lunes, 13 de enero de 2014

Sí, me gusta!!!

Me gusta la gente de Muxote Potolo Bat que escribe así de sencillo y poniendo en palabras lo que muchos llevamos en el corazón... Hoy amplío sus palabras con las mía y con los ecos de vivencias recientes.

Me gusta la gente divertida, la que sabe disfrutar de los pequeños momentos y hacerlos grandes. Quienes hacen fiesta de un encuentro y celebran los preciosos detalles que brinda el camino.

Me gusta la gente que mira a los ojos, que escucha, que comunica.

Me gustan las personas que se hacen cargo de la vida y la recrean. Los que ponen corazón y cabeza a lo que son y a lo que ofrecen.

Me gustan las personas que se implican, se deciden, y toman partido. Los que tiran, los que empujan, los que abren camino, los que animan a ir más allá. La entrega sincera. Los que ven la botella medio llena. Los que si se ve como botella medio vacía, se preocupan de qué la están llenando.

Me gustan las personas que buscan, que escuchan, que luchan y también saben caer... y lo comparten (hasta los sentimientos encontrados, las dudas, las preguntas....) y después siguen caminando, con corazón más esponjoso... haciendo lugar a compañeros!!!

Me gustan las personas con arte, con duende, con gusto por sacar vidilla, los que cantan y saben hacer sonar algún instrumento, los que pintan, los que reciclan, los que tejen, los que la bordan con su salero y humor, los que bailan bien o mal pero con corazón con ganas, los que recrean cualquier espacio por donde pasan y cualquier lugar del mundo es más habitable cuando ellos y ellas están. 

Me gustan las personas que dicen: sí, se puede... “Sé parte del cambio que quieres ver en el mundo”, en tu entorno, en tu Vida… Con actitud, decisión y disposición de apertura al aprendizaje. 

Me gusta la gente que crea. La que propone. La que crea novedad. La que aporta colores, ideas, desafíos y soluciones. La que se ilusiona y es capaz de ilusionar, sorprender, alegrar y sostener a otros con los propios colores del corazón.

Me gusta la gente que cree frente a la desconfianza constante y la mirada pesimista, contra el desánimo y la incredulidad.

Me gusta la gente que expresa y comparte su fe con alegría, la nutre de esperanza  y la hace madurar en el árbol de la Vida buena.

Me gusta la gente que sabe hacer silencio y escucharse. Darse un tiempo. Descubrir el ritmo del propio latido. Darse tiempo para respirar. Reconocer. Mirarse sin tanto complejo y culpa, sin tanto susto sino así, pequeño, frágil… humano! y a la vez tan lleno de fuerza,  pasión, posibilidad, luz, energía... Vida... en vías de desarrollar.

Me gusta la gente que me hace crecer diciéndome la verdad y me ayuda a crear con mayor lucidez cada día. Los de cerca y los de lejos. Los que están y los que estuvieron. Los de hoy. Millones de kilómetros nos separan con personas que están a nuestro lado y a veces inexplicablemente estamos muy, muy cerca de aquellas personas que están lejos geográficamente.

Me gustan la gente que se estremece, los que saludan, los que se las ingenian, los que están con los que andan pasando mal y con los que lo están pasando bien, con la creatividad y posibilidades a su alcance. Los que con una sonrisa iluminan, los que ríen a carcajadas, los que lloran, los que se quieren mucho y los que aprenden a quererse de a poco, los que tienen gestos de ternura y simpatía, los que superan sus complejos, los que no se achican a pesar de los pesares, los que no se guardan la vida porque saben vivir porque vida sólo hay una... con ¡lo que venga! ¡lo que toca! ¡lo que se nos confía! 
... Me gusta!!!