jueves, 31 de octubre de 2013


A todos los que se quieren, se cuidan y acompañan,
siguen creciendo y aprendiendo juntos.
A los que celebran con alegría cada tiempo, cada día. 

¡¡Dedicado especialmente a Enrique y a María en su 10º aniversario!!


miércoles, 30 de octubre de 2013

tiempo de transformación y belleza

Cada estación tiene su encanto. ¿Nos dejaremos sorprender por la que estamos viviendo? En este lugar del mundo es otoño. Verdes, ocres, dorados y rojizos inundan el paisaje. La ciudad brilla con otros colores, resplandece en la luz cálida y gana en intensidad los días grises. El sol de otoño tiene menos fuerza pero tiñe de amarillo los peldaños y enfoca cada detalle de aquello que se mira. Sin duda es una de las épocas del año más fotogénicas.

Paisajes naturales se convierten en verdaderas obras de arte. Una buen plan es recorrer las áreas naturales, los parques nacionales, los caminos pequeños que conectan pueblos y comarcas. Es un placer salir a descubrirlos. Caminar y disfrutar la belleza del paisaje en permanente transformación. Fijarse en los cambios que se van sucediendo, apreciar los detalles, en la caída de la hoja, en los colores, en el viento, y por qué no, recolectar las apreciadas setas y los hongos y degustarlas con un rico vino. 

El color de la uva tiñe los campos, llega la vendimia. Los frutos de la época: granadas, membrillos, mandarinas, boniatos, higos, dan una fiesta de sabores y colores que al pasar por los mercados nos sigue sorprendiendo. Las familias que tienen costumbre embotan tomate, asan pimientos, preparan mermeladas y dulces, elaboran pacharán, licor típico navarro que acompaña las sobremesas. Es la época de la cosecha, en los puestos hay castañas y la calle se llena de castañeros augurando días fríos para poder venderlas a los paseantes; asoman las calabazas amarillas y de color naranja de todas las formas y tamaños; de los techos cuelgan pimientos o chiles de color rojo encendido. El ritmo de la ciudad a plena hora punta y a golpe de reloj es bullicioso, como lo son las calles más transitadas y los lugares muy habitados. Sin embargo, también es posible pasear en silencio y contemplar con calma a ritmo más lento ejerciendo presencia ciudadana. El otoño es también cultural y la oferta de cursos, espectáculos y actividades para todos los gustos se despliega en posibilidades. Un nuevo comienzo para todo lo que en nuestras agendas y compromisos tiene la temporalidad cíclica de curso escolar. Una nueva oportunidad de seguir llevando adelante compromisos, retos y opciones tomadas.

El paragüas y la ropa de abrigo vuelven a estar más a mano. La estación de tránsito entre verano e invierno obliga a nuestro armario a cambiar y a nuestro organismo a una serie de adaptaciones a las nuevas condiciones. Se escuchan más estornudos y toses y pica la garganta. Vuelven los platos de cuchara, la miel, los alimentos que nos aportan energía, vitaminas y minerales para combatir frío, catarros, gripes y virus del tiempo. Es un gusto llegar a casa y seguir descubriendo esos albergues que nos dan calor, abrigan y descansan: la música que tanto nos gusta escuchar, esa película que disfrutamos, esa siesta tapados con la manta en el sofá, una charla en familia, un café o té o chocolate caliente, el chat familiar que une mundos distantes, libro que no podemos dejar de leer porque nos tiene enganchados, la partida de cartas, la guitarreada, las risas con los juegos de mesa o el karaoke...

Los días más cortos, el cambio de hora, el aire que irá siendo más gélido anuncia que llega el invierno. Mientras tanto nos vamos acompasando con las bajas temperaturas sin perder calidez. Las reuniones con amigos encuentran hueco y cualquier motivo es bueno para volver a encontrarnos. Con la ilusión de caminar hoy nuevo ciclo, estrenamos tiempo nuevo, tiempo de cambios, transformación y belleza que ir descubriendo en la naturaleza y también nuestra propia vida. ¿Querremos verla?

lunes, 28 de octubre de 2013

ese atrevimiento que asombra


Somos mucho más capaces de lo que pensamos y nos atrevemos a soñar. Si el temor paraliza nos hace quedamos agarraditos como a una rama frágil, que si le hacemos mucho caso, nos rompe. Si nos vamos descubriendo capaces, cualquier paso se convierte en atrevimiento que asombra y reviste de confianza.

Conectar con uno mismo, el silencio que reconcilia, relacionarnos con los demás desde dentro, ir reconociendo el camino andado, nos va abriendo los ojos y despertando capacidades como darnos cuenta, escuchar, mirar, releer, maravillarnos, contemplar, disfrutar tanta belleza a nuestro alrededor y en nosotros mismos.

La Vida nos renueva a cada instante. Somos capaces de nacer de nuevo. Nuestra manera de vivir, de mirar con inteligencia y convertir un problema en posibilidad nos muestra camino. Disfrutar de la Vida a pequeños sorbos, apreciar los intentos y las posibilidades que están a nuestro alcance o que van siendo una realidad, eso es abrir las alas y sencillamente, volar.

viernes, 25 de octubre de 2013

nos movemos?


la realidad 
¿es sólo lo que vemos?
¿es lo que aparentemente se ve?
¿hay algo más?
¿Desde dónde la miramos?  
¿Es sólo nuestra o caben otros? 
¿A qué distancia estamos? 
¿A qué me invita? ¿Qué me pide? 

martes, 22 de octubre de 2013


y se atrevieron a soñar 
y a echar a volar su sueño  


es un sueño, pero creemos en Él

Google una vez más sorprende con su doodle interactivo y trae a la portada del buscador a un personajillo simpático en memoria de André Jacques Garnerin, que un día como hoy, hace 216 años, hizo el primer salto en paracaídas sobre París. Fue el primer hombre que saltó en paracaídas por primera vez en la historia. También los medios de comunicación se hacen eco de la noticia recordando que el saltador francés utilizó un globo de hidrógeno para subir hasta los 350 metros de altitud desde donde se lanzaría posteriormente en dirección al parque Monceau de París. Cuando el globo en el que viajaba alcanzó los 350 metros de altura cortó la cuerda que unía la cesta y abrió el paracaídas que le llevó hasta tierra. Miles de testigos contemplaron atónitos aquella hazaña.

No se quedó en este salto únicamente, realizó muchos más, entre ellos uno a 2.430 metros sobre Londres y empleando para ello un paracaídas con campana de seda que llegó a medir 7 metros de diámetro. No fue el único que se atrevió a desafiar a la gravedad con el paracaídas en mano, su mujer, Genevieve Labrosee se convirtió en la primera mujer en saltar en paracaídas, un año después que su marido. Y su sobrina Elisa saltó 40 veces entre 1815 y 1836. En 1804 un compatriota suyo, continuaba con este mismo impulso. Garnerin murió en un accidente cuando estaba efectuando los preparativos para realizar un vuelo en globo dirigible, otro más que muere con la tarea entre manos, haciendo lo que más le hacía vivir.

Un mensaje alto y claro para nosotros hoy, un mensaje que sigue dando de que hablar, como todo lo significativo e importante que nos dice algo por dentro. Él se entregó a  fondo hasta dar la vida por su sueño, hizo que unos cuántos mirasen para arriba y se hicieran preguntas, despertó curiosidad, sorpresa, ilusión por ver algo realizado y posible, contagió a otros que como él también quisieron vivirlo, aportó su granito de arena para acercarnos un poco más al cielo y a lo que nadie se atrevía a soñar. Gran mensaje lanzado al vuelo con herramientas sencillas a su alcance. Ilusión, mucha imaginación y creatividad, esfuerzo, alegría, entrega, compromiso y pasión no faltaron. Tampoco hoy a tantas personas que buscan y trabajan por una vida vivida con más fondo, libertad y altura, movidos por lo que les hace vivir y quieren compartir con los demás.

Hago un hueco en este lugar en el mundo a los que trabajan y se comprometen por llevar adelante un sueño, en especial a la gente de la Parroquia del Perpetuo Socorro de Mérida a cargo de los Misioneros Redentoristas, que siguen soñando y se preparan juntos para dar el salto a una acción misionera en el barrio en marzo de 2014 y llevar un mensaje, ir más allá de lo conocido y de los que están para contagiar entusiasmo a todos y seguir invitando a otros a unirse. También en las redes sociales como Twitter quieren llegar a los 1.000 seguidores. Ayúdales siguiéndoles #misiónparroquial  

Es un sueño, pero creemos en Él, dicen. También para mí y para mucha más gente que seguimos dando saltos y contagiando con nuestra vida lo que nos hace vivir, no sé si lo conseguimos, sé que lo intentamos. A disfrutarlo, chicos, porque vale la pena y se pasa volando!!! "Ven conmigo a volar y a enseñar a los demás que hay algo más dentro de ti, que Cristo te hace vivir..."

lunes, 21 de octubre de 2013

con paciencia de semilla

Duerme en un estado ausente.
Algo despierta por dentro,
algo la inquieta y remueve
buscando luz y alimento.

Sin prisa, tomando fuerzas,
va rasgando su armadura
con un grito de dolor
ahogado en quietud oscura.

Pero sigue, muy despacio,
lentamente y en penumbra,
con una esperanza innata
que alguien regaló a su duda:
que la noche solo existe
para que la luz la invada,
que la sed solo se calma
si se rompe la coraza,
para que puedan ser libres
las raíces que le anclan
a la tierra oscura y fría
que la tiene, así, atrapada.

Que la tiniebla hace falta
para madurar el alma
que la tierra con el agua,
se convertirá en su casa.

Como si supiera ser,
aprende a querer la espera,
hace alianza con la tierra
el silencio y la ceguera.

Con paciencia de semilla,
se deja ablandar por fuera
para reventar entera
y lejos de morir, alzarse...
crecida, tímida, bella,
acariciando aire y cielo,
bebiéndose el sol y los vientos,
bailando el agua que llega.

Y va capeando aguaceros,
con la alegría serena
de saberse por fin plena,
pese a todo sufrimiento.

Arropada por el sol
que de colores la llena,
hunde su raíz en tierra
y se despliega ligera.

Mira hacia atrás y comprende
que el camino también cuenta
que no será más semilla,
que ahora sabe que ya es ella.

viernes, 18 de octubre de 2013

a cada momento lo que necesitamos

A diario nos preguntamos sobre tantas cosas ¿y ésto cómo será? ¿cómo se hace? La naturaleza, sus ciclos, sus modos, me maravillan, me llevan a esa actitud contemplativa que me permite mirar la vida y redescubrirla, desde el silencio que posibilita toda novedad, desde la sorpresa que siempre me lleva más allá de lo que creía ver. Me ayuda a comprender mis tiempos, nuestros modos tan humanos, y me sorprende, tantas veces, que estemos en perfecta armonía formando parte de un conjunto más amplio que del que somos conscientes. Esta foto es de este verano, en un pueblo de montaña del pirineo después de una buena tormenta. Esa lluvia que lo empapó todo tenía brillo. El olor que quedó a tierra mojada me recordó lo necesario y me llevó más lejos de mis superficiales preocupaciones. La vida se hidrata, se renueva, reverdece, cuando se empapa, cuando se deja hacer por la Vida que la cuida. Qué paisaje más hermoso después de una buena lluvia. Estaba ahí, es el de antes pero ahora más limpio, más sano,como nuevo.
Es fácil llenarnos de cosas, no parar de hacer, hacer y seguir haciendo y no bajar ese ritmo. En épocas de inmediatez toda espera parece larga. Hace tiempo que salir a caminar o sentarme a solas en un lugar tranquilo me ayuda a tener tiempos de paz y a recuperar el peso de otros ritmos necesarios para sopesar la vida. A veces tenemos miedo a hacer silencio, porque si afinamos un poco el oído quizá descubramos cómo nos está yendo la vida. Siempre que llovió paró, después de la tormenta llega a calma. Sin embargo, hasta lo más evidente se nos desdibuja, se difumina y se pierde de vista en la prisa, con lo entretenidos que nos tienen las urgencias, los quehaceres y problemas de cada día. Cuando desesperamos de nosotros mismos, de los demás, del mundo, cuántas dosis de contemplación, discernimiento y silencio nos son necesarias. Cuando nos descubrimos tremendamente frágiles como esas gotas llenas de agua, suspendidas en silencio sin llegar a caer, sin tenernos del todo, cuanta aceptación y humildad nos es necesaria.

 El futuro depende de todos los que son hoy conscientes del presente.

Necesitamos que nos ayuden a conocernos, a recuperar la confianza en nosotros mismos, a desarrollar el gran potencial que llevamos dentro. Nuestra experiencia vivida es un buen libro que leer en clave de madurez y de descubrimientos. Nuestro cuerpo habla, nuestras sensaciones comunican. La Naturaleza es una buena maestra, los buscadores como nosotros, buenos compañeros y compañeras de camino, tantos materiales nos sirven de bastones y el corazón de cada uno, un alumno que puede seguir aprendiendo y dejándose hacer. Como en esa lluvia que todo lo empapa, Dios nos bendice, nos habla, nos acompaña en todo lo nuestro, dándonos a cada momento lo que necesitamos.

Vivimos marcados por la crisis y la desesperanza y el olor a tierra mojada lo recuerda: la vida respira, se hidrata, germina, reverdece, se vuelve nueva a cada instante con los constantes cuidados que recibe y que prodigamos, que buscamos y encontramos. Cuando la tierra se oxigena expide su aroma y quien lo huele recupera el buen olfato y reconoce aire puro, mira en el paisaje que tiene delante más colores que los que antes veía, distingue matices, ve cuán necesario son los cuidados que cada día permiten que algo nuevo se siembre o germine para que allí sea posible estar y vivir.
Podemos quejarnos de muchísimas cosas que nos incomodan, que no tenemos, que nos suponen una molestia o no son como esperábamos; podemos cargarnos de razones y sentirnos con derechos... Podemos y lo hacemos. Podemos ir como ciegos que no quieren ver... Podemos elegir cómo vivir, cómo afrontar. Nos sobran los motivos para mirar y para agradecer tanta Vida recibida a cada instante y vivir con la sencillez de las gotas de agua que empapan hasta el último rincón de la tierra sin preguntar quién las merece. Como la tierra podemos ser renovados en nuestros compromisos vitales, descubrir cómo oxigenar y sanear hasta el último rincón de nosotros mismos para poder vivir no como quien aguanta el chaparrón sino como quien descubre en cada situación una nueva oportunidad, para enamorarse más de la vida y vivirla con pasión, ilusión, entrega y compromiso.  

La naturaleza no deja de mostrarnos sus estaciones, sus variaciones, sus modos. Así nosotros podemos ser más conscientes al acompañar los cambios que se suceden en nosotros aunque no sepamos de antemano cómo será el camino. Estar al comienzo de una transformación y vivir en ella convoca nuestra manera de ser, de mirar, de pensar, de escuchar, de dialogar y querer estar en la realidad. Como la semilla que se rompe al pudrir, tengamos el corazón alerta para vivir cada momento. No queramos dar la vida sin morir, sin cambiar, sin transformarnos. Necesitados estamos de conversión, de agua y de aire fresco como de nutrientes de amor y comprensión, de ternura y compasión, empezando por nosotros mismos y siguiendo por todos los caminos en los que Dios nos bendice y nos confía.

lunes, 14 de octubre de 2013


Porque nuestra esperanza 
es mayor que nuestros problemas

la caja de galletas

Una chica estaba esperando su vuelo en la sala de espera de un gran aeropuerto. Como aún faltaba mucho para embarcar, decidió comprar un libro y un paquete de galletas.

Se sentó en una sala del aeropuerto para descansar y leer en paz. Un par de asientos más allá, se sentó un hombre que abrió una revista y empezó a leer. Entre ellos, quedó el paquete de galletas.

Cuando ella tomó la primera, el hombre también tomó una galleta. Ella se sintió indignada, pero no dijo nada. Pensó: "¡qué descarado! Si yo fuera más lanzada le daría un manotazo para que no olvidara la grosería"

Cada vez que ella comía una galleta, el hombre también comía una. Aquello la indignaba tanto que no conseguía concentrarse en la lectura ni reaccionar.

Cuando quedaba apenas una galleta pensó: "¿Qué hará ahora éste jeta?" Entonces el hombre tomó la última galleta, la partió por la mitad y la repartió.

"¡Ah no! ¡Esto ya es demasiado!" Roja de la rabia cerró su libro de golpe, agarró sus cosas con furia y se marchó de mala gana hacia la puerta de embarque.

Cuando se sentó en su asiento del avión miró dentro del bolso y vio para su sorpresa que allí estaba su paquete de galletas, intacto, cerrado... ¡sintió tanta vergüenza!!!!!

Sólo entonces se dio cuenta de lo equivocada que estaba. ¡Había olvidado que sus galletas estaban guardadas dentro del bolso! El hombre había compartido las suyas sin sentirse indignado, nervioso o rabioso, y ya no había posibilidad de explicar o pedir disculpas.

¿Cuántas veces sacamos conclusiones antes de observar mejor? ¿Cuántas veces juzgamos sin tener suficiente información? ¿Cuántas veces no vemos más allá de lo nuestro? Abramos los ojos, miremos la realidad de manera más amplia. Y que humor y amor no nos falte ni con nosotros mismos ni con nuestros ritmos ni nuestros errores!!

jueves, 10 de octubre de 2013

... y coincidir!

Soy vecino de este mundo, por un rato,
y hoy coincide que también tu estás aquí,
coincidencias tan extrañas de la vida...
Tantos siglos, tantos mundos,tanto espacio,
y coincidir.


Si navego con la mente en los espacios,
o si quiero a mis ancestros retornar,
agobiado, me detengo y no imagino...
Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio,
y coincidir.


Si en la noche, me entretengo en las estrellas,
y capturo la que empieza a florecer,
la sostengo entre las manos, más me alarma...
Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio,
y coincidir.


Si la vida se sostiene, un instante,
y un instante es el momento de existir,
si tu vida es otro instante, no comprendo...
Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio,
y coincidir.

Alejandro Filio

domingo, 6 de octubre de 2013

sé como el agua

El agua puede fluir o puede aplastar. 
Sé como el agua. 
El agua que corre nunca se estanca, 
así es que ¡a seguir fluyendo! 

viernes, 4 de octubre de 2013



¿Cuáles son las cadenas de mi vida?
¿Qué necesito yo dejar atrás para continuar el camino con nueva libertad?

miércoles, 2 de octubre de 2013

esa libertad que no se nos puede arrebatar

"Los que estuvimos en campos de concentración recordamos a los hombres que iban de barracón en barracón consolando a los demás, dándoles el último trozo de pan que les quedaba. Puede que fueran pocos en número, pero ofrecían pruebas suficientes de que al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa la última de las libertades humanas, la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias, para decidir su propio camino."
(Viktor Frankl, 1946)

martes, 1 de octubre de 2013


... tan natural como llorar cuando te lastimas,
dormir cuando estás cansado,
comer cuando tienes hambre,
estornudar cuando te pica la nariz...
Es la manera en que la naturaleza sana un corazón roto.
 (Doug Manning)
 
Son posibles nuevos comienzos
y nuevos aprendizajes 
¡Feliz mes de octubre!