miércoles, 27 de marzo de 2013

Salir de nosotros mismos, 
de un modo de vivir cansino y rutinario.   


No implica un camino fácil ni claro.  
Ni siquiera ahora, cuando la preocupación podría llevarle a encerrarse en sí mismo
Cuando hay motivos para preocuparse pero sigue transmitiendo esperanza, alivio y humor. 
Se niega a sepultar la alegría antes de tiempo.
Hay que seguir...
En estos momentos toca plantar cara y ponerlo todo en juego.
Abrir una puerta, aunque implique cerrar otras. 
Concretar. Buscar. Optar. Elegir la vida. 
Como un río poderoso, infatigable, abrirse paso buscando el mar. 
Como un atleta, consagrar los años, el tiempo, el esfuerzo, soñando vencer...

                                                                                                           José María Rodríguez Olaizola


martes, 26 de marzo de 2013


A prueba de uno mismo con ese pensamiento reincidente que invita a aflojar. Días en los que quisieras tener un saco de boxeo y pegarle sin parar. Sí, hay horas bajas. Es importante no pasar de largo de tu dolor sino te lo encontrarás más tarde y te costará el doble que ahora mismo. Tenemos tal cúmulo de distracciones, deseos, vanidades... Cuesta echar freno, separar, desembrollar... ¿Será posible desprenderemos de inercias, escepticismo, lo ya sabido, la sensación de que nada cambia o puede cambiar?

                               "Si ya no te puede ir peor... Espera que sople el viento a favor" 
(Enrique Bunbury)

Esperar, no querer correr. Cada cosa a su tiempo. Ayuda respirar hondo, tomar aire, suelta y llora, un habla y escucha, un calla y contempla... un rato con Dios si es en quien descansa, una petición de cariño si te da consuelo, vive más despacio si te ayuda, paciencia con tus ritmos, respeta el desaliento, pero no le des rienda suelta ni tanta cancha, que se apodera de todo muy rápidamente.
 
Supera la terrible indiferencia del "no me importa, da igual"atravesando excusas protectoras. Hace falta valentía, no esa de los héroes de historieta sino la que hace posible el amor, rescata esa confianza y apuesta por ella como valor en alza.

Agudiza la creatividad y el ingenio, piensa, discurre, como un artista que está pendiente de su creación, tendrás que perseguir intuiciones y desechar mil bocetos hasta crear algo: lo mejor de ti mismo. 

¿Aún no has descubierto que eres rico para darte a manos llenas? Nuestras vidas hablan. Más que con palabras con la forma en que actuamos, reímos, caemos, nos levantamos, tratamos a los demás...  

"A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, 
 pero el mar sería menos si le faltara una gota." (Madre Teresa de Calcuta)

Hay gente que quiere pero siempre tiene un "pero"... Dicen que al final de la vida nos preguntarán por el amor... me preguntarán, te preguntarán si hemos amado
 
"Los amores cobardes no llegan a amores ni a historias, se quedan allí..."
(Silvio Rodríguez)

De golpe un soplo de esperanza, de fe, y ¿por qué no? de exigencia. Una sacudida... Una invitación a repensar en las propias opciones.
 
Martes y avanzando, sigo buscando... 

Autores tuiteros varios

lunes, 25 de marzo de 2013

Tal lunes como hoy, 
seguramente él pensaría que las cosas se estaban poniendo mal.
Y, sin embargo, decidió seguir dando pasos.
Hacia su verdad, hacia su destino.
Decidió no desandar el camino, no huir, no irse, 
no aflojar la ternura ni dejar a un lado tantos gestos cálidos
no rebajar la exigencia, no volver la espalda,
todo lo iniciado...

domingo, 24 de marzo de 2013


Todos necesitamos 
un quintal de recuerdos 
que nos ayuden a echar raíz
y otro de sueños que nos empujen a crecer.
@jmolaizola

mirar la vida con ojos de niño


Un niño iraquí que perdió a su madre la dibujó en el suelo para dormir a su lado
 
  
y la dibujó ¡sonriendo!
 
Necesitamos seguir sintiendo presentes 
a los que ya no están con nosotros.
Que su ternura y sus sonrisas nos acompañen.

sábado, 23 de marzo de 2013


Todos lo hacen. Es lo que hay. No puedo. ¿A quién le importa? 
Es cosa de otros. Todo en su justa medida. No hay que exagerar (Excusas)
¿Será de verdad posible desprenderemos de inercias, escepticismo, 
lo ya sabido, la sensación de que nada cambia? Y confiar, y convertirnos.
Hay un rumor de conversión en la entraña de la realidad, 
pugnando por emerger... 
y la primera grieta ha de producirse en uno mismo
(Olaizola)

miércoles, 20 de marzo de 2013


Un mensaje de Nacho escrito por una amiga suya desde África 

Tengo una amiga que -como mucha otra gente buena- guarda celosa su compromiso permanente… callado… eficaz, humilde, sin alharacas, sin que la mano izquierda sepa qué hace la derecha… cada cierto tiempo… pero fiel…

... por esos parajes inhóspitos del África más seca que reflejan dolor y miseria…, a la vez que retazos de esperanza, ojos brillantes, sonrisas compartidas… y un duro futuro, porque el resto del mundo los condenamos a que sea así...

Pero... ¿Qué quieres que cuente? Me dice ella, cuando le insisto en la importancia de compartir relatos… de explicar que hay otras maneras de mirar el mundo y la vida… No para que te digan que majo eres, sino para que la vida nos interpele el corazón y la conciencia… y las tripas… Para que el resto podamos conocer los motivos que mueven a tanta gente anónima a esa lucha sin cuartel por la justicia…, porque es esencial ese testimonio, le insisto, para que otros y otras puedan saber dar razón de su esperanza…

Que quieres que te cuente, me dice…

¿El cómo intuyes que un niño que se esta muriendo te necesita.., no a ti en particular, sino a alguien que le de una mano, que le acaricie, que le diga que esta ahí, siendo lo último que verán sus ojos, y sentirá su cuerpecito del que apenas queda nada, más que huesos, que lo tienes entre tus brazos y parece que lo vas a romper… Y que cuando muere quemarías el mundo?

¿O lo que has sentido cuando una madre que ha perdido unos hijos por el camino hacía un Campo de Refugiados y no tiene más fuerzas para seguir viviendo por otros niños que esperan todo de una vida que les maltrata, y se tiene que poner a construir una especie de cabaña para que tengan cobijo…?

… O que te cuente sobre una madre que da a luz, y sabe que se va a morir y te entrega a sus hijos, y te dice "no los abandones nunca".

… O como una bomba ha destrozado las piernas de un niño de doce años, se las amputan, le ayudas a pasar ese horror, logras que sonría, le das unas muletas para que pueda moverse, le enseñas como, y luego te enteras que otra bomba le ha matado y segado su vida para siempre.

… O un padre que igual en un bombardeo ha perdido a alguno de sus hijos, y tiene que tomar la decisión de dejarlo todo, hogar, tierra, familia, amigos, e irse con lo que puede acarrear, con miedo a ese futuro incierto, pero por el que tiene que seguir luchando por los hijos y la mujer que le quedan.

… O cuando llega una madre a un centro de niños que han sido abandonados o que no tienen padres y te dejan a sus hijos allí para que sigan viviendo, y tengan un futuro, que ellas no pueden darle…

¿Cómo se puede describir esa mirada, su gesto...su llanto? Nacho… ¿Eso quieres que te cuente?

Yo... al menos, me dice… no puedo hacerlo! Soy incapaz, tampoco sabría cómo.

Creo, Nacho, que yo no hago nada extraordinario…, siempre pienso que hago poco, cierto que cuando estoy en cualquier ambiente de los que describo, me entrego con todas la fuerzas y el empeño que pueda tener, intentando aprender de todo/todos/todas, sin pensar en nada más que poner mi granito de arena a este mundo tan injusto con los más débiles, y vulnerables, intentando aliviar algo el dolor producido por la enfermedad, o por la soledad, o por la angustia, o por el hambre, o por la nada.

Y sin olvidar nunca, que soy una privilegiada, porque si estoy allí, pero después de unos días me vuelvo a mi casa, a cubierto, que desde la ventana de mi habitación puedo acostarme viendo la luna y por las mañanas puedo ver salir el sol!

Y tener un plato de comida en la mesa todos los días (eso si en mi casa jamás se tira nada de comida, nunca, es algo que he transmitido a fuego a las personas con las que vivo), unos zapatos para poder ponerme en los pies, un ropa para poder vestirme y cubrir mi cuerpo!

Gracias, amiga… y perdona… Pero…  Si, es eso lo que creo que sabes hacer… es eso lo que les debes a ellos… y que debes contarnos… Porque también es la vida… o la muerte… es el mundo… ese mundo que queremos y debemos cambiar con toda la urgencia del mundo…

A partir de aquí, amiga… No te preocupes de la eficacia porque no depende de ti… Sólo, deja que lo sembrado… muera, dé fruto o caiga en territorio pedregoso… Puedes estar segura que todo eso va a ser germen de vida y esperanza para mucha gente que nos necesita.
                                                                                      GRACIAS… Como a tanta gente… Gracias!!!

 Cada detalle, cada gesto, cada actitud...
Pueden ser nuevos

Ser aire fresco, fuerza, ternura, sonrisas, 
ser ilusión, cercanía, empuje, compañía
ser fe, coraje, abrazo, esperanza,
ser caricia, pasión, amor...
¡Podemos!

Hacer nuevas todas las cosas 
 ¡Podemos!
Con un corazón sencillo y nuevo

lunes, 18 de marzo de 2013



La vida nueva se va pariendo desde abajo
Algunos ya lo descubrieron ¿y tú?
También tú puedes  


atrévete ¡cambia! sí ¡otra vez!

Wendy en su escrito mañanero me hace este regalo que traigo a este rinconcito del mundo: Para todos esos momentos en los que la mente se nos ponga muy negativa, esos en los que no nos damos cuenta y nos maltratamos mucho... 

Completo el mensaje de Wendy. En cuatro minutos y poco más podemos tirar un montón de piedras en nuestro propio tejado o cambiar el chip llevando nuestros pensamientos en una nueva dirección. Si estamos dispuestos a dejar todo ese lastre que nos quita fuerzas y nos encierra en la tristeza pantanosa o en las arenas movedizas del cansancio y la desesperanza. Para esos días que nos sentimos capaces de algún cambio. Para esos días que no nos conformamos con seguir igual y no queremos más de lo mismo aunque el cielo esté gris, llueva o haga frío. 

¡Vamos a empujar esos cambios! A darle continuidad a lo comenzado. Hoy también. Con más o menos ganas. Un paso más y otro y otro... Si nos atrevemos, si nos abrirnos a otras maneras de pensar, de sentir, de estar... de querernos. ¡Ya tenemos un primer paso! Si estamos dispuestos a cambiar. Sí ¡otra vez! Un paso más y otro y otro. Abrirnos a lo nuevo. Una vez y todas las que hagan falta. Salir de lo que no nos ayuda ni hace bien. En cada pensamiento que tenemos, en cada mensaje que nos damos, en esos que sostenemos no sólo de palabra sino traducido en miles de gestos nuestra vida toma un rumbo totalmente distinto. Aquí y ahora. En lo sencillo y en lo cotidiano. Con ternura, con ilusión. Sembrando esperanza. Todos los días de nuestra vida.

miércoles, 13 de marzo de 2013

herramientas para afrontar cada día


Se oye bastante últimamente, puede ser una posibilidad más que nos ayude ¿por qué no? Mindfulness es una cualidad de la mente o más bien la capacidad intrínseca de la mente de estar presente y consciente en un momento determinado, en un momento en que cuerpo y mente se sincronizan totalmente en un instante de realidad presente. Es una cualidad propia de cualquier ser humano que ha sido motivo de estudio principalmente en el paradigma oriental.

La práctica se basa en la meditación, entrenarnos en estar aquí y ahora, estar presentes y conscientes en cada momento de nuestra vida; acoger cualquier cosa que surja en nuestra experiencia, amorosamente y sin juicio; abrir el corazón para hacernos amigos de nosotros mismos y permitir que surja la compasión por los demás. Nos permite recorrer el camino de nuestra vida y desempeñar nuestra labor en ella con el corazón abierto y la mente despierta.

“Estar frente a la desnuda realidad de la experiencia, observando cada evento como si estuviera ocurriendo por primera vez”  
(D. Goleman)

 "Haz las paces con la mente enloquecida,
en vez de luchar con ella"
(A. Brahm) 
"Hay suficiente belleza en estar aquí y no en otra parte".
(F. Pessoa) 

Estar presente y consciente de lo que está pasando en nuestra vida momento a momento nos permite conectarnos con la riqueza de experiencias que la vida nos ofrece día a día.

Saber cómo transformar las emociones en lucidez y en felicidad es una parte esencial del arte de meditar. Por eso resulta fundamental el saber cómo afrontarlas y el aprender la
habilidad de utilizar su inmensa carga energética a nuestro favor.

Sólo con la mente calmada es posible ver cómo son las cosas en realidad y es esa visión clara la que nos va a permitir transformar el presente y encontrar la solución adecuada al problema que tengamos en cada momento.  

Se trata de aceptar la realidad tal como es pero sin resignación; implica una comprensión serena y clara de lo que está ocurriendo para, a partir de ahí, poder elaborar una estrategia realista que sea coherente para transformar la realidad.

Un amigo en su blog Braván dedica un apartado especial a esta cuestión: Sentido de la vertiginosidad de la vida que llevamos y la necesidad de mayor silencio personal. Él lo hace desde la búsqueda de espacios que permitan sosiego y descanso para vivir mejor nuestra vida. Afirma que la aceleración del quehacer quiebra el espíritu porque el hombre tiene corazón de artista y nada se realiza bien en el vértigo. En el vértigo vital y en el ruido el ser humano se hace a sí mismo sólo ruido atolondrado. Y lo peor es que no disfruta. La vida es disfrutar incluso en el dolor, superándolo. 

Comparto su punto de vista. En todo tiempo es especialmente importante contar con herramientas que nos ayuden a afrontar el día a día con serenidad y lucidez. El Mindfulness es una de ellas. Hay muchas más. ¿Descubriste la tuya? Si no es así, sigue buscando...

lunes, 11 de marzo de 2013


 tiempo de cambio
de transformaciones

 
A veces asusta el cambio. Lo conocido es más familiar y más seguro. Porque la rutina, la inercia, lo que siempre ha sido así, resulta menos amenazadores.

Si uno no da algún paso cuando ve necesario, aunque desencadene tormentas, puede terminar atrofiado, anclado en un terreno sin vida

En la vida de la Iglesia. En las sociedades de las que formamos parte. En nuestra vida particular, personal, cotidiana. Cambios de actitudes, de maneras de ser y pensar, cambios de ritmo, en la manera de llevar una relación, palabras pendientes, conflictos que uno no termina de afrontar…  

Tiempo de decisiones cotidianas que cada uno de nosotros, tú, yo, todos, hemos de tomar. Decisiones sobre amigos, sobre trabajo, sobre familia, sobre amor, sobre salud, sobre cómo emplear el tiempo... 

con la valentía de dar pasos

Mi equipaje será ligero  
para poder avanzar rápido.
Tendré que dejar 
tras de mí la carga inútil:
las dudas que paralizan  
y no me dejan moverme.

Los temores
que me impiden 
saltar al vacío y confiar.
Las cosas que me encadenan 
y me aseguran en terreno conocido.

Tendré que dejar tras de mí 
el espejo de mí mismo,
el “yo” como únicas gafas, 
mi palabra ruidosa
que aburre y agota.

Y llevaré todo aquello que no pesa:  
Muchos nombres con su historia, 
mil rostros en el recuerdo,
la vida en el horizonte, 
proyectos para el camino...
Valor si tú me lo das...
Hoy.

José María Olaizola