domingo, 8 de septiembre de 2013

para ser criatura nueva

Ayer se celebró la jornada de oración y ayuno convocada por el papa Francisco para pedir por la paz en Siria y en tantos lugares del mundo donde hoy viven conflictos y guerras. No es más que una día y un gesto, para muchos puede no haber tenido la más mínima importancia porque venía de donde venía y para otros sí, por lo mismo, porque venía de donde venía... Otro de los temas televisivos del día era la elección de la ciudad en la que se celebrarán los juegos olímpicos del 2020. Ambos acontecimientos han sumado pluralidad y multitud de voces que han dado un mensaje al mundo. Mensajes que también son aplicables a nuestra propia vida, pudiendo iluminar -si les dejamos- tantas situaciones personales que vivimos y que tiene que ver con lo que sueña cada corazón.

¿Cómo ser criatura nueva si no arriesgamos la vida?
Brotes de Olivo

Sería más fácil no complicarnos la vida porque duele, es cansado, trae preguntas y hace pensar, nos moviliza emociones que no siempre sabemos digerir o canalizar y algunas veces hasta acarrea problemas. Cuando nos encontramos solos, sin apoyos, ¿cómo nos va la vida? Si solo pensamos en nosotros, no sé si nos sentimos mejor, sí nos evitamos algunas consecuencias que suelen acarrear el tomar postura, decir la verdad, romper el silencio, hablar, atravesar miedos bloqueantes y comprometernos en favor de otros porque el quién nos manda a meternos y mejor cada uno a lo suyo huele a cerrado, suena rancio, nos resguarda del amor, nos aleja de la vida y del vivir tu vida junto a la mía, que sí hacen posible otro mundo, el que tú y yo ampliamos y mejoramos cuando nos acompañamos.

Nuestra experiencia nos lo muestra en situaciones de lo más diversas, lo vemos en el mundo, los caminos que cierran la vida, aíslan, dividen, destruyen y nos llevan a otros lugares de los que se hace complicado salir... Sin embargo, también nuestra experiencia y la del mundo nos hablan de que sí es posible, que toda crisis, todo problema incluso los traumas, encierran OPORTUNIDADES DE CAMBIO Y DE VIDA. Caminos que pueden hacer que tu vida y la mía sean nuevas. Caminos que empiezan en nuestro corazón, en nuestra propia historia con sus reveses y sombras, maravillas y luces, empezando por nuestra propia piel descubriendo la audacia necesaria para lo que la misma vida nos pide en nosotros y para los demás. 


 ... A nosotros nos hará bien preguntarnos:
¿No es ése el mundo que yo deseo? 
¿No es ése el mundo que todos llevamos dentro del corazón? 
El mundo que queremos ¿no es un mundo de armonía y de paz, 
dentro de nosotros mismos, en la relación con los demás, 
en las familias, en las ciudades, en y entre las naciones? 
Y la verdadera libertad para elegir el camino a seguir en este mundo 
¿no es precisamente aquella que está orientada al bien de todos y guiada por el amor?

¿Soy yo el guardián de mi hermano? 
Sí, tú eres el guardián de tu hermano. 
Ser persona humana significa ser guardianes los unos de los otros.

Sal de tus intereses que atrofian tu corazón, 
supera la indiferencia hacia el otro que hace insensible tu corazón, 
vence tus razones de muerte y ábrete al diálogo, a la reconciliación; 
mira el dolor de tu hermano -pienso en los niños, solamente en ellos…-, 
mira el dolor de tu hermano, y no añadas más dolor, 
detén tu mano, reconstruye la armonía que se ha roto; 
y esto no con la confrontación, sino con el encuentro. 

... Contribuyamos a la reconciliación y a la paz, 
y convirtámonos todos, en cualquier lugar donde nos encontremos, 
en hombres y mujeres de reconciliación y de paz.

PAPA FRANCISCO
Plaza de San Pedro
Sábado 7 de septiembre de 2013