miércoles, 20 de febrero de 2013

es tiempo de crecer

Imposible atravesar la vida ...
sin que un trabajo salga mal hecho,
sin que una amistad cause decepción o se rompa,
sin padecer algún problema de salud,
sin que un amor nos abandone,
sin que nadie de la familia fallezca,
sin equivocarse en un negocio

sin suspender algún examen ... 
 
Uno crece con errores y meteduras de pata

cuando es capaz de aprender de su experiencia.
Uno crece cuando acepta la realidad tal cual es
y tiene aplomo para vivirla,
cuando no hay vacío de esperanza,
ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe.


Uno crece cuando acepta su situación pero tiene la voluntad de trabajar 
para cambiarla, para mejorar lo presente.
Uno crece soltando y diciendo adiós, asimilando lo que deja por detrás, agradeciendo y dando lugar a lo vivido, abriéndose a lo nuevo, construyendo lo que tiene por delante

y proyectando lo que puede ser el porvenir. 

Uno crece cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas.
Recoge flores aunque tengan espinas.
Uno crece cuando se es capaz de afianzarse con residuos de ilusiones,
capaz de perfumarse, con residuos de flores...
¡Y de encenderse con residuos de amor...! 


Uno crece cuando abre camino dejando
huellas, asimila experiencias... ¡Y siembra raíces!

Uno crece cuando se propone metas,
sin importarle comentarios negativos, ni prejuicios,
cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes,
cuando cumple con su labor.


Uno crece ayudando a sus semejantes,
conociéndose a sí mismo y dándole a la vida más de lo que recibe.
Uno crece cuando se planta para no retroceder...
Cuando se defiende como águila para no dejar de volar...
Cuando se clava como ancla y se ilumina como estrella.