sábado, 13 de julio de 2013

... porque nos hace bien


Compartimos lo que decidimos regalar, dar, de nosotros. Libremente, porque queremos, con quienes decidimos recorrer la vida o la misma vida nos aproxima y vincula.

Pequeñas, grandes, buenas o malas noticias, tonterías, fotos, chistes, canciones, videos, pensamientos, emociones que crean, trazan camino.

La corriente que se genera es positiva, da alegría o serenidad, contención o cercanía. Compartir nos humaniza, nos acerca, nos permite conocernos y descubrir que ese corazón que está a mi lado, con sus fallos y aciertos, es un poco como el mío. 

 El amor nos hace bien.
(Teresa Parodi)

Cuando realmente queremos, cuando los sentimientos están claros, buscamos la manera de aproximarnos, de achicar la distancia que nos separa, si hay interés mutuo por mantener la relación, los sentimientos derriban los obstáculos y podemos encontrar montones de maneras de encontrarnos. Y ese vínculo se hace más fuerte, nuestras relaciones ganan espacio y crecen en aprendizajes de lo más diversos.

Sí es así, tiene un poder transformador, vinculante, libre y gratuito, eficaz. Nos vuelve capaces hasta de lo que no creíamos imposible realizar. Somos capaces de eliminar distancias y diferencias, permitirnos exteriorizar, comunicar lo que somos por dentro. Dar y recibir amor. Compartir nos permite encender siempre alguna nueva luz y abrir caminos de confianza, crecimiento, consuelo, fiesta y creatividad.