sábado, 26 de enero de 2013

elegir es dar un paso más

Todos tenemos preocupaciones ¿qué hacemos con ellas? ¿somos un lamento callado continuo o, por el contrario, somos el muro de las lamentaciones en público? Ante situaciones molestas o repetitivas, no hacemos nada con quedarnos anclados en la angustia, molestarnos, protestar repetidas veces, sentirnos insatisfechos,... y quedarnos igual. Podemos mantener todo el tiempo que queramos nuestras actitudes quejicas, esos nudos y embrollos que se van acumulando. Lo cierto es que una pérdida de energías terrible que no conduce a nada más que a situaciones que nos enferman.

No ganamos nada si no somos capaces de hacer algo con lo que pensamos, si no podemos convertirlo en acción, si nos quedamos como estamos el embrollo crecerá, se quedará retenido en nuestra cabeza, en nuestro estómago, en dolencias físicas psicosomáticas, en una idea, en situaciones no expresadas, no digeridas, no integradas, que van aumentando el paquetito de preocupaciones. Se puede hacer algo más que vivir con ceño fruncido, resoplando, tristones, depres... Se puede hacer algo.



El silencio, el escucharnos, el diálogo, nuestra inteligencia, nuestras emociones, nuestras capacidades, el sentido del humor y la creatividad nos ayudan siempre a hacer nuevas todas las cosas. 

Jorge Bucay en su libro “Cartas para Claudia” diferencia entre elegir y optar: "El ser humano debe elegir pero elegir es dar un paso más y hacerse responsable de su elección. Estoy hablando de elegir. No de optar. No de descartar las alternativas indeseables y quedarme con el resto. Ante un sendero, éste se bifurca en dos caminos... uno de terciopelo y otro de espinas. Si yo voy por el de terciopelo porque las espinas me dañan y tú vas por el mismo porque la suavidad del terciopelo te fascina, tú eliges y yo opto".  

Entonces  elegir será tomar decisiones de forma inteligente obteniendo el máximo placer y el mínimo dolor, lo que descubrimos una vez más que nos ayuda a vivir mejor

Según la RAE elegir es escoger, preferir a alguien o algo para un fin; tomar una o más cosas o personas entre otras. A diario tomamos muchísimas decisiones que nos ejercitan en esa libertad que vamos construyendo a lo largo de la vida. 


¿Es posible hacer esto? Lo mejor que te puede pasar es que te lo empieces a cuestionar. Uno de nuestros recursos más importantes es la capacidad de entrar en confusión. Es lo único que puede dar lugar a nuevas verdades. Si uno no puede entrar en confusión respecto de los viejos sistemas de creencias, no puede descubrir nuevas cosas. Descubrir nuevas cosas tiene que ver con explorar. Explorar tiene que ver con sorprenderse. Y sorprenderse implica confundirse. Es lo que nos pasa cuando pensamos: ¿Cómo puede ser, si yo pensaba esto y ahora no?  Dudamos, nos hacemos preguntas, nos cuestionamos y despegamos de nuestra "zona conocida"... puede que así nos atrevamos a descubrir cosas nuevas.