miércoles, 26 de junio de 2013

cuestión de mirada

En esta temporada me cuesta más escribir, de hecho mis escritos en este espacio se han reducido notablemente, dando lugar a otras voces, imágenes, palabras, que también comunican aunque no sean mías. No diré que es por falta de tiempo o esa sarta de excusas que solemos usar humanamente para justificarnos. Escribir me gusta, me relaja, me sale... pero no siempre. Hay un cansancio de todo el curso que va saliendo, se expresa, a esta altura del año con ganas de verano y de ir cerrando un ciclo; también diré lo que aprendí hace mucho tiempo: si no tengo nada mejor que decir que el silencio, mejor no decir nada

Principio básico de comunicación: para hablar hay que querer decir algo. Y así como en la vida cotidiana muchas veces hablamos por hablar, de gente, de cosas y pocas de esas cosas dicen de nosotros, pocas son realmente nuestras. También en internet, blogs y páginas encontramos palabrería que llena mucho pero no dice más. Estos casi tres años de andadura bloguera me han enseñado a ser fiel a lo que comunico, a elegirlo, sin forzarlo.


Cosas que decir que requieren su tiempo de maceración, silencio y pausa, como sucede ahora. Sería aburridísimo escribir por escribir, hacerlo por inercia. Me fío de mi intuición. Es buena señal elegir escucharnos, saber cómo estamos, al hilo de nuestras situaciones y circunstancias, e ir descubriendo a partir de ahí cómo mostrarnos y comunicarnos.




A veces somos protagonistas, activos, apasionados, a pleno rendimiento, como ocurre en nuestras conversaciones y tiempos ricos de comunicación y relación. 

En otros tiempos nos convertimos en observadores, sin dejar de formar parte de la escena pero estando allí para escoger la porción de realidad que consideramos significativa o importante, ni más ni menos.  

Aquí entra ese juego entre distancia y proximidad, un saber esperar sin prisas, para enfocar con más claridad y ver con mayor nitidez.

Este punto de vista tiene que ver con la mirada permite ver las cosas de modo diferente. Ampliar el foco de atención, variarlo, cambiar de ángulo de mira y contemplar, nos descubre cosas... Ya se verá.