viernes, 8 de febrero de 2013

para ver el bosque

Nos podemos pasar la vida sin mirar, y cuando miramos, solemos hacerlo hacia el mismo lado. Dicen algunos que los humanos somos de miras cortas por eso nos damos tantos porrazos. Centramos nuestra atención en las mismas cosas, en las mismas personas, en lo que siempre hemos hecho.. No nos planteamos más posibilidades, realidades, opciones.... Y mientras tanto nos perdemos todo lo demás... por ser cortos de miras o por no mirar más allá de lo que vemos o nos parece ver.
La expresión “los árboles no te dejan ver el bosque” es de uso común. Su intención es resaltar que quienes están "a lo suyo" o sumergidos en un problema o pendientes de sus cosas, son incapaces de observar tal y como es la realidad. A menudo son los detalles los que nos impiden ver con claridad cual es en realidad el problema/asunto. En un caso o en otro, se trata una vez más de abrirnos, de salir de la comodidad aparente que ofrece lo acostumbrado, lo superficial. 
También hay quien dice que, para ver el bosque, en ocasiones, hay que alejarse del árbol, aunque cueste y suponga cambio.
El hachazo es un acto liberador, no recomendable como pedagogía habitual para ir por la vida, pero sí sano cuando lo mejor es cortar porque no todo se soluciona dándole vueltas y más vueltas. Por muchos intentos y buenas intenciones, hay cosas que no se dan, no salen adelante, no tienen solución. Por eso hay épocas de poda, de cortar ramas, quitar lo seco o talar árboles. Y cada uno tiene que vivir sus ciclos, y cuidar su salud mental, saber en que poner o dejar de poner las energías, las propias fuerzas.
Expresiones como "poner tierra de por medio", "dejar lugar para que nos dé el aire", "para que nazcan cosas nuevas" nos hablan del espacio necesario para seguir creciendo, para superar etapas, cerrar ciclos... Lo saludable de tomar distancia para clarificar, valorar, analizar, sopesar, ver mejor las cosas, que vayan encontrando su lugar, que se lo vayamos dando...