jueves, 7 de marzo de 2013




El sol y el viento discutían para ver quién era el más fuerte.

El viento bravucón decía ¿Ves aquel anciano envuelto en una capa? Te apuesto a que le quitaré la capa más rápido que tú.

El sol se ocultó tras una nube y el viento comenzó a soplar cada vez con más fuerza, hasta convertirse casi en un huracán, pero cuanto más soplaba con más fuerza se agarraba el anciano a su capa. 

Por fin el viento se calmó y se dio por vencido.

Entonces el sol que permanecía detrás de la nube, se asomó con una cálida sonrisa reconfortando al anciano, y no pasó mucho tiempo hasta que el anciano acalorado por la continua caricia del sol se quitó la capa.

El sol demostró así al viento, que la suavidad y la ternura del amor de los abrazos son más poderosos que la furia y la fuerza. 

L.Tolstoi


Sí, necesitamos ser queridos y tratados con respeto y cariño 

Podemos querernos mejor a nosotros y a los demás

¿Nos animaremos a querer como nos gustaría ser queridos?