martes, 12 de febrero de 2013

desde la fragilidad de lo que somos

Una decisión que no tiene que haber sido nada fácil decía ayer una persona respecto de la noticia del día a través de los medios de comunicación y de las redes sociales en la que Benedicto XVI anunciaba su renuncia como Papa. Señaló la falta de fuerzas como el motivo principal que le lleva a tomar esa decisión. Ya en 2010 anticipaba esta posibilidad cuando declaró que cuando un Papa alcanza la clara conciencia de que ya no es física, mental y espiritualmente capaz de llevar a cabo su encargo, entonces tiene en algunas circunstancias, el derecho y hasta el deber de dimitir.
Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio...  
Sorpresa, respeto, interrogantes, cascada de reacciones, comentarios y sentires por la inesperada noticia llegan de todas partes del mundo por parte de creyentes y no creyentes. Habrá quien lo aplauda como la opción valiente y generosa de quien quiere poner en otras manos más fuertes la máxima responsabilidad en la Iglesia. Y quien lo discuta, en nombre de la tradición o alegando que la perpetuidad no debería estar sujeta a las circunstancias de salud. Roma es centro de todas las miradas. Periodistas de todo el mundo están pendientes. Las quinielas ante la sucesión se disparan ante el próximo cónclave que elegirá nuevo representante de la Iglesia católica. Una nueva primavera. Un cambio que se presenta y abre nuevas posibilidades. 
Una nueva constatación: somos seres humanos frágiles, pequeños y necesitados independientemente del papel o lugar que ocupemos en la sociedad y la imagen que se tenga de nosotros. Tenemos derecho a decir que no podemos, que no nos sentimos capaces, que elegimos responsablemente lo más acorde con nuestra conciencia.
Doy las gracias de corazón por todo el amor y el
trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido
perdón por todos mis defectos.
Una lección de humildad y de sencillez que llega de una persona mayor que ocupa un cargo de responsabilidad, desde su libertad y responsabilidad, comunica lo que vive, sin esconder ni disfrazar la realidad, agradeciendo, reconociendo, pidiendo perdón, expresándose...
Teresa, una chica joven que conocí recientemente, hace unos días comentaba en su facebook algo que puede ir unido a esta noticia y a nuestras propias búsquedas: Si luchas por algo, si crees en algo firmemente ... puede que no lo consigas, pero siempre podrás decir que lo has intentado con todas tus fuerzas.
Continuamente hay situaciones que nos lo recuerdan: estrenamos tiempos nuevos, estamos en transformación y cambio. Lo está el mundo, lo está la sociedad, nuestra propia realidad. Nos gustan más o menos pero se está dando, nos afecta, cuestiona y demanda respuestas personales.  
Estos tiempos de cambios nos traen, si cabe, una llamada mayor a la búsqueda y a la libertad profunda de quien sigue caminando y da pasos. Los pasos que cada uno puede dar, cree que tiene que dar, desde la fragilidad de lo que somos, con sencillez y valentía, estrenando la vida, aún por construir.
Un saludo especial desde Otrolugarenelmundo a mi amiga Flor, una mujer luchadora y una gran persona, que hoy estrena década... Seguro que será una etapa en la que seguir descubriendo cómo vivir mejor, estrenando aprendizajes y asumiendo retos. Que seas feliz, amiga!!! Feliz cumpleaños!!!