miércoles, 27 de marzo de 2013

Salir de nosotros mismos, 
de un modo de vivir cansino y rutinario.   


No implica un camino fácil ni claro.  
Ni siquiera ahora, cuando la preocupación podría llevarle a encerrarse en sí mismo
Cuando hay motivos para preocuparse pero sigue transmitiendo esperanza, alivio y humor. 
Se niega a sepultar la alegría antes de tiempo.
Hay que seguir...
En estos momentos toca plantar cara y ponerlo todo en juego.
Abrir una puerta, aunque implique cerrar otras. 
Concretar. Buscar. Optar. Elegir la vida. 
Como un río poderoso, infatigable, abrirse paso buscando el mar. 
Como un atleta, consagrar los años, el tiempo, el esfuerzo, soñando vencer...

                                                                                                           José María Rodríguez Olaizola