mujer creyente, vital, apasionada de contar con sencillez las cosas de Dios. Parece ser que cada día está más lúcida, y con mejor pinta. Ayer por la noche incluso bromeaba y se reía, como tantas otras veces, pintando una sonrisa en medio del dolor, como ha querido vivir las cosas que le ocurrían: con naturalidad, sencillez, desde el corazón


Ojalá también yo sea capaz de vivir así, con naturalidad y sencillez todo lo que me pasa. Lo intento, pero no siempre lo consigo y fácilmente me complico las cosas. Me alegra conocer personas como Mari Patxi, ella es un fiel reflejo de un corazón sencillo. Como una estrella fugaz pasa por algunos momentos de mi vida diciendo alto y claro que se puede vivir así. Sigo su estela brillante en la noche que hoy me enciende el corazón, una vez más, y me recuerda algo tan esencial que cualquiera es capaz de entender.

Te invito a que descubras a esta mujer, si no has tenido oportunidad