lunes, 21 de enero de 2013

tiempo

Me gustaría tener más tiempo para escribir (y para algunas otras cosas, puestos a decir), sin embargo, en estas semanas se me complica. Se acumulan las historias en mi cabeza, esas que me vienen y digo que tengo que traer aquí y escribir sobre ellas. El lenguaje crea realidad, por eso tenemos que estar atentos a lo que decimos, a cómo lo hacemos. 

Pero no siempre es cuando queremos sino cuando podemos. La realidad tiene sus otros ritmos y exigencias que ahora mismo son más importantes. Manda la agenda y las fechas límite. Por eso saco este ratito. Por eso me reservo algunos huecos. Para hacer constar que estoy, que sigo aquí, pero que tengo poco tiempo para escribir como me gusta. Por ahora mis escritos son más míos, llegará el tiempo de compartirlos. Frases, mensajes, ideas... Quedan escritos en servilletas que usé mientras un pensamiento merodeaba mi cabecita durante un café o una caminata de aquí al otro lado, están en una nota celular para no olvidar o en mi cuadernito siempre listo para recordar.

Anoche paseaba con mi paragüas bajo la lluvia. Pensaba que necesito un tiempo y un lugar para posar las cosas. Algo así como tiempo para respirar y mirar con serenidad. Sola. Distancia. Silencio. Espacio. Sé que llegará. De hecho, hoy hice mis movimientos, le he buscado hueco. Qué bien. Me gusta. Un tiempo para cada cosa y cada cosa a su tiempo, o eso dicen.

Mientras tanto es tiempo de otras cosas, por eso un saludo desde este lugar en el mundo en este lunes lunero soleado (una novedad en una ciudad en la que lucimos color gris lluvia desde la semana pasada). Que todos ustedes, que cada uno, vivamos una buena semana con sus tiempos.